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Murió "Pupeto" Mastropasqua, fotógrafo y amigo de Mercedes Sosa, Astor Piazzolla y el "Indio" Solari

El artista plástico, fotógrafo y gestor cultural, dejó un legado imborrable en la ciudad de Mar del Plata, donde murió a sus 89 años. Impulsó las gestiones para que el aeropuerto de su ciudad lleve el nombre del bandoneonista.
El destacado fotógrafo murió en Mar del Plata Foto: Ministerio de Cultura de la Nación
El destacado fotógrafo murió en Mar del Plata Foto: Ministerio de Cultura de la Nación

Juan Bautista Pablo "Pupeto" Mastropasqua murió en Mar del Plata a sus 89 años, donde dejó un legado imborrable por su trabajo como artista plástico, fotógrafo y gestor cultural, siendo el nexo que convocó a figuras de renombre a las temporadas de la ciudad. 

Empezó su carrera como artista plástico y se dedicó hasta sus últimos días en trabajar a favor de la difusión de la cultura local, donde se destacó en su rol de gestor y administrador, además de fundar espacios vitales como la Escuela de Artes Visuales, de la Escuela de Pensamiento Contemporáneo, del Cine Arte Universitario y del departamento cultural de la UCIP.

Durante su gestión como Secretario de Cultura de General Pueyrredon impulsó las gestiones para que en 2008 le cambiaran la denominación al aeropuerto de Mar del Plata y lo renombraran "Astor Piazzolla". 

Asistía a todas las inauguraciones de muestras y de festivales culturales, donde se lo veía vestido siempre muy prolijo, animado, y con ganas de conversar sobre las épocas doradas de la ciudad. En esas charlas también contaba detalles de los ciclos históricos de cine y conciertos que programó en el teatro Diagonal, ubicado en el corazón del centro marplatense, y de sus coberturas para medios locales, como La Capital, y nacionales, en La Prensa y La Nación.

Las fotos que les sacó a Mercedes Sosa, Jorge Luis Borges, Astor Piazzolla y Juan Carlos Castagnino se exhiben hasta hoy en muestras itinerantes y cosecharon fama mundial. Algunos de los mejores exponentes de la cultura nacional que pasaron por su lente terminaron convirtiéndose en sus amigos, tal es el caso de Carlos Alberto "Indio" Solari y los músicos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, que aún en el pico de su fama seguían yendo a comer a su casa, en recuerdos que atesoró entre sus mejores anécdotas.

Pupeto y su hijo, Pablo, junto a Skay y el Indio Solari - Foto: Archivo Mastropasqua

En su rol de productor, gestionó shows de "Los Redondos" que pasaron a la historia como sus presentaciones en el teatro San Martín de 1992, con algunas filmaciones que sobreviven en Youtube filmadas en alta calidad, pese al celoso control que se mantiene sobre estos registros. En uno de esos shows, el líder de la banda "invitó" a comer un asado a la casa de "Pupeto" al público enardecido, con la singularidad de que algunos ricoteros averiguaron su dirección y aparecieron para reclamarle la comida. Así lo recordó el Indio en su biografía "Recuerdos que mienten un poco" (Sudamericana, 2019): "Trabajábamos con Pupeto desde hacía muchos años -contó-. Lo contratábamos para que afichase la ciudad. Era un tipo muy agradable y muy culto, estaba metido con el tema de los festivales de cine. Al otro día de la joda que hice desde el escenario, le cayó gente que reclamaba el asado. ¡Se habían encargado de averiguar dónde vivía! Su mujer preparaba el lemon pie más rico que comí”.

Siguió en contacto telefónico con Solari ya disuelta la banda, quien llegó a enviarle unas entradas para que asista a su primer show solista, en La Plata, donde estrenó su nueva etapa compositiva junto a la banda "Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado". En una visita a la ciudad, le presentó a su mujer, Virginia, y a su hijo, Bruno.

Piazzolla retratado por su amigo Pupeto - Foto: Archivo Mastropasqua

La relación de Astor Piazzolla con Mastropasqua era entrañable y compartían sus pasiones con mucha efusividad, en una amistad que se prolongó por más de 30 años.

La antropóloga cultural y biógrafa del bandoneonista, María Susana Azzi, destacó en diálogo con MDZ que  "él estuvo cerca de Astor en momentos cúlmines, de ahí la calidad y cantidad de fotos que le sacó y que testimonian su cercanía". "Era una gran persona, siempre dispuesta a dar una mano, a la que recordaré siempre y con mucho cariño", señaló la autora del libro "Astor Piazzolla", publicado por Editorial El Ateneo en 2018.

"Siempre tuve el cuidado de que las imágenes que tomaba tuvieran que ver con momentos de la vida. Eso fue una enseñanza de la revista Siete Días. Allí comencé desde el número cero y allí aprendí que la foto no podía ser un registro neutro sino un registro expresivo", contó Mastropasqua en una entrevista a Caras y Caretas, en la que reconoció que "no quería sacar fotos aisladas sino contar historias".

Pablo, el hijo del reportero gráfico dio la noticia de su fallecimiento, lo cual generó un hondo pesar en la comunidad artística y desató un sinfín de mensajes en su recuerdo. "Adiós al gran referente de la fotografía argentina e ícono cultural marplatense", manifestaron desde el Ministerio de Cultura de la Nación.