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Empezar una vida nueva, trabajando y estudiando, después de jubilarse

El primer tiempo de inactividad laboral suele ser difícil. El trabajo otorga un lugar en la sociedad, un estatus, un grupo de pertenencia; además del ingreso económico. También es la oportunidad de tomar otras decisiones.

Existen ideas generales sobre lo que significa la jubilación. En la imaginación de muchas personas el retiro de la vida laboral es inactividad y descanso total. Sin embargo, hay quienes al jubilarse se sienten con vitalidad y ganas de estudiar, aprender habilidades nuevas y hasta emprender un nuevo trabajo.

“A mí me desesperaba jubilarme y quedarme quieta”, confiesa Bibiana Aguilera (68 años), quien dedicó a la enseñanza de educación física y natación su “vida económicamente activa” (como le llaman las estadísticas poblacionales). Algo similar dice José Luis Miano (casi 75): “No me fui al banco de la plaza, salí a la plaza a caminar y dar vuelta, correr”. También expresa lo duro que fue dejar “la camiseta” de la industria petroquímica donde era jefe y adaptar su vida a un ingreso por jubilación que equivalía al 48% del último sueldo.

¿Qué hacer cuando llega el tiempo de jubilarse?

El primer tiempo de inactividad laboral suele ser difícil. El trabajo otorga un lugar en la sociedad, un estatus, un grupo de pertenencia; además del ingreso económico. Algunas personas optan por retomar hobbies que habían postergado. La locutora Blanca Monetti, desde que se jubiló aprovecha los talleres que ofrece el gimnasio municipal cerca de su casa. Ahora asiste a talleres de Tecnología, Tai Chi y uno de Estimulación Cognitiva. “Es muy interesante, porque obliga al cerebro a accionar como un verdadero músculo para mantenerse en actividad”, cuenta Blanca, quien trabajó en radio y en la Bolsa de Comercio de Mendoza, y agrega: “Dicen que es el secreto de Mirtha Legrand”.

Bibiana Aguilera, la profe de natación, dio un giro radical a su vida. Se fue a vivir al Valle de Uco y allí se dedicó a la crianza y el cuidado de animales. Como ella solo había trabajado en relación de dependencia en el Estado tuvo que aprender sobre ventas, para comercializar huevos y conejos. También usa el mayor tiempo libre para adquirir conocimiento en hierbas medicinales, aprendió a montar a caballo e incluso se animó a domar una yegua.

Jubilada pero no inactiva. / Foto: Bibiana Aguilera

Después de 11 años de proceso, que incluyó levantar una cabaña de bioconstrucción y separarse de su marido, Bibiana (68) volvió a enseñar a nadar. “Como voy a Mendoza un día por semana para llevar a mis nietos a la pileta, abrí un grupo de niños y un grupo de mujeres, como creo hoy que tiene que ser. Lo que cansa es hacer las cosas como las tiene que hacer, cuando se sale del sistema uno puede hacerlo como quiere o como le gustaría haberlo hecho. Es otra cosa”.

Trabajo y servicio a la comunidad

Jubilarse fue la oportunidad de comenzar otra vida. Aquí José Luis en una actividad del Rotary Club.

Para José Luis Miano, el momento de jubilarse coincidió con el duelo por la muerte de su madre. Se sintió “amargado” por dejar toda una vida de trabajo en industrias de renombre. Petroquímica Cuyo, Coca Cola, Neumáticos Pirelli, Industrias Grassi, entre otras que brillaban en su currículum. Luego de un tiempo, le encontró sentido a su vida de inactividad. Empezó a estudiar inglés, volvió a hacer teatro, se incorporó al Rotary Club de Maipú, grupo Amanecer, y con un grupo de doce amigos armaron una Fundación Calidad Maipú, que enseña a implementar procesos de calidad en dos escuelas del departamento.

José en un viaje, haciendo lo que tanto disfruta: "payasear". / Foto: José Luis Miano.

José Luis también encontró tiempo para organizar salidas para grupos de turistas que vienen de Brasil o de Buenos Aires. Lo hace con un amigo que tiene una trafic. Gracias a los contactos que quedaron en su agenda es proveedor de bolsas y bigbag que suelen necesitar las empresas. Algo que obliga a José a mantenerse activo es ser padre de una adolescente. “A los 58 años fui papá de nuevo. Eso fue una cosa que me marcó muchísimo”, agrega. Anoche, por ejemplo, puso el despertador a las 2 de la mañana para buscar a su hija, que estaba en una juntada.