El majestuoso monasterio europeo en medio de las Sierras Puntanas
En medio de las Sierras Puntanas sorprende una construcción que no es acorde a las casas serranas que decoran los paisajes sanluiseños: es el Monasterio de Nuestra Señora de la Fidelidad. Allí reside una comunidad de monjas que vive bajo la Regla de San Benito y ofrece un servicio de retiros para quienes quieran asistir.
Te puede interesar
Vendimia, luminoso paso de Andrea Colamedici entre las penumbras
Las mañanas tardías del frente occidental de la serranía se caracterizan por las bajas temperaturas aunque la claridad del cielo se funde con el horizonte aún oscuro. Ya para esas hora, El Suyuque y el monasterio dan sus primeros pasos matutinos con la oración de las hermanas. A lo largo del día, el paisaje es una invitación a la reflexión y al silencio, en un lugar que parece sacado del medio de la Lombardía o una novela de Umberto Eco.
Las monjas llegaron a la provincia de San Luis en 1977 y se instalaron en Juana Koslay, a las afueras de la capital provincial. Apretadas en el espacio que les ofrecía dicha casa encontraron en El Suyuque un nuevo hogar, el que les fue donado en 1979 como un simple terreno. Luego unos años, en ese terreno se pudo concretar la construcción de la Abadía de Santa Escolástica e inaugurarse el 15 de diciembre de 1984.
Además del templo donde se celebran las misas dominicales y las monjas hacen sus oraciones diarias, frente al mirador hay un anexo del edificio donde las benedictinas consiguen el sustento para su comunidad. Allí venden dulces caseros de zapallo, alcayota, dulce de leche y otras variedades, además de ofrecer licores y perfumes que desarrollan con la flora de la zona.
El acceso al lugar es simple, sobre la Autovía 25 de Mayo que costea la ladera occidental de las Sierras Puntanas, a mitad de camino entre la ciudad de San Luis y Villa de la Quebrada. Aunque el camino es sinuoso y angosto entre las sierras y una vegetación copiosa, la llegada al monasterio presenta un claro con una vista increíble que en las tardes deja ver la sombra de los Andes en el horizonte.

