Las adversidades que hicieron más fuerte a una escuela de Potrerillos
Potrerillos es uno de los lugares más visitados de Mendoza. Las montañas, la naturaleza y el dique son atractivos que seducen a los turistas año a año. Otro de los motivos por los cuales los visitantes elijen Potrerillos, es por la nieve. En invierno, la zona de alta montaña y zonas cercanas se tiñen de blanco, creando postales únicas, que se traducen en momentos inolvidables para los turistas. Sin embargo, el frío y la nieve tiene su lado "B".
Si bien Potrerillos tiene un sinfín de atractivos turísticos, también cuenta con una comunidad, y con instituciones para que su población salga adelante, como por ejemplo, la escuela.
En Potrerillos, hay un solo establecimiento educativo que en la mañana funciona como primaria, y en la tarde como secundaria. La escuela se ubica en el Valle de Potrerillos, y a ella, acuden niños de zonas aledañas como El Salto o Cacheuta, ya que es uno de los edificios escolares más próximos que tienen, a sabiendas de que, a esos chicos, los grandes centros urbanos les quedan muy lejos.
La escuela que por la mañana lleva el nombre de "Capital de Fragata Carlos Negri" (primaria) y en la tarde el de "Valle de Potrerillos" (secundaria), a veces sufre algunos inconvenientes de infraestructura que condicionan el cursado de los alumnos.
Sin ir más lejos, el edificio escolar tuvo la caldera rota desde el 11 de marzo de 2.023 hasta poco después de las vacaciones de invierno, y en ese contexto, llevar adelante el cursado normal de clases era imposible.
Los alumnos pasaron meses difíciles, ya que no podían asistir a clases presenciales debido al intenso frío que se sentía por la falta de calefacción. Por ese motivo, la escuela debió reinventarse y aplicar otros métodos para educar a los niños.
La modalidad la explica Adriana, Directora del establecimiento primario: "Durante todo ese período de tiempo, ideamos una ingeniería donde las maestras mandaban tareas semanales a los padres para que los alumnos completaran. Las tareas debían ser completadas en el trascurso de la semana, y enviadas el día viernes", señaló.
Para los chicos que no poseen conectividad o herramientas como impresora, Adriana cuenta que en la escuela se encontraba personal a disposición para poder facilitarles el material, como así también para resolver todas las dudas que pudieran surgir.
Ya con el problema solucionado, desde la escuela aseguran que este contratiempo ayudó a descubrir la gran predisposición de los padres de los chicos, que ante los numerosos llamados al Ministerio de Planificación e Infraestructura Pública, redoblaron esfuerzos para que desde el Gobierno provincial brindaran soluciones.
A partir de allí, el establecimiento solucionó otros aspectos que aquejaban a la institución, como el olor a cloaca; además, ahora buscan enmendar un problema de cortocircuito, que deja a una de las partes de la escuela sin electricidad.
Potrerillos viene de transitar días con mucha nieve, y ante las bajas temperaturas, el establecimiento decidió suspender las clases presenciales, debido a la complejidad en el transito por el hielo: "La DGE a veces no suspende las actividades escolares del lugar, pero nosotros lo hacemos de igual manera, porque cada zona es diferente, y nosotros velamos por la seguridad de nuestros padres y alumnos", exclamó la directora.
La institución cuenta con 130 chicos. A pesar de ser una comunidad pequeña, padres y directivos se ocupan de que a los niños no les falte nada, y se enfocan en brindarles condiciones y contextos dignos para que ellos puedan estudiar y desarrollarse.

