No suponernos vecinos o vencidos
Hay tantas rivalidades en la calle como dentro nuestro… Alcanzo a ver a un anciano, a lo mejor nos parecería solitario en su esfuerzo, acercándonos como ahora nos invita a través de la experiencia de su viaje a Mongolia:
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“Hago estos viajes para visitar a las comunidades católicas y también para entrar en diálogo con la historia y la cultura de la gente, con el misticismo [espíritu] de un pueblo. Es importante que la evangelización no sea concebida como proselitismo, porque el proselitismo siempre restringe. El anuncio del Evangelio entra en diálogo con la cultura. Hay una evangelización de la cultura y también una inculturación del Evangelio.
Porque los cristianos también expresan sus valores con la cultura de su propio pueblo. Y esto es lo contrario de lo que sería una colonización religiosa. Ustedes tienen algo muy interesante, que también favorece este diálogo. Permítanme llamarlo la "mística del tercer vecino", que les mantiene en una política de "tercer vecino". Piensan que Ulán Bator es la capital de un país muy alejado del mar, y podemos decir que su tierra está entre dos grandes potencias, Rusia y China. Y por eso vuestra mística es intentar dialogar también con los "terceros vecinos"; no por desprecio a estos dos, porque tienen buenas relaciones con ambos, sino por un anhelo de universalidad, de mostrar sus valores al mundo entero, y también de recibir de los demás sus valores, para que esto los lleve al diálogo.
Es interesante que en la historia, salir a buscar otras tierras se confundió muchas veces con colonialismo, o con entrar para dominar. En cambio ustedes, con la mística del tercer vecino, tienen esta filosofía de salir a buscar para dialogar”. (rueda de prensa con Francisco en el avión de regreso de su viaje a Mongolia)
No somos un mal entendido. No suponernos. El lugar más desconocido es el lugar del otro. Está lleno de interpretaciones.
La paz es la expresión de cómo creemos en respuesta a cómo Dios cree en nosotros. Creer en uno mismo como Dios cree en nosotros. Lo que nos sincera nos hace más capaces de reconocernos en el lugar del otro.
¿Nadie es con el otro, como con uno mismo? Creer es como creés en vos. Acercarnos más al otro, nos acerca más a uno mismo. El sentido es lo que nos hace creer.
* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.

