La furia de una mujer que fue a una pizzería y le quisieron cobrar por llevarse lo que sobró
Una mujer que fue a comer con una amiga a una pizzería ubicada en el centro comercial Güemes, de Mar del Plata, mostró su furia por una actitud del encargado del comercio que intentó cobrarle una tarifa adicional por llevarse unas porciones que les sobraron.
La cena en “La Palmera” transcurrió sin exabruptos, pero todo se complicó cuando pidieron la cuenta y se encontraron con un importe abusivo, seguido de otras eventualidades.
A pesar de que las pizzas estaban con tarifas diferenciadas en la carta por tamaño, como ellas pidieron mitad y mitad, una de muy bajo costo y otra de las más caras, les “obligaron” a pagar la más costosa entera, cuando no se lo habían advertido ni estaba aclarado en el menú.
“Pedimos media pizza de fugazzeta $1600 y media ‘La Palma’ $1950 lo cual da $3550. Me cobran $4000. Lo reclamo y me dicen que está mal que es $3900 como la pizza entera más cara. Que se cobra como si hubiéramos comido la pizza más cara, entera. Lo cual no comimos”, lamentó la marplatense Marisa Diez.
También les cobraron $500 de cubiertos cuando ni usaron cuchillo y tenedor. Y “el colmo” fue cuando le pidieron al mozo que las atendió que les envuelva dos porciones que les habían sobrado y dijo que en ese caso deberían pagar $100 adicionales.
“Nada de esto figura en la carta”, expresó la clienta en su descargo que hizo a través de Facebook y no tardó en viralizarse. Entre los comentarios de apoyo al escrache, la escritora y abogada, Gabriela Exilart, le aconsejó formalizar su queja: “Si en la carta no está aclarado, hay una falla en el deber de información al consumidor. Denuncia ante la oficina de defensa del consumidor, gratuita, y seguramente te compensan. La multa que les puede caer es peor que lo que te tienen que reintegrar. Trabajo con eso constantemente”.
La damnificada también contó que al querer cobrarles el impuesto “por llevarse las sobras”, eligieron devolverlas y se fueron con la promesa de no volver nunca más. Tampoco dejaron propina.
“Fue un afano por donde se lo mire, ya que nada de esto figura en la carta. Un afano sin aviso”, concluyó en el posteo que se llenó de comentarios de otros clientes que vivieron episodios similares y algunos que contaron que hubo un cambio de dueños de la firma que hizo que se perdiera la calidad de los productos y la calidez en la atención.
A pesar que se viralizó en las últimas horas el episodio ocurrió en la noche del lunes pasado, coincidente con la previa de las vacaciones de invierno en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el polo que atrae a mayores turistas en la ciudad costera. En este punto, muchos internautas expresaron su repudio con los gastronómicos que “descuidan” la atención a sus clientes de “todo el año”.