Presenta:

Gracias abuelos: ahora, a volar alto

Es el día de los abuelos y "Arte que motiva" se hace presente en MDZ de la mano de Juan Barros, quien llega a todos nosotros con su estilo muy particular.
El mensaje de Juan Barros en el día de los abuelos. Foto: Ilustraciòn: Juan Barros.
El mensaje de Juan Barros en el día de los abuelos. Foto: Ilustraciòn: Juan Barros.

Desde hace algunos decenios, esta edad de la vida concierne a un auténtico nuevo pueblo que son los ancianos. Nunca hemos sido tan numerosos en la historia humana. El riesgo de ser descartados es aún más frecuente: nunca tan numerosos como ahora, nunca el riesgo como ahora de ser descartados. Los ancianos son vistos a menudo como un peso. En la dramática primera fase de la pandemia fueron ellos los que pagaron el precio más alto. Ya eran la parte más débil y descuidada: no los mirábamos
demasiado en vida, ni siquiera los vimos morir.

La vejez es una de las cuestiones más urgentes que la familia humana está llamada a afrontar en este tiempo. No se trata solo de un cambio cuantitativo; está en juego la unidad de las edades de la vida: es decir, el real punto de referencia para la comprensión y el aprecio de la vida humana en su totalidad. Nos preguntamos: ¿hay amistad, hay alianza entre las diferentes edades de la vida o prevalecen la separación y el descarte?” Papa Francisco, Audiencia general, miércoles, 23 de febrero de 2022.

La vejez es una de las cuestiones más urgentes que la familia humana está llamada a afrontar en este tiempo.
Foto: MDZ.

Papa Francisco, Audiencia general, miércoles, 23 de febrero de 2022.Necesitamos ser amados para poder amar. Y amar como somos, así nos hicimos amados porque nos hicieron amados. Nos arroparon abrazos, miradas, criterios y firmezas, paciencias y confianzas y tanto más. Ahora nos toca a nosotros ese protagonismo, ese darnos, ese lugar del otro.
¡A mí no me toca! Pareciera decirse.
Y los abandonamos a sus horas estériles.
A su no saber qué hacer para nosotros.
A las limosnas de visitas.
A la falta de tiempo.
El único tiempo es el de estar con el otro.

¿Y nos abandonamos en el otro?
Como me mirás, te mirás, como sos… estoy, estoy vencido, porque vencí…

“A mí me gusta hablar con los ancianos mirándolos a los ojos: tienen esos ojos brillantes, esos ojos que te hablan más que las palabras, el testimonio de una vida. En el tiempo de la fragilidad, en el tiempo de la dependencia, de la despedida, en el tiempo de alejarse del protagonismo de nuestra vida? No es fácil alejarse del ser protagonista, no es fácil. Y esta paz que viene, esta es la despedida del anciano” –se alcanza a decir en Francisco-
¡Despedirnos encontrándonos!

* Juan Barros.