Sequedad

Tras cinco meses, volvió a llover en Mendoza: los datos de la lluvia que generan alivio, pero son insuficientes

Después de un fin de semana que juntó absolutamente todos los fenómenos meteorológicos que puede tener Mendoza con Zonda, nieve y lluvia, meteorólogos arrojaron distintos datos a tener en cuenta respecto de la tan necesaria caída de agua en la tierra seca mendocina.

Federico Lagiglia
Federico Lagiglia martes, 22 de agosto de 2023 · 12:31 hs
Tras cinco meses, volvió a llover en Mendoza: los datos de la lluvia que generan alivio, pero son insuficientes
Registros de la última lluvia en Mendoza, el 23 de marzo de este mismo año Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

El fin de semana largo que pasó tuvo de todo: nieve en zonas de alta montaña desde el viernes a la noche que restringieron el tránsito en distintos lugares de la provincia; el tan característico viento Zonda que llegó al llano durante el lunes, pero que ya se sentía en el Sur mendocino desde el sábado, y por último la tan ansiada y necesaria lluvia que se hizo presente este martes en algunos sectores del Gran Mendoza.

Es que la preocupación surgía luego de que MDZ indicara que hacía cinco meses que no llovía en la provincia de Mendoza. La última vez que precipitó de forma "importante" como arrojaron distintos meteorólogos, fue en marzo de este año. Luego, la lluvia se ausentó al menos de las zonas del Gran Mendoza y en lugares alejados hubo pequeñas precipitaciones durante junio-julio que no llamaron la atención por la poca agua que cayó. Sin embargo, este martes el fenómeno volvió, aunque aún Mendoza está lejos de los valores que registra año a año.

Hasta este martes, el dato era que desde enero a agosto en la medición anual sólo habían caído 47,6 milímetros cuando lo normal a esta altura del calendario es estar más cerca de los 90 mm. Especialistas de Contingencias Climáticas explicaron a MDZ que promedio por año llueven más de 200 milímetros y que en este 2023 la sequedad se ha hecho notar demasiado. Además, desde el SMN explicaron que las precipitaciones son normales para la provincia de Mendoza y el pronóstico no es tan alentador como lo era para el trimestre junio-julio-agosto, en el que se indicaba que iba a llover mucho más de lo normal, cosa que no sucedió.

"Lo que vemos es que los pronósticos iban en otro sentido para el invierno. Se había notado que había una proyección normal-superior que fue algo que no ocurrió entre mayo y julio. Claramente en ese último trimestre llovió menos o no llovió, allí hubo una falla. Está lloviendo por debajo de lo normal en Mendoza, en el último mes que hubo lluvias en algunas zonas de la provincia fue en marzo, prácticamente después dejó de llover. La anomalía es de entre el 45% y el 65% menos de lo normal, esto se acentuó a partir de abril", comentó a MDZ el meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, José Luis Stella. Y añadió que se percibe una circulación intensa bloqueando la zona del Pacífico a la latitud de Mendoza que persiste desde abril y que seguirá estando en los próximos meses en el centro y norte del oeste argentino. Ese bloqueo, justamente, impide el ingreso de las lluvias y la humedad tan necesaria para la sequedad mendocina.

El paraguas seguirá guardado ya que las proyecciones no indican que pueda llover más de lo normal en Mendoza.

Distintos especialistas y productores manifestaron que esta lluvia puede generar una especie de "alivio" en algunos sectores sobre todo si se mantiene en lo que resta de la semana. Pero entendiendo el contexto de sequía general y teniendo en cuenta los valores anteriormente explicados, sumado a las proyecciones que se hacen a futuro, también aseguraron que será "insuficiente" para todo lo que necesita Mendoza tras cinco meses sin una gota de agua.

"Ingresó un frente frío que hace bajar bastante la temperatura. Se registraron precipitaciones importantes desde la madrugada que se extienden durante la mañana. Siguen las nevadas intensas en cordillera que se van a mantener en los próximos días y habrá poco cambio de temperatura hasta el día viernes", informó Carlos Bustos de Contingencias Climáticas. A su vez, el pronóstico prevé que las lluvias puedan seguir presentes, aunque no con intensidad.

Próximamente, en menos de un mes, el invierno culminará y será recordado como uno de los inviernos más atípicos y calurosos en Argentina en los últimos años, ya que se registraron durante varias semanas días primaverales y hasta veraniegos con temperaturas cercanas a los 30°C, lo que podría también arriesgar a que tanto la primavera y el verano sean estaciones aún más calurosas de lo normal, con las olas de calor adelantándose en el calendario, tal y como sucedió en Europa.

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