Francisco tiene razón: ¡somos nosotros el problema!
En las imágenes un hombre luego de una maniobra vial en la cual colisionan dos automóviles, visiblemente contrariado bajó de su vehículo con un hacha comenzando a golpear el parabrisas del otro rodado mientras insultaba a su conductora. Una madre con un hijo menor de edad. El hombre, luego de la denuncia fue detenido -luego liberado- e imputado por “daños y amenazas”.-
“Una persona con este tipo de reacción no puede estar manejando porque un siniestro vial no amerita esa actitud salvaje de atacar con un hacha a otra persona. No vamos a tolerar ni a permitir que este hecho no tenga consecuencias. Por eso el conductor fue suspendido y ahora deberá aprobar un examen psicológico profundo para ver si puede estar al frente de un volante otra vez”, explicó el titular de la ANSV, Pablo Martínez Carignano.-
- Para la reflexión
Estos renglones no son para analizar el caso de cerca, ya que puede ser o no que este hombre estuviese atravesando un durísimo momento personal, tuviese algún desequilibrio, o lo que fuere. Pero este hecho me motivo a ver en líneas generales en el mundo cuales pueden ser algunas causas por las cuales se desata esta violencia urbana.
¡Mirá el video!
Especialistas españoles, entre otras expresan:
- La pobreza, la exclusión de los mercados laborales, capitales o de tierras y las desigualdades sociales son consideradas "causas radicales" de la violencia, pero también hay "causas inmediatas" como la falla de la gestión de los estados o la corrupción institucional.
- La falta de cohesión social y las malas relaciones dentro de la comunidad, pueden suponer una causa de conflicto y de violencia urbana.
- La mala gestión en aspectos esenciales para la vida comunitaria, como la salud, la educación, los desequilibrios económicos y sociales pueden desembocar en violencia.
- Las injustas reglas del juego en el tablero de la vida urbana, que benefician a unos y desfavorecen a otros, pueden ser también un gran causantes de la violencia urbana que nos encontramos en distintos puntos del planeta.
Cualquier semejanza con el abrumador deterioro del tejido social de los últimos 40 años a la fecha en nuestra Argentina, producto de pésimas políticas en el más cabal sentido de la palabra, donde el interés y el bien común fueron no solo relegados, sino prácticamente quitados de la escena, podrían ser la sombra que camina detrás de muchos de estos hechos.- Si a esto le añadimos la pérdida del sentido de trascendencia, el abrumador materialismo, donde el éxito se mide en la balanza del dinero, poder y fama, la combinación es potentísima.-
La falta de expectativas y la desesperanza pueden conducir a frustraciones e ira, caldo de cultivo para la violencia en las calles.
Tener expectativas de futuro o bien esperanza puede ser un argumento real de contrapeso para la violencia, para ello es importante que nuestros “ocasionales” líderes políticos toman conciencia de la inmensa responsabilidad que implica administrar recursos públicos. Y por otra parte nosotros exigirles que lo hagan de acuerdo a derecho y a la moral.
Hay efectos de las políticas públicas que algunos tienden a llamar “colaterales”, desde este portal nosotros los llamamos “ejes centrales” de una vida comunitaria en paz que es posible obtener.
* Felipe Manuel Yofre es abogado y escribano. Padre de 8 hijos.

