Qué es la leucemia linfocítica aguda y cómo detectarla
En los últimos días, la noticia sobre el presunto cuadro de leucemia que sufre una reconocida y mediática modelo argentina encendió las alarmas y generó todo tipo de preguntas sobre qué es la enfermedad, cuáles son sus variantes, y cómo debe tratársela una vez que se la detecta.
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La leucemia y la leucemia linfocítica aguda son dos términos que se utilizan para describir diferentes tipos de cáncer de la sangre y de las células formadoras de sangre en la médula ósea. Aunque la leucemia linfocítica aguda es un subtipo específico de leucemia, hay algunas diferencias importantes entre los dos términos:
Mientras que la leucemia es un cáncer de las células sanguíneas y de la médula ósea que se caracteriza por la producción excesiva y anormal de células sanguíneas inmaduras (blastos), la leucemia linfocítica aguda es un subtipo de leucemia en el que se produce un crecimiento descontrolado de linfocitos inmaduros (un tipo de glóbulo blanco) en la médula ósea y otros tejidos.
"La leucemia puede afectar a los diferentes tipos de células sanguíneas, como los glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas. La leucemia linfocítica aguda se caracteriza por el crecimiento anormal de los linfocitos inmaduros, que son un tipo de glóbulos blancos responsables de combatir infecciones", explicó el hematólogo Enrique Rico Curiel.
"Es una variante bastante agresiva que se puede presentar en cualquier edad, aunque suele ser mucho más frecuente en la infancia. Los primeros síntomas suelen ser infecciones muy repetidas, sobre todo del sistema respiratorio", agregó el especialista.
Síntomas y manifestaciones clínicas:
- Leucemia: los síntomas pueden variar dependiendo del tipo de células sanguíneas afectadas, pero pueden incluir fatiga, debilidad, palidez, infecciones recurrentes, sangrado fácil, moretones, pérdida de peso, entre otros.
- Leucemia linfocítica aguda: los síntomas pueden incluir fatiga, fiebre, pérdida de peso, aumento de los ganglios linfáticos, dolor en los huesos y articulaciones, dolor abdominal y aumento del bazo o el hígado.
Tratamiento:
El tratamiento para la leucemia puede incluir quimioterapia, radioterapia, trasplante de médula ósea y terapias dirigidas específicas para cada tipo de leucemia.
Mientras que para leucemia linfocítica aguda, el tratamiento recomendado implica varias fases, como la inducción de la remisión, consolidación y mantenimiento, que generalmente incluyen quimioterapia y, en algunos casos, trasplante de células madre.
"La mayoría de los signos y los síntomas de la leucemia linfocítica aguda son el resultado de carencias de células sanguíneas normales, lo que sucede cuando las células leucémicas desplazan a las células productoras de sangre normales en la médula ósea", explica la American Cancer Society (ACS).
Propagación a otros órganos
Siempre de acuerdo con lo publicado por la ACS, la leucemia linfocítica, aunque con menos frecuencia, puede propagarse a otros órganos.
"Si se propaga al cerebro y a la médula espinal, puede causar dolores de cabeza, debilidad, convulsiones, vómitos, problemas de equilibrio o entumecimiento, o visión borrosa. También puede propagarse dentro del tórax, donde puede causar acumulación de líquido y problemas para respirar", aclara la ACS.

