Alerta por un fenómeno cotidiano que pone en riesgo la intimidad de los niños
Compartir distintos momentos de la cotidianeidad en redes sociales es algo muy común en los tiempos que corren, pero muchas veces se pierde el foco de los riesgos que implica. Uno de esos peligros que asoman en el horizonte virtual es el "sharenting", nombre que recibe la práctica de compartir contenido de niños, por los padres, excesivamente.
El término sharenting nace de la combinación de las palabras "share" y "parenting" (compartir y crianza, respectivamente, en inglés), lo que parece inocente pero puede traer riesgos consigo. Estos pueden ser a corto o mediano plazo, afectando de forma psicológica, financiera o en la seguridad.
También existe un riesgo a largo plazo, ya que los padres, sin tener noción real del hecho, crean al niño una identidad virtual que puede perjudicarlos a futuro. Esto se da en el marco de que "lo gracioso o tierno" puede volverse humillante en un futuro, dejando al niño expuesto al grooming o al bullying.
Según informes, más del 92% de los niños americanos tiene algún tipo de presencia en las redes sociales, lo que implica la generación de una identidad ajena e inmanejable para el "propietario" de esa identidad. Al mismo tiempo, más del 30% ya tienen esa presencia creada desde antes del parto, exposición que se potencia tras alumbrar.
Otro riesgo aún más inmediato e imaginable, es que Internet se "adueña" de las imágenes, siendo que una vez volcadas en la red existirá un camino para llegar a ellas. Caminos que suelen encontrar los mal intencionados que indagan en la red a tales profundidades inimaginables para los de uso común. Estos riesgos antes mencionados suelen estar relacionados a personas vinculadas a la pedofilia o al robo de identidad, de lo que pueden ser víctimas las imágenes compartidas inocentemente por los padres.
Derechos del Niño y Sharenting
Al mismo tiempo, detallan especialistas de la pediatría, el niño conserva un derecho a la intimidad que no se transfiere con la patria potestad, sino que se conserva en la persona. Esto se entiende comprendiendo que el menor es sujeto pleno de derecho en lo que infiere a su integridad como persona, como todo ser humano, sin importar su edad.
Más allá de las cuestiones filosóficas inherentes a la persona humana, la legislación argentina adhiere mediante la Ley 26.061 a los Derechos del Niño, de carácter internacional. Estos derechos inalienables especifican, entre otros, que el niño tiene derecho "a no sufrir humillaciones ni abusos de ningún tipo" y "a que se respete su honor y se proteja su imagen".
Es por esto que existe un riesgo, impensado para los adultos, al compartir imágenes de sus hijos, dado que algo que hoy puede ni asimilarse como motivo de burla, puede terminar siendo humillante en un futuro. Dado este posible fenómeno a futuro, es mejor dejar la imágenes de los niños en la intimidad de la familia o en un círculo de confianza tal que no pueda imaginarse un daño para el menor.
La propuesta de una empresa contra el sharenting
Uno de los escenarios donde más se repite este fenómeno es en los actos escolares, donde los padres comparten las obras que llevan adelante los chicos. Bajo esa idea, desde Movistar plantean una propuesta para concientizar a los adultos mediante la creación material audiovisual para proyectar en cines, transmitir en televisión y compartir vía redes sociales.
Uno de los enfoques ideados por esta empresa es la creación de una obra de teatro para que los colegios puedan concientizar puertas adentro de sus comunidades. Almendra Ogdon, gerente de publicidad y marca de Movistar Argentina, explicó: "Cuando empezamos investigar sobre el sharenting, asumimos la responsabilidad de involucrarnos y llegar a madres y padres para fomentar el buen uso de la tecnología y la importancia de la protección de la privacidad de sus hijos"

