Cada semana tiene 168 horas: ¿cuántas vivís en automático?
Comienza la semana y nos ponemos en automático, mejor dicho, seguimos viviendo en automático. El trabajo ocupa gran parte de nuestra vida, requiere obligaciones, trámites y compromisos. La frase “no tengo tiempo” parece un tatuaje que todos llevamos en la frente. Y no es mentira, sino una realidad, el tema en cuestión es que no nos detenemos a mirar en qué ocupamos el tiempo.
Hace poco leí una estupenda metáfora
Decía que somos un auto que va por la carretera y no tiene tiempo para poner nafta ni parar en boxes, y la verdad de esto no se habla, pero resulta lo suficientemente grave e importante. Si nos detenemos a mirar hay un culto al cuerpo visible, lo vemos en el gym, en las caminatas o en quienes tienen el privilegio de hacer un deporte. Los que saben proponen 5 horas semanales al ejercicio físico.
Un cuerpo sano es fundamental para que nuestra mente funcione
Las redes nos ocupan varias horas y además nos aleja de la lectura y nuestra mente necesita leer y escribir. Pero no solo leer noticias o libros afines a lo profesional, sino también lecturas que nos permitan el desarrollo de nuestra espiritualidad. Aprender a conocernos, trabajar el autodominio, ser realistas y proyectar. Ponernos metas y darnos espacios para meditar, disfrutar del silencio y la naturaleza. Perfeccionarnos en el arte de ser hoy mejor que ayer.
Foto: MDZ.
Tomarnos un tiempo para evaluarnos y reflexionar
- ¿Cómo nos tratamos?
- ¿Nos cuidamos?.
- ¿Qué cosas me hacen mal?.
- ¿Qué de lo que hago queriendo o sin querer, lastima a mi entorno?.
- ¿Qué puedo hacer por los demás que me nutra y alimente?.
Muchas veces dominar nuestro temperamento necesita que trabajemos nuestro propio carácter. Hay cosas esenciales que no se ven hasta que algo sucede. Hay momentos y acciones que ayudan a ser más tolerantes y pacientes con nosotros mismo y con los que nos rodean.
- Hacer terapia.
- Meditar.
- Escribir sobre nosotros mismos.
- Ponernos metas y plazos para nuestros proyectos.
- Visualizar objetivos que quiero lograr.
- Leer y disfrutar de reflexiones acerca de lo que consumo.
- Escuchar música
- Contemplar de la naturaleza en silencio.
- Hacer todos los días algo por alguien, por más pequeño que sea el gesto.
- Tener un cuaderno donde pueda trabajar sobre las cosas que deseo.
- Salir de la queja entendiendo el poder de los pensamientos.
Y cada una de estas ideas, parece un montón. Y no es tan así, pero no resulta ni sencillo ni fácil. Pero es un compromiso con uno mismo, si no cuidamos la máquina, deja de funcionar o nos trae problemas. Nosotros somos mente, cuerpo y espíritu, darle prioridad a las 3 es el secreto.
Todos lo sabemos, pero nos falta ese empujón para decidirnos a cambiar. Puede que leas esto y lo olvides pero ojalá sirva como inspiración para que cambies un hábito o sumes una práctica de bienestar a tu vida. Pensálo, asumí el compromiso y comunícale a tu entorno que querés trabajar en vos.
Pedir ayuda y ser constante rutinariamente y sólidamente en la decisión. Probemos, te aseguro que los resultados son muy buenos. Y obviamente todos sabemos que tenemos que hacer para vivir mejor. Preguntarnos también: ¿queremos? ¿nos interesa?
No es lo mismo intentar que hacer
En el intento hay un casi siempre una prueba y error, en el querer, un deseo, y si realmente querés, lo haces.

* Lic. Erica Miretti, psicóloga. Neuropsicoeducadora. Docente.
Instagram @ericamiretti

