El temor por posibles saqueos se apoderó de los mendocinos
Desde la semana pasada corren mensajes que alientan a saqueos y durante el fin de semana se registraron algunos en Las Heras, Mendoza. Sin embargo, estos rumores continuaron, lo que generó una especie de histeria colectiva que tuvo su cúspide esta tarde cuando pasado el mediodía comenzaron a circular mensajes en los que se advertía sobre saqueos inminentes en el corazón del microcentro mendocino.
Esta noticia cayó como una bomba entre los comerciantes, quienes, temerosos de las posibles consecuencias, optaron por cerrar sus locales y bajar las persianas en un esfuerzo por proteger sus negocios. Desde Belgrano hasta San Martín, pronto el panorama del centro se asemejó a un escenario de domingo por la tarde, o incluso a los primeros días de la pandemia, con una atmósfera cargada de incertidumbre.
Trabajadores de diferentes establecimientos se encontraron repentinamente en una situación de unidad inusual. Ante la amenaza percibida de los saqueos, algunos empleados compartieron sus temores y se apoyaron mutuamente. "Nos llegó el rumor y al principio no creímos nada, pero cuando la gente empezó a cerrar decidimos unirnos", declaró uno de los trabajadores que enfrentaba la incertidumbre del momento.
Foto: MDZ
A partir de las 14 horas, el centro de la ciudad presentaba una imagen de desolación. Las calles estaban vacías, apenas transitadas por oficiales de policía que realizaban sus recorridos habituales. La inquietud también afectó al sistema de transporte público, ya que colectivos y micros circulaban prácticamente vacíos, reflejando el estado de aprensión que dominaba la ciudad.
Foto: MDZ
A los policías los acompañaron los deliveris que fueron a buscar sus pedidos a los locales gastronómicos. Entre las rejas recibieron su encargo y se marcharon.
Lucas Laborde, encargado de varios locales gastronómicos, comentó sobre la paranoia de los mendocinos: "Desde el mediodía llegaron los rumores y empecé a dar la orden de cerrar los locales. La incertidumbre es grandísima, porque no sabemos si abrir a la tarde, no hemos visto nada, pero todos estamos en alerta".
"Ya no hay más gente en el centro y las pérdidas son terrible, el día a día nosotros necesitamos una rotación de mercadería una rotación de gente. Hablando con otros dueños hemos quedado en no abrir pero quedarnos acá porque dejar solo el local es peligroso. Hay muchos que no quieren abrir porque quieren cuidar a los empleados", agregó.
Incluso las escuelas del centro no escaparon a los rumores de saqueos. Los padres, alertados por los mensajes y temerosos por la seguridad de sus hijos, acudieron a las puertas de las instituciones educativas para retirar a sus hijos. La sensación generalizada de alarma se extendió a todos los rincones de la comunidad.
Debido a la preocupación de los padres, la DGE comunico que las clases continuaron con normalidad, pero el rumor ya estaba en las cabezas de padres y madres. Incluso el gobernador de la provincia habló sobre los supuestos saqueos y dejó un dura advertencia.
Pasadas las 15 horas, un simple rumor, inicialmente compartido en las conversaciones de WhatsApp, se expandió de un dispositivo a otro, y generó una reacción en cadena que fue imposible de ignorar.