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La impresionante historia de la chef mendocina que trabaja en el Everest

Su nombre es Huilén Pascual. Es la primera mujer en trabajar en la base del campamento de la montaña más alta del mundo. También trabaja en el Aconcagua. Con tan solo 29 años recorrió casi todo el mundo. Conocé su historia.

Huilén Pascual, tiene 29 años y vive una vida de aventuras. Es chef en el Aconcagua y en el Everest. Se recibió en la Escuela Internacional Islas Malvinas de Mendoza. Su interés por cocinar en las alturas fue cuando estaba estudiando. Una empresa conocida fue a dar una charla con el objetivo de reclutar gente para ir a trabajar al Aconcagua. “Me anoté con entusiasmo y no me eligieron. Luego, me fui a vivir al sur un par de años”, contó.

A pesar de su intento fallido, decidió regresar a Mendoza y volver a intentarlo. Afortunadamente, esta vez fue seleccionada. “Cociné varios años en el Aconcagua. Después me llamaron para cocinar en una empresa que tiene campo base en el Himalaya.  Cuando me dijeron no lo dude, ya tenía el bolso listo. Al mes ya estaba en Nepal, subiendo la montaña y cocinando por primera vez el Everest. Luego vinieron otras montañas”, remarcó.

 “Yo no tenía ninguna relación con la montaña. Simplemente cociné muchos años y no encontraba el lugar donde lo pudiera hacer con amor, como a mí me gusta. Cuando probé laburar en la montaña me enamoré del contacto con la naturaleza y con la gente”, relató.

Desde cocinar arriba de glaciares hasta hacerlo al lado de una grieta, las alturas para Huilén no son un problema. “Muchas veces resulta difícil dormir o levantarse temprano por la altura, el cuerpo está en un lugar desconocido”, agregó.

Con respecto a su trabajo en el Everest contó: “Soy una afortunada de la vida. Tengo un contacto muy estrecho con los clientes porque subimos juntos. Yo estoy ahí con ellos desde que llegan al hotel hasta cuando bajan de la cumbre. La posibilidad de estar inmersa en la cultura nepalí es un privilegio. Soy la única mujer que trabaja en todo el campo y la primera”.

Cuando comenzó a trabajar confesó que para ella fue “impactante”. ”Soy una laburante, empecé vendiendo panchos a la salida de un boliche. Me impactó ver esa magnitud. He atravesado la mitad del mundo con 20 dólares en el bolsillo debiendo 1500”, sostuvo. 

“Ahora he empezado a llevarle ingredientes de acá de Argentina. Cocino pizza, pastas, guiso. Generalmente los menús los planifico yo, según lo que tengamos. Mi laburo fue darle un poco de estructura y seriedad al área gastronómica de la empresa. Ellos no usaban ni mesa, cuando llegué tenía que cocinar encima de una piedra”, agregó.

“Si sabemos que a la mañana los clientes salen a caminar, generalmente hacemos box lunch y le damos hidratos de carbono, luego a la noche hacemos alimentos con proteínas porque el cuerpo a esa altura te come los músculos”, relató. 

La camiseta de Lionel Messi en la cima 

“Este año se me ocurrió hacer una colecta y comprar un par de camisetas acá para llevarlas. Mi tarea fue ir repartiendo por el camino y hubo una que me la colgué la mochila y fui caminando los 65 kilómetros con la mochila para que los pibes de un pueblito del Himalaya, al que debemos pasar, vieran que somos de acá. Siempre están super emocionados cuando les digo que soy de Argentina. Lo primero que me dicen es: ‘Messi’”. 

“La camiseta llegó a la cumbre, la están enmarcando. Estamos haciendo todo esto para que la gente se prenda y podamos llevar más camisetas o comprar cosas para los chicos. Ojalá que les llegue la camiseta a la pulga también”, cerró.

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