Dejó su carrera docente y fundó una agencia de dibujos animados
La historia de Melisa Pereyra debe servir para tranquilizar a quienes, con 16 ó 17 años, sienten la obligación de elegir “la carrera de sus vidas”. También anima a seguir la pasión, aunque vivas en el interior de un país en vías de desarrollo, como se etiqueta a la República Argentina. Ella se recibió de maestra y consiguió un puesto fijo en una reconocida escuela, donde trabajó siete años. Después pidió un año sabático para decidir su futuro, pero a los tres meses consiguió otro trabajo que la trajo a donde hoy se encuentra: dueña de una agencia dedicada a crear dibujos animados para empresas del exterior. Algunas incluso de renombre, como Disney XD, Kellogg's o Cartoon Network.
Esta podría ser un cuento de hadas, pero no lo es. Melisa Pereyra no recibió la venia de una varita mágica, como aquel bello pasaje de la película animada Cenicienta que además de disfrutar, ella se preguntaba ¿cómo sería dibujarla? Su carrera está llena de determinación, responsabilidad, unos instantes de autoconfianza y también algunas coincidencias.
“Me gustaba mucho los dibujos animados y la docencia. Cuando fui a enterarme sobre este mundo, lo más cercano era estudiar Diseño Gráfico y no me terminó de convencer. Te tenías que ir a Buenos Aires o a Córdoba, porque en Mendoza no existía nada. No tenía ganas de frustrarme haciendo una carrera que no me llenaba”, cuenta Melisa para explicar por qué eligió estudiar primero el profesorado en educación general básica, en la Universidad Nacional de Cuyo.
Llevaba cinco años trabajando como seño de lengua y sociales, en los grados mayores de un instituto privado; cuando tomó el primer curso de animación. Tenía 26 años, ese día que llegó su hermana menor, Alida, con la noticia de que había una escuela en la ciudad donde enseñaban a hacer dibujos animados. Era el año 2009, cuando Enzo Vendemmia decidió enseñar en su provincia las técnicas de animación que él había estado estudiando en Europa.
Que es Enzo quien habla siempre con la prensa sobre la ESCAAD, la Escuela de Animación y Artes Digitales, dice Melisa a MDZ. En principio, ella preferiría evitar la exposición, porque dice que es demasiado tímida. Ser maestra de primaria le sirvió para pulir esa línea de su carácter. Dando clases, también aprendió a trabajar en equipo con colegas docentes, a explicar de manera simple, y adquirió ciertos rasgos directivos que hoy le sirven para gerenciar, con otras cuatro personas, una agencia dedicada a realizar dibujos animados en Mendoza.
Primeros pasos en la animación
Los apuntes del colegio ICEI que preparaba la seño Melisa Pereyra, estaban llenos de sus dibujos. “Nunca dejé de dibujar”, recuerda y agrega: “Me gustaba la conexión con los chicos, no tanto los papeles administrativos, pero disfruté mucho esa época”.
Dejar la docencia fue un proceso. El primer año hizo un curso de animación experimental, que le permitió conocer la amplitud de técnicas posibles; desde la unión de fotos consecutivas con cambios que generan la idea de movimiento (stop motion) hasta las técnicas con las cuales los dibujantes de Disney habían hecho magia en aquella película de la Cenicienta.
Siguieron otros cursos, Animación I y II; pero Melisa notaba que trabajar y estudiar le impedía sacar todo el provecho del aprendizaje. Llegaba justo con los plazos de entrega y hasta se sintió obligada a declinar una oferta laboral en animación. No tenía tiempo para eso. Es que los cursos de la ESCAAD no están pensados para promover un hobbie, sino para la formación profesional en animación.
Por eso, con 7 años de antigüedad y un puesto fijo, Pereyra decidió pedir un año sabático. La directora del colegio, que ya tenía una relación de amistad con la seño de Lengua y Ciencias Sociales, le dijo: "Yo sé que no vas a volver". Así fue.
Tres meses después, con casi 30 años de edad, la docente seguía tomando cursos, con más tiempo para completar los trabajos prácitos. Y aceptó un puesto como secretaria en la misma escuela de animación, que estaba en pleno crecimiento. Luego entró como productora en Vlexus, la agencia que Enzo Vendemmia había estado formando con quienes egresaron en “las primeras camadas” de sus cursos.
Hay equipo
Después de unos años, la experiencia de Melisa se complementaría con la de compañeros que habían avanzado en la técnica del “full animation”. Es la que se usa para lograr escenas espectaculares en películas y videoclips. Es propia de la animación japonesa y del Disney original, que Meli y sus colegas admiraban. Agencias de publicidad del exterior estaban requiriendo justo esa clase de trabajos.
Así, en 2018 nació en Mendoza la agencia Bonkers Animation, creada por cinco socios y socias. Hay dos líderes en dibujos animados, que son Memé Candia y Diego Frachia. Como líderes en producción están Melisa Pereyra y Julián Castro son los líderes en producción. En concreto, se encargan del “clean up”, que es el pasar en limpio. “Es como en el dibujo tradicional, sobre el lápiz pasar las líneas a tinta, colorear y ubicar las luces y sombras”. La quinta integrante es Alida Pereyra, que había estudiando Comunicación Social y además de los cursos en animación, se había formado en guión idiomas y “le gusta escribir”, cuenta su hermana, Meli.
En estos cinco años, la agencia ha realizado producciones desafiantes, que requirieron largas jornadas de trabajo, no solo del equipo directivo, sino también de una buena cantidad de colaboradores, mismos egresados de la ESCAAD.
Melisa explica que, pese al avance de la tecnología, el tiempo requerido para hacer dibujos animados es el mismo que el que empleaban los creadores de antes, cuando se usaba papel y cámaras de luz. Por eso las grandes agencias que son contratadas para hacer animaciones tercerizan el trabajo, dividiéndolo en segmentos o escenas.
Así es como Bonkers ha realizado animaciones publicitarias para firmas como Cartoon Network y Disney XD. También tuvieron el honor de animal al tigre Tony y al tucán Food Loops (antes de que fueran prohibidos) en las publicidades de Kellogg’s para Latinoamérica.
El trabajo para Disney consistió en hacer el trailer para la película Descendants, The Royal Wedding, que estaba dirigiendo la agencia de Buenos Aires 2veinte. Para llegar a tiempo, con los plazos de estreno del film, trabajaron en el trailer un equipo de casi 20 personas.
Trabajos realizados por Bonkers, en Mendoza

