Presenta:

Todas las precauciones necesarias para evitar accidentes en la nieve

En zonas de montaña los vehículos tienden a deslizarse si en la calzada hay una capa de hielo. Qué recaudos tomar al conducir y qué hacer en caso de quedar varados por avalanchas
Para disfutar el paseo, conviene ir preparados. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Para disfutar el paseo, conviene ir preparados. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Conducir en zona de montaña, con rutas y calles cubiertas de nieve o hielo, exige una serie de cuidados a tener en cuenta. Es necesario recordar las precauciones previas para el vehículo y sus ocupantes. También, conocer lo que se debe hacer en caso de quedar atascados en el camino.

Aunque la nieve entorpece la conducción, es aún peor el hielo que se forma cuando la capa blanca comienza a derretirse. Por eso de noche es preferible no transitar y de día prestar particular atención a las áreas de sombra, donde el agua congelada perdura aún cuando no haya nieve

Sobre el camino la nieve que se derrite se convierte de inmediato en hielo.

La portación de cadenas, que suelen exigir los controles de Gendarmería cuando se ingresa a zona de montaña, es el principal elemento de precaución. Las cadenas de hierro sirven para que las ruedas tracciones sobre el hielo y la nieve. Pero se requiere práctica al colocarlas, por eso se recomienda intentar el mecanismo antes de partir. Sin el frío extremo será más sencillo hacerlo. 

Antes de salir hacia zonas donde puede haber nieve

Por regla general se sugiere no conducir cuando está nevando de manera intensa. De modo que hay que consultar el estado del tiempo antes de salir. Pero como las condiciones meteorológicas a veces son impredecibles, quien viaja en zonas altas durante el invierno debe pensar que puede suceder lo peor: quedar atascado en la nieve. A veces ocurre. Se producen avalanchas en el camino que impiden el paso o bien la nieve se acumula en el centro de la calzada y lleva a que los vehículos queden “colgados”, con las ruedas patinando.

Por eso siempre hay que llevar:

  • Ropa de abrigo y mantas extra para los ocupantes del vehículo
  • Calzado adecuado para caminar por la nieve
  • Alimentos altos en calorías
Las baterías suelen fallar con el frío. Es uno de los puntos a controlar antes de salir.

Además, con las bajas temperaturas varias funciones de los vehículos responden de una manera diferente. De allí que Héctor “Buddy” Roitman, perito en accidentes vehiculares y encargado de dar cursos de seguridad vial en empresas mineras y petroleras da recomendaciones específicas a verificar:

  • ¿Funciona bien la calefacción del auto?
  • ¿Están en condiciones las gomas del limpiaparabrisas? (en caso de emergencia, puede colocarse una media de lana en cada varilla, eso ayuda a despejar la nieve
  • Controlar que el tanque esté lleno de combustible y recargar en cuanto sea posible. En caso de quedarse varados, habrá que usar la calefacción en forma intermitente, hasta ser rescatados.
  • Baterías en buen estado. Con las bajas temperaturas, las baterías pierden su rendimiento y puede costar arrancar el vehículo. Empujar un coche en la nieve o sobre el hielo no resulta sencillo.
  • Rellenar el tanque de agua del limpiaparabrisas. Cuando hay nieve, hay barro que salpica de otros vehículos.
  • Revisar el agua que usa el motor (debe tener anticongelante) y el nivel de aceite. En altura el motor puede generar mayor desgaste.
  • Revisar la presión de los neumáticos y cargarlos un poco más de aire. 

Sobre este último punto, explica Roitman: “Con el frío puede bajar hasta 10 libras la presión; por eso si se suele cargar 28 libras, antes de subir ponerle 32, 34 libras”. Si los neumáticos están inflados de más perderán adherencia al transitar en zonas de hielo, habrá que desinflar un poco y volver a inflar antes de andar a mayor velocidad. Pero si el dibujo de las ruedas está desgastado es preferible cambiarlas antes de subir, incluso pedir unos neumáticos prestados.

Se debe cambiar la manera de conducir cuando nieva.

Precauciones en la conducción en la nieve y el hielo

Con nieve sola es menos riesgoso manejar un vehículo, debido a que quedan una especie de vías marcadas en la calzada, por donde transitan los vehículos. Pero en caso de hielo, la conducción pierde adherencia, así que se debe evitar frenar fuerte y hacer maniobras bruscas. Para bajar la velocidad usar la caja de cambios. Roitman aconseja sobre hielo “manejar en la marcha más alta que te permita la velocidad. Ir en tercera o en lo posible en cuarta, porque de ese modo menos torque (fuerza) le transmitís a la rueda” 

Son particularmente peligrosos los declives pronunciados hacia el costado (peralte), donde las ruedas traseras pueden deslizarse y llevar a que el vehículo haga un “trompo”, se deslice en forma circular. Algo que puede mejorar la seguridad es conducir con las ruedas derechas sobre la banquina, que en alta montaña suelen ser de tierra y por eso juntan menos hielo.

Qué hacer en caso de quedar varados en la nieve

La forma más simple de evitar accidentes graves es buscar el desplazamiento en grupos de vehículos. Así si uno queda atascado otro puede rescatarlo, con una linga o soga. En caso de contar con doble tracción, las camionetas deben llevarla activada en forma permanente. En todos los casos, se recomienda volver apenas se vea una cantidad de nieve difícil de atravesar en la ruta.

En la zona media de la calzada se acumula la nieve. Allí los vehículos bajos pueden quedar "colgados".

  • En caso de quedar varados en la nieve sin posibilidad de rescate a la vista hay que:
  • Quitar la nieve del dibujo de las ruedas. Puede hacerse con la punta de un destornillador, por ejemplo. 
  • Colocar las alfombras del vehículo delante de las ruedas, para que puedan adherirse y así avanzar con el vehículo sobre la nieve.
  • En caso de no poder salir, mantener despejado de nieve el techo del vehículo para que pueda verlo un helicóptero. También el parabrisas, para ver si alguien se acerca.
  • Soportar el máximo posible sin calefacción, para que dure el combustible. Se sugiere encenderlo al menos 15 minutos una vez por hora, para calentar el interior y evitar que se congele el motor. Si pasa más tiempo, controlar también que el caño de escape no se tape de nieve.