Alfabetización: ¿cómo ayudar a los chicos a leer y a escribir?
Algunos datos para tener en cuenta: Desde 1967, cada 8 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Alfabetización, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). A pesar de que nadie cuestiona la importancia de la lectura y la escritura para el desarrollo de las personas, la situación mundial está lejos de ser equitativa.
De acuerdo con la Unesco, hasta el año 2020 se calculaba que había 763 millones de jóvenes y adultos que carecían de habilidades básicas de lectura y escritura. Si bien se han logrado importantes avances en ámbito educativo a nivel mundial, persiste una marcada desigualdad entre regiones. En 2022, en los países de bajos y medianos ingresos, se estimaba que el 70% de los niños y las niñas de 10 años no lograban leer y comprender un texto simple, una cifra que superaba en 23 puntos el porcentaje estimado para 2019.
Siguiendo con la información proporcionada en esta nota de MDZ, según un estudio a gran escala realizado en 2019 por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) en varios países de América Latina y el Caribe, se reveló que el 44% de los estudiantes de tercer grado no logran adquirir las habilidades básicas de lectura. Si se observan los resultados de los alumnos de sexto grado, este porcentaje aumenta al 69%. Esto significa que 7 de cada 10 estudiantes de sexto grado no alcanzan el nivel mínimo de competencia de lectura esperado.
La alfabetización como un derecho.
Aunque es innegable la importancia de saber leer y escribir, muchas veces se pasa por alto la profunda implicación de los datos mencionados anteriormente. Leer y escribir son habilidades necesarias para el desarrollo integral de las personas, habilidades que nos permiten expresarnos, desarrollar el pensamiento crítico, ampliar nuestro conocimiento del mundo y expandir nuestros intereses personales.
Asimismo, son destrezas que marcan el destino de una comunidad, una sociedad, y un país en su totalidad. El saber leer y escribir constituye una de las bases de las sociedades democráticas que respetan los derechos humanos. La doctora Liliana Fonseca, especialista en dificultades de aprendizaje, sostiene que la alfabetización es un derecho fundamental, no solo como el derecho a educarse, sino como la herramienta que nos permite participar en la construcción de nuestra sociedad.
Una tarea que nos implica a todos.
La escuela es el espacio en el que adquirimos la alfabetización, aprendiendo a leer y a escribir de manera exhaustiva. En este ámbito, se nos enseña de manera explícita, sistemática y progresiva a decodificar el sistema del abecedario. Sin embargo, como destaca el especialista uruguayo Ariel Cuadro, la alfabetización comienza mucho antes de que los niños ingresen a primer grado.
El entorno familiar y social en el que los niños se desarrollan durante sus primeros años de vida desempeña un rol fundamental en el proceso de alfabetización. Cuanto más enriquecedor sea este ambiente, caracterizado por diálogos, lecturas y juegos, más sencillo resultará el aprendizaje de estas habilidades que requieren un “esfuerzo extra” por parte del cerebro. Aquellos que crecen en un contexto donde abunda la palabra y la curiosidad por el mundo, llegan mejor preparados para esta etapa de aprendizaje. Por esta razón, en la actualidad, se trabaja activamente con las familias para que se involucren en este proceso.
Los desafíos de nuestro tiempo.
Si bien la enseñanza de la escritura y la lectura lleva siglos, al igual que la existencia de las escuelas, en los últimos cincuenta años se han producido avances significativos en el conocimiento de cómo el cerebro aprende y qué sucede durante la adquisición de las habilidades de la escritura y la lectura. En la actualidad, existen más evidencias acerca de los métodos más efectivos para enseñar a leer y a escribir. Se reconoce que la conciencia fonológica, la decodificación y el conocimiento del mundo son elementos necesarios para lograr la alfabetización y la comprensión lectora.
Los tiempos actuales implican un desafío nuevo, ya que debemos educar a las generaciones de niños que nacen en un paradigma y una configuración del mundo distintos a los que hemos conocido, y de los cuales podemos y tenemos que tomar herramientas para la pedagogía. En este sentido, la tecnología nos brinda grandes oportunidades que podemos aprovechar.

Wumbox ha desarrollado una aplicación llamada "Leo Leo" que potencia la alfabetización inicial a partir del juego interactivo y una experiencia inmersiva. Esta aplicación, que se puede descargar y no requiere de conexión a internet para utilizarse, fue diseñada para ayudar a niños que provienen de contextos vulnerables en su proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura. Además, la aplicación ofrece un test previo para diagnosticar el nivel de alfabetización de los usuarios.


A través de la historia de Eulogia, la app proporciona distintas actividades para aprender las vocales y las consonantes siguiendo la secuencia más efectiva para el aprendizaje. También, ofrece diversas modalidades de práctica mediante juegos y cuestionarios de comprensión lectora.

