El problema que reveló el Zonda: el riesgo de los árboles viejos y mal cuidados
La calle Guardia Vieja, de Luján, era uno de los íconos de Mendoza. Ayer, con el viento zonda, era zona arrasada: decena de árboles caídos, ramas y ejemplares centenarios sobre la calzada e incluso sobre vehículos particulares. Entre ellos un símbolo: se cayó uno de los árboles que la comunidad de la zona había pedido mantener con un "abrazo comunitario". El estado y la antigüedad del arbolado público en Mendoza genera contingencias graves, como ocurrió ayer con el zonda. Desde la propia comuna explicaron que se había advertido por el riesgo que generaban esos forestales en mal estado y por eso se erradicaron 36 árboles.
Solo en el Gran Mendoza se cayeron ayer 265 árboles de gran tamaño, además de miles de ramas enormes que también generaron desastres. En los municipios aún evalúan las consecuencias, pero en dinero son millonarias y en calidad de vida peor aún: viviendas destruidas, vehículos y la trama urbana rota. Los intendentes viven con el dilema sobre el arbolado público, pues luego de décadas de mala gestión el deterioro se tornó riesgoso y la renovación genera un impacto visual y ambiental importante, con beneficios a largo plazo.
En el Gran Mendoza hay 615 mil árboles, según los datos del censo. Muchos tienen más de 100 años y, según consideran los especialistas, es necesario realizar una política de renovación. Incluso hay quienes calculan que ese plan debe incluir al 70% de los árboles que tiene el bosque urbano del área metropolitana.
"En la actualidad, el arbolado público se encuentra en franco deterioro debido a un manejo deficiente en la ejecución de tareas con falta de rigor técnico (elección de la especie, plantación, acompañamiento del crecimiento de la planta, poda, conducción, riego, control sanitario, etc.), afectando el estado, la función y la estética del arbolado", indica el plan de mejora del arbolado elaborado por Unicipio.
Por eso recomendaron "erradicar árboles muertos o que estén en condiciones de inseguridad para bienes y personas", con la obligatoriedad del reemplazo de cada árbol quitado con la plantaciones de nuevos ejemplares "No debe olvidarse que el arbolado público se estableció hace más de 100 años por las insalubres condiciones ambientales que se verificaban ya en esa época y que volverían acentuadas ante el notable incremento de las superficies edificadas", explican en el diagnóstico.
El 68% de los árboles plantados en alineación en la ciudad de Mendoza corresponden a tres especies: Morera (Morus alba L.) 38%; Plátano (Platanus hispanicaTend.) 21%, Fresno europeo (Fraxinus excelsior L.) 19%. El 32% restante corresponde a: Fresno americano (Fraxinus americana), Acacia visco (Acacia visco), Paraíso común y paraíso sombrilla (Melia azedarach), Tipa (Tipuana tipu), Álamos (Populus spp.), Acer (Acer negundo) y otras 100 especies de árboles muchas veces colocadas sin el asesoramiento correcto.

