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Estas ocho acciones diarias pueden ayudarte a reducir el riesgo de sufrir un ACV

En Argentina, se registran entre 40.000 y 60.000 ACV por año, y cerca de 18.000 muertes asociadas a esta enfermedad, El 90% del riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular depende de ciertas acciones que podemos realizar para cuidar nuestra salud cerebral.
En Argentina se registran entre 40.000 y 60.000 ACV por año, así como cerca de 18.000 muertes asociadas a esta enfermedad Foto: Shutterstock
En Argentina se registran entre 40.000 y 60.000 ACV por año, así como cerca de 18.000 muertes asociadas a esta enfermedad Foto: Shutterstock

Cada 22 de julio se conmemora el Día Mundial del Cerebro para tomar conciencia de que la prevención en el cuidado de la salud cerebral es clave para vivir una vida en plenitud y reducir los riesgos de sufrir un accidente cerebrovascular.

En Argentina se registran entre 40.000 y 60.000 ACV por año, así como cerca de 18.000 muertes asociadas a esta enfermedad, de acuerdo con datos obtenidos de los estudios SIFHON y EstEPA realizados por Fleni, Además, se estima que cerca de 340.000 personas (el 2% de la población adulta de Argentina) viven con secuelas de un ACV.

Las enfermedades cerebrales -como la demencia y los accidentes cerebrovasculares- son además la segunda causa de muerte a nivel mundial, según un estudio de la World Federation of Neurology (WFN por su sigla en inglés). “Para mantener una calidad de vida óptima a medida que envejecemos, es necesario adoptar un estilo de vida saludable desde la infancia y tomar medidas preventivas. De esta forma, se puede reducir los riesgos de enfermedades cerebrovasculares y promover un envejecimiento saludable del cerebro”, resaltó Virginia Pujol Lereis (MN 119.987), subjefa del Centro Integral de Neurología Vascular de Fleni.

Una dieta equilibrada ayuda a mantenerse en un paso saludable y reducir el riesgo de sufrir un ACV. Foto: Shutterstock

“La enfermedad cerebrovascular no solo es más frecuente de lo que creemos, sino que también es una de las principales causas de discapacidad y demencia en el mundo. Frente a esta realidad debemos recordar que también es una enfermedad potencialmente prevenible. El 90% del riesgo de un ACV depende de ciertos factores de riesgo sobre los que podemos actuar”, destacó. 

En ese sentido, enumeró estas ocho acciones diarias que pueden ayudar a reducir el riesgo de sufrir un ACV y cuidar nuestra salud mental:

  1. Mantener una dieta equilibrada: incluir frutas y verduras frescas, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables como las que se encuentran en el pescado y las nueces. Limitar el consumo de grasas saturadas, alimentos procesados y azúcares refinados.
  2. Mantener un peso saludable: el sobrepeso aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluyendo los accidentes cerebrovasculares.
  3. Controlar la presión arterial y los niveles de colesterol: realizar chequeos médicos regulares y seguir las indicaciones del médico para mantener estos valores bajo control dentro de los objetivos individualizados para cada persona.
  4. Evitar el consumo de tabaco y el abuso de alcohol: fumar y beber en exceso son factores de riesgo reconocidos para la salud cerebral
  5. Hacer actividad física de modo regular: no solo mejora la salud cardiovascular, sino que también beneficia al cerebro. Lo recomendable es realizar ejercicio aeróbico -como caminar, correr o nadar- al menos 30 minutos al día, cinco días a la semana.
  6. Mejorar el descanso nocturno y controlar el estrés: el sueño adecuado es vital para la función cerebral óptima. Es aconsejable buscar herramientas para manejar el estrés, como practicar técnicas de relajación, meditación o actividades que se disfruten. 
  7. Mantener la mente activa: esto puede ayudar a fortalecer las conexiones cerebrales y reducir el riesgo de deterioro cognitivo. Es importante estimular el cerebro participando en actividades intelectuales y desafiantes. Leer libros, resolver rompecabezas, aprender un nuevo idioma o tocar un instrumento musical son ejemplos de ello. 
  8. Socializar regularmente: el aislamiento social está asociado con un mayor riesgo de demencia. Hay que promover los lazos sociales significativos con amigos, familiares y la comunidad. Para ello, la sugerencia es participar en actividades sociales, unirse a grupos de interés o realizar actividades de voluntariado.
La actividad física de modo regular permite mejorar la salud cerebral. Foto: Shutterstock

Una revisión de los pacientes internado en Fleni por un ACV mostró que casi el 80% tenían factores de riesgo no correctamente tratados antes del evento, lo que significa que podrían haber sido potencialmente prevenibles. Por eso Pujol Lereis enfatizó lo imporante de mantener las funciones cognitivas a través de acciones que desafíen lo que ya se conoce.

“Se puede ser aprender un idioma, hacer una actividad física que nos ayude con la coordinación y el equilibrio como bailar, y hasta cambiar rutinas como cepillarse los dientes con la mano que no es hábil. Todo lo que implique un reto será un gran estímulo para mantener las funciones cognitivas”, enfatizó.