Buscan atraer lechuzas hacia la Ciudad para combatir a las ratas
El control de plagas puede resultar una tarea bastante compleja, sobre todo en áreas urbanas. Los roedores son una de las más complicadas de controlar ya que, al tratarse de mamíferos, las medidas que requieren algún tipo de químicos también pueden ser nocivas para otro tipo de animales domésticos e, incluso, niños.
Para evitar este tipo de situaciones, potencialmente peligrosas para la comunidad, es que incentivar el control natural de plagas puede resultar ser la decisión más conveniente.
Con este objetivo, la Municipalidad de Ciudad se reunió con investigadores del Conicet para llevar adelante una prueba piloto con la esperanza de poder extenderla a otras zonas. La idea consiste en colocar cajas que sirvan de nidos a las lechuzas, cuya dieta se basa principalmente en roedores e insectos.
“Nos reunimos con equipos del Conicet para implementar un proyecto vinculado al control natural de plagas a través de biodiversidad. Se trata básicamente de la instalación de dos pequeñas cajas para las lechuzas, que son especies naturales de nuestros ecosistemas, cuyas presas son aquellos animales que generan problemáticas como son los roedores. Las mismas serán instaladas en el Parque Deportivo de Montaña y en la Nave Cultural donde vamos a seguir sus resultados para extender la colocación a otros puntos de la Ciudad”, indicó el subsecretario de Ambiente del municipio, Sebastián Fermani.
Las lechuzas y su rol en el control de plagas
Ante la presencia de roedores con patógenos que pueden ocasionar enfermedades zoonóticas en las ciudades, resulta importante promover la regulación de las poblaciones de una manera sustentable y ecológicamente amigable. Las lechuzas (aves Strigiformes) son animales de suma importancia por su papel como controladores de roedores. Por ejemplo, las conocidas como lechuzas de campanario (Tyto furcata y T. alba) han sido utilizadas en diversos lugares del globo como control biológico de estos animales.
Se estima que cada individuo adulto de lechuza del campanario consume más de mil roedores anuales, que los adultos le proveen a cada pichón unos 190 en los dos meses que estos están en el nido y que es más efectivo colocar cajas nido para lechuzas que la extracción de roedores por trampeo o envenenamiento.
Muchas ciudades del mundo han tomado como política la colocación de cajas nido para estas aves por su papel en el control de roedores y, asimismo, se trata de una especie carismática utilizada como modelo de educación ambiental.
