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Claves para reconocer las cadenas con información falsa

Los mensajes de miedo que circulan en redes sociales están escritos en claves que ayudan a que circulen con rapidez. Cómo evitar caer en trampas de emisores desconocidos.

Ana Suárez mira un video que le mandó su madre, en el que un grupo de personas sube a un micro para robar. Ella lo mira justo antes de irse al trabajo. Sube al auto. Tiene que recorrer unas quince cuadras para llegar. En su cabeza resuena la información del reciente saqueo en Las Heras, Mendoza. El sonido de tiros en otro video de redes sociales se mezcla con las listas de precios que Ana tuvo que actualizar tres veces en la última semana. En el camino la joven tiene que pasar frente una la comisaría, pero justo en esa cuadra hay un micro detenido que impide el tránsito. Empieza a asustarse. Tiene que haber pasado algo grave. Piensa en volver o llamar a alguien. Hoy le toca abrir sola el negocio. El colectivo solo está averiado y lo están arreglando; pero a Ana le queda la sensación de susto toda la tarde. Un cliente mayor le dice que ya ha vivido esto y menciona cuando hacían cola todos los días para cargar combustible, porque aumentaba varias veces en el día. Otra persona le habla de la crisis del 2001. Una mujer incluso comenta que ahora hay una banda que roba niños; que lo vio en un estado de WhatsApp que mandó un preso. El punto máximo de miedo llega cuando un cliente le pasa el dato de que están organizando saqueos en la zona.

Ana vive justo enfrente de un barrio “jodido”. Cuenta que a diario tanto ella como su familia entran a ese barrio a comprar. Conoce a los vecinos. Pero ahora alguien dice que las personas de ese barrio están armando saqueos en la zona. En toda la cuadra los comerciantes se pasan el mensaje y deciden cerrar una hora antes, por precaución.

El peligro de las cadenas falsas con información creíble

Los mensajes que apelan al miedo describen algo que podría suceder y eso los hace creíbles. Esa posibilidad de un daño a uno mismo o a otras personas predispone a tener cuidado y protegerse. Si los mensajes en cadena hablaran de una invasión extraterrestre nadie los enviaría; pero como advierten sobre saqueos, delincuencia o secuestro de niños de los que hay experiencia en la sociedad, se toman como verdad de inmediato. No importa quién originó el mensaje o con qué intenciones; a veces se comparte de manera casi espontánea para que más personas estén atentas y “prevenir” cualquier peligro.

“Tenemos una relación tipo energética con estas informaciones y las circulamos sin detenernos a pensar quién lo mandó, cómo puedo saber si es cierta, qué puedo generar con su circulación” 

“Tenemos una relación tipo energética con estas informaciones y las circulamos sin detenernos a pensar quién lo mandó, cómo puedo saber si es cierta, qué puedo generar con su circulación” explica Bettina Martino, docente de la Universidad Nacional de Cuyo e investigadora en temas de comunicación.

También el fenómeno del reenvío espontáneo tiene relación con la emoción del momento y el sentido crítico de la persona. Sobre este tema, en una encuesta a 12.648 lectores de MDZ solo el 5% dijo que reenvía los mensajes de alerta o cadenas que recibe por Whatsapp. El 34% respondió que busca chequear la información por otros medios y el 61% sostuvo que no les presta atención.

Encuesta realizada esta semana a lectores de MDZ.

Por otra parte, en las burbujas de información, cada persona recibe mensajes adecuados a sus propios miedos. Al mismo tiempo que el miedo de Ana se enfoca en los saqueos, porque ella trabaja en un comercio; para Yésica Sosa, que tiene hijos pequeños, lo peor es el rapto de niños organizados desde “la cárcel”.

En grupos de WhatsApp de padres y madres de Mendoza, a horas de los saqueos en comercios, se da por sentado que el mensaje salió de la penitenciaría provincial. La imagen tiene letras borrosas y en una parte lleva la marca de agua de Tiktok, de modo que se trata de una impresión de pantalla sobre un video difundido en esa red social. Dice frases como “Soy un reo”, “La orden que salió hace poco de aquí de la cárcel por parte de los clanes mayores es la de robar niños”. Luego de una serie redundantes de advertencias de cuidado termina: “Si puedes pasa la información a todos tus contactos no lo tomes como broma, esto es muy serio, tengas o no hijos, hazlo por favor”.

Información sin ubicación geográfica, sin fecha ni firma; circula y se replica generando miedo en la población. / Fuente: Tres grupos diferentes de Whatsapp.

El fenómeno social de las cadenas falsas

En diálogo con MDZ Bettina Martino, docente de Teoría de la Comunicación e investigadora, explica que el fenómeno de la información falsa en redes sociales es “súper complejo y multicausal", por eso que no tiene una vía de solución: "En un contexto de medios tradicionales tenés al responsable individualizado. Podés decir que esa información es falsa y los medios tienen la obligación de bajarla”.

En cambio, por más falsa que sea una información o aunque genere mensajes de odio que perjudiquen a alguien, los videos virales no se bajan en las nuevas redes sociales. Al contrario, gracias al sistema de algoritmos, estos continúan difundiéndose, cada vez con más fuerza. Además, “toda nuestra información sobre gustos e intereses está mercantilizada y no lo advertimos”, insiste Martino. 

En este sentido la autora española Amparo Lasén define las inscripciones digitales. Quiere decir que queda inscripta nuestra huella en lo digital (con todos los likes que damos, con lo que compartimos o rechazamos) y, a la vez, lo digital se inscribe en nosotros, en nuestros hábitos cotidianos. “Hay una pérdida del control de esas inscripciones digitales. Lo que compartimos circula en otros contextos que no previmos y en otros contextos comunicativos. No puedo desandar lo que empieza a circular en las plataformas”, dice Martino, la investigadora argentina. Su consejo, ante la llegada de cadenas de miedo es detenerse antes de presionar reenviar. 

Cómo evitar compartir información falsa

  • Establecer un espacio entre el momento en que estoy recibiendo y lo que estoy por hacer, que es circular la información. 
  • Preguntarme quién lo mandó ¿Le puedo preguntar para saber de dónde lo recibió?
  • Buscar tres palabras del texto y googlear, probablemente sala la desmentida.
  • Ver si se está involucrando a otras personas o si hay fotos de niños.
  • Observar si hay instituciones para consultar y preguntarles.

Aunque se desconoce el origen de las cadenas de miedo. Parece poco probable que alguien las idee y las difunda en forma individual. En este sentido, existen dentro del sistema actores ricos en recursos, que tienen la capacidad de poner a circular información en forma estratégica. Sus herramientas son granjas de trols, bots, perfiles falsos y también haters. Bettina Martino hace hincapié en que hay evidencia de esta manipulación a través de las redes sociales. Ha sido demostrada, por ejemplo, en los discursos de odio contra inmigrantes que se difunden en Europa. Y cierra la investigadora en comunicación: “En una cultura que exige la inmediatez, parece que tomarse el tiempo para pensar algo fuera una pérdida. Tenemos la opción de no actuar de manera compulsiva y energéticamente”.