La influencia directa del cambio climático sobre la industria de la apicultura
Los efectos del cambio climático están a la vista. Lo que años atrás era una advertencia, hoy se convirtió en realidad. Las temperaturas del planeta son cada vez más altas, y se espera que la situación siga empeorando en un futuro cercano.
Ante esta crisis ambiental, muchos rubros se han visto involucrados en esta problemática, y han tenido que modificar su manera de trabajar para no ser afectados por las consecuencias del cambio climático.
Este es el caso de la apicultura, un sector muy golpeado por muchas razones: las colmenas están colapsando debido a las altas temperaturas y las abejas están en peligro de extinción por la misma situación.
El panorama es alarmante, ya que las temperaturas están subiendo en todo el mundo, y el sector apícola está perdiendo gran parte de su producción, escenario que genera preocupación en todos los trabajadores del sector.
En diálogo con MDZ, Oscar Quintana, apicultor con muchos años en el rubro, cuenta en detalle las complicaciones que trae para el sector el avance del cambio climático: “Calores intensos y rayos solares hacen que las plantas no produzcan la clorofila necesaria para la buena producción de polen y néctar que las abejas necesitan”.
Otro de los problemas que trae esta crisis ambiental para la apicultura, según argumentó Quintana, es la desaparición de flora autóctona de cada lugar, por efecto de grandes sequías o inundaciones e incendios: “Esto conlleva a que las colmenas sufran estrés por la falta de polen y néctar, provocando distintas enfermedades”.
Además, aseguró que estas mismas temperaturas altas también a las abejas, que deben consumir 3 o 4 veces más de agua por día para refrescar su habitad y sus crías. Por otro lado, el apicultor confirma que están en peligro de extinción, pero no solo por el cambio climático, sino también por el uso desmedido de agroquímicos y pesticidas.
Oscar Quintana afirmó que esta crisis del cambio climático afecta directamente a su producción, ya que, en la pampa húmeda, zona donde lleva adelante su actividad, hoy se está sufriendo mucho, a pesar de que en el pasado era un lugar de altísima explotación, en el que se le podía sacar mucho provecho.
Por este motivo, el apicultor ha tenido que redefinir su manera de proceder. “En primer lugar, las traslado desde donde vivo hasta Tucumán, y luego voy en busca de montes naturales a Catamarca y La Rioja, con el objetivo de regresar con una parte a mi lugar de origen y con otra parte al sur de la provincia de Buenos Aires”, sentenció.
La apicultura es una actividad muy importante, y debido al cambio climático, hoy está sufriendo una crisis descomunal. A pesar de todo, los apicultores siguen apostando al rubro, entendiendo que su cuidado es fundamental para no dejar morir esta actividad económica.
