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Sesenta familias (¡y contando!) salieron del sistema educativo

Conversé con Pablo Fidalme (45) quien hace ya 8 años empezó a construir una alternativa para educar a sus hijas por fuera del sistema educativo. Hoy ya son 60 familias quienes eligen su propuesta en la Ciudad de Buenos Aires, con planes de expandirse a más provincias y a Uruguay.
Muchos padres cuestionan a la escuela tradicional por no brindar herramientas para la formación integral de las personas Foto: Gentileza Ayni
Muchos padres cuestionan a la escuela tradicional por no brindar herramientas para la formación integral de las personas Foto: Gentileza Ayni

En el último episodio del podcast Educación Blue conversé con Pablo quien con su mujer Luli hace algunos años, aún antes de tener hijos, comenzaron a cuestionarse el sistema educativo tradicional. Lo interesante es que Pablo fue escolarizado en ese sistema y tiene los mejores recuerdos de él. Era excelente alumno, abanderado y muy amiguero. De hecho conserva sus amigos hasta el día de hoy.

Pero en cierto punto de su vida adulta comenzó a cuestionarse si no podría brindarse educación de una manera mejor. Así es como conectaron con la referente argentina en educación alternativa Dolores Bulit, quien tenía un proyecto educativo en el norte del conurbano bonaerense. Dolores los inspiró y motivó a arrancar su propio espacio alternativo en la Ciudad de Buenos Aires. Así es como Pablo y Luli junto a otros padres pioneros fundaron Ayni Esencia. 

Cada vez son más las familias que optan por una educación alternativa a la escuela tradicional

Empezaron con seis niños y una guía (en Ayni no hay docentes) en una habitación alquilada en un centro cultural. La propuesta consistía en brindar un espacio de aprendizaje libre, es decir desestructurado, con mucho juego, donde cada niño exploraba y aprendía a su ritmo, algunas horas cada mañana. 

Con los años fueron sumando más padres, niños y guías. Luli incluso empezó un segundo proyecto en el que forma a guías para que trabajen en Ayni o en cualquier otro proyecto de educación libre. Tanto crecieron que tuvieron que mudarse tres veces hasta ocupar la casa en donde operan ahora. Una casa reacondicionada para su propuesta. Espacios con huertas, paredes para escalar, cocina (“es un laboratorio para los niños” explica Pablo) y salones para estudiar o reunirse en grupo. 

Pablo explica que lo que mas cuesta es desaprender muchos de los conceptos sobre educación que tenemos inculcados. “Los niños son niños. Hay que dejarlos ser. Son los adultos quienes tenemos que cambiar”.

En Ayni no hay grados, los niños no están agrupados por edad. Socializan constantemente con niños y adultos de varias edades. En su proceso de ir explorando distintos conocimientos y adquiriendo distintas habilidades son asistidos por los guías o padres de la comunidad. Un padre, por ejemplo, dicta un taller de artes marciales para quienes quieran sumarse.

Además de haber fundado Ayni y de participar muy activamente en el proyecto, Pablo se desempeña como docente de educación física en el sistema educativo tradicional. Cuando le pregunté cuáles diferencias veía entre lo tradicional y lo alternativo esto es lo que me dijo: “Lo tradicional es adulto-céntrico. El adulto es el que sabe, el que marca el ritmo, al que hay que respetar. En cambio en estos espacios alternativos el centro es el niño”. 

Según Pablo, “en la escuela tradicional la socialización no es sana”. Sostiene que tiene problemas propios como el bullying, además de que los niños interactúan mayormente solo con gente de su edad. En ningún ámbito de la vida esto es así, asegura. 

Por último, Pablo desmiente el mito de que la escuela tradicional brinde herramientas para el futuro. “Nada de lo que aprendés en la escuela lo usás en tu vida después. Es un sistema de hace 200 años creado para un mundo de hace 200 años. No te dan herramientas para conocerte”. Esta es quizá la razón por la que la que en Ayni uno de los principales objetivos es el autoconocimiento.

Hay cada vez más familias comprometidas con que sus hijos reciban una educación que los haga más libres

Hay mucho (pero mucho) más para conocer sobre los beneficios y posibles objeciones a esta iniciativa. Los viajes, los proyectos, la revitalizada relación padres-hijos, los nuevos intereses, el entusiasmo, etc… Pueden escuchar la entrevista completa acá

Vale la pena conocer lo que muchas familias como esta están experimentando a lo largo de todo Argentina. Familias que tomaron las riendas de la educación de sus hijos para mantenerse al margen de la catástrofe educativa que azota al resto del país. Familias comprometidas con que sus hijos reciban una educación que los haga más libres y más plenos. 

* Santiago Morgan es ingeniero, profesor y Magister en Educación por la Universidad de Columbia. Conduce el podcast Educacion Blue