Sequía en Mendoza

Después de las intensas nevadas, qué se espera en materia hídrica para este verano en Mendoza

Mendoza viene transitando temporadas estivales muy duras debido a las escasas nevadas. Durante este invierno, las mediciones que se dan parecen alentadores, aunque advierten que el proceso de sequía continuará.

Andrea Pellicer
Andrea Pellicer domingo, 27 de agosto de 2023 · 09:06 hs
Después de las intensas nevadas, qué se espera en materia hídrica para este verano en Mendoza
La última semana se pudieron ver impresionantes imágenes de las nevadas en alta montaña, pero esto no implica necesariamente que habrá más agua en verano. Foto: Vialidad Nacional

En los últimos días se dieron a conocer imágenes impactantes sobre la cantidad de nieve que se ha acumulado en alta montaña tras el último temporal. Estos eventos, si bien causan un enorme trastorno en lo que respecta al transporte de carga, al turismo y a decenas de familias que vienen en las áreas más afectadas; también renuevan las esperanzas respecto a una posible mejora en materia hídrica para Mendoza.

Los paredones de nieve, que superan los 3 metros de altura, en torno al corredor internacional, generan expectativas acerca de lo que esto puede representar a la hora del escurrimiento durante la época estival, sin embargo, la situación de sequía en la provincia ya es irreversible y tiende a agravarse, según los modelos climáticos.

La última nevada dejó impresionantes imágenes. 

En pocos días, el Departamento de Irrigación dará datos preliminares del Pronóstico de Caudales para el 2023/2024. Sin embargo, los números más afinados serán dados a conocer en octubre. Desde el organismo señalaron que esta primera elaboración se realiza con el fin de poder evaluar la cantidad de agua que se puede destinar a la mitigación del daño que producen las heladas tardías durante septiembre.

Una pequeña mejoría

Sergio Marinelli indicó que las mediciones que manejan indican que se puede producir una pequeña mejoría respecto a años anteriores. Sin embargo, este dato pidió que se tomara con precaución debido a que la comparativa se realiza en base a varios años muy malos. Desde Ianigla (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales), Ezequiel Toum sumó que los eventos que se han registrado durante el invierno y las posibles consecuencias que estas tengan en materia hídrica deben analizarse teniendo en cuenta el contexto.

“Durante el invierno del 2010 tuvimos unas nevadas que estuvieron bien por el piso. Desde ese momento, toda la zona de los Andes centrales, que incluye a Mendoza, viene experimentando un déficit en las precipitaciones níveas. Durante esos más de 10 años, en solo dos los caudales de los principales ríos de la provincia alcanzaron más o menos los valores promedio históricos”, explicó Toum sobre las circunstancias que han hecho que la última nevada haya producido una gran expectativa.

El integrante del Ianigla también detalló que, si bien las fotos de la gran cantidad de nieve acumulada causan cierta sorpresa, aún no se puede establecer como algo anómalo: “Llamó la atención la magnitud del evento. Es cierto que esta última tormenta fue  bastante potente en términos de intensidad y de la cantidad de nieve que trajo. Pero, en general, si vamos a la caracterización histórica, las nevadas, en estas latitudes tienen esa característica. Es decir, se dan cuatro o cinco eventos de gran intensidad que son los que depositan la nieve para el resto del año y que luego se traducen en la cantidad de agua que escurrirá”.

Las cifras hasta el momento

Casi llegando al final de la temporada, Marinelli consideró que, teniendo en cuenta lo ocurrido en los últimos años, “estamos bastante mejor” y hasta se mostró esperanzado en poder otorgar una mayor cantidad de recurso para que los productores puedan hacerles frente a las heladas. Para esto aseguró que ya se encuentran trabajando con los inspectores de cauces, aunque advirtió que “no hay que bajar los brazos”.

Es que, a pesar de las mediciones alentadoras hasta el momento, el funcionario señaló que, en materia hídrica, “la frazada es corta” y que todos los modelos indican que la sequía tenderá a agravarse en los próximos años.

Respecto a las cifras que surgen de las diferentes estaciones ubicadas en las cuencas de los principales ríos de Mendoza, Toum brindó detalles sobre cómo se analizan estos datos: “Luego de una nevada suele hablarse de la cantidad de centímetros o metros de nieve acumulada, pero, desde punto de vista hidrológico, lo importante es cuánta agua contiene ese paquete de nieve. Esto es porque la nieve tiene una densidad menor a la del agua, la relación es más o menos del 7 al 10%”.

Por lo tanto, teniendo en cuenta esta información, el especialista pidió ser cautos: “¿Podemos hacer pronósticos hoy? Se puede hacer una estimación, pero es mejor esperar hasta finales de septiembre, que es cuando toda esa nieve se empieza a derretir y cuando, en general, no se esperan nevadas nuevas”.

 

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