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Los motivos que comprometen seriamente la producción de tomates y morrones

Productores del cordón frutihortícola de Mar del Plata creen que podría haber faltantes para el verano.
Piden asistencia para garantizar la producción de tomates Foto: Shutterstock
Piden asistencia para garantizar la producción de tomates Foto: Shutterstock

La temporada de Mar del Plata podría estar seriamente condicionada por el faltante de verduras como el tomate y el morrón, tras una intensa lluvia que hizo destrozos en el cordón frutihortícola, ubicado en 25 kilómetros alrededor de la ciudad y encargado de abastecer a la región y al interior del país. 

Por las intensas lluvias todos los productores nucleados en la Asociación de Productores Frutihortícolas de General Pueyrredon perdieron "al menos uno de sus lotes" y la cantidad de agua que cayó entre la noche del lunes y la madrugada del martes hizo que ingrese agua en invernaderos, arrasando todo a su paso, confirmó el presidente de la entidad, Ricardo Velimirovich, en diálogo con MDZ. 

Verduras como el repollo se perdieron al ingresar barro entre sus hojas, mientras que miles de remolachas llegaron a pudrirse en la tierra durante las inundaciones. En tanto, caminos rurales quedaron bloqueados, como el del kilómetro 7 de la ruta 226, con trabajadores rurales que no pudieron salir de sus casa por más de 48 horas culminadas las precipitaciones. 

Al quedar todavía un volumen de agua considerable no se pudieron cuantificar el volumen total de las pérdidas pero los representantes del sector pidieron una reunión urgente a autoridades municipales para elevar un pedido de ayuda para poder salir adelante e invertir en las producciones más costosas y de lento crecimiento, pensadas para el verano. 

Las consecuencias de la sequía sumadas a esta tormenta pusieron un interrogante en producciones como el tomate y el morrón, verduras que demandan "mayor inversión y planificación", por eso buscarán la ayuda del Gobierno bonaerense para la planificación de la siembra. 

Los morrones también están comprometidos - Foto: Shutterstock

En la reunión, Velimirovich anticipó que se hablará de la puesta en valor de los caminos y de las pérdidas de los productores, con el compromiso inicial de enviar ese mismo día una carta dirigida a la cartera del Ministro de Producción de la Provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, para que se interiorice en la situación de la ciudad. Otras organizaciones como la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) dirán presente en la convocatoria. 

No sería descabellado creer que las entidades rurales pidan la declaración de emergencia agropecuaria, ya que por ejemplo en el último tiempo "los gastos del riego se cuadriplicaron", entre otros tarifazos en la cadena productiva que afectan no solo a los marplatenses y turistas, ya que el 80% de estos productos se consumen en el interior. 

Tal como informó este medio, otros sectores que brindan frutas y verduras a gran parte del territorio nacional siguen comprometidas, como el caso de La Plata, cuyos famosos tomates se encuentra jaqueados por la sequía y posteriormente los sucesivos temporales. 

Dado que se trata de una planta susceptible a las bajas temperaturas, el manejo del tomate varía desde la conducción a campo (cuando las condiciones climáticas lo permiten) hasta el cultivo bajo cobertura, por lo que se pueden distinguir tres sistemas productivos: a campo, semiforzado e invernadero.

En la producción a campo, el cultivo se lleva a cabo sin protección o manejado con un tendido, utilizándose principalmente en las provincias de Mendoza, Salta, Santiago del Estero, Chaco, Buenos Aires y Río Negro. Para mejorar la calidad y el rendimiento, se puede aplicar un sistema de conducción tutorado que consiste en brindar a las plantas un soporte para que puedan acceder mejor a la luz y evitar que los frutos y hojas toquen el suelo. Existen variantes de este sistema -entre otros, en espaldera, utilizada en la producción de invierno en el NOA y en barracas que se utiliza para la producción de verano en Buenos Aires-. La siembra puede ser de asiento o a través de la utilización de trasplante, siempre tratando de evitar el periodo de heladas.

En la zona Centro del país, también se utiliza un sistema de protección de barandillas con el fin de adelantar la entrada a los mercados. La siembra se realiza a principios de julio y se cosecha en noviembre. Este sistema consiste en fijar postes en los extremos de los surcos orientados de Este a Oeste y se tiende un alambre uniéndolos luego; sobre el lado Sur se cubre con cañas, hojas de palma, etc., con el fin de brindar protección al cultivo hasta que el peligro de heladas termine para más tarde tutorarlas con cañas.