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La arquitectura, símbolo de la perfección

Hoy sábado 1° de julio es el día del Arquitecto, es una fecha muy particular ya que homenajea a los profesionales de la construcción. Se celebró por primera vez en 1985 por iniciativa de la Unión Internacional de Arquitectos y Carlos de Jong celebra este día con mucho orgullo en MDZ
Hoy se celebra el día del arquitecto Foto: Freepick
Hoy se celebra el día del arquitecto Foto: Freepick

Al escribir en el día del Arquitecto comparto algunas conclusiones simples, el arquitecto es un hacedor que se maneja en un espectro amplio, desde lo más insignificante hasta lo más grande y complejo, con alto grado de responsabilidad respecto del impacto que puede causar en la calidad de vida de su semejantes. Es una de las profesiones nobles más antiguas, ya que la planificación, constitución y preservación del hábitat tanto público como privado, ha acompañado la evolución de la raza de los hombres desde sus inicios, mucho antes de que existieran las escuelas de arquitectura.

El ejercicio, la práctica y la experiencia adquirida a partir del paraguas de la profesión nos habilita para influir y ser protagonistas en encausar el nivel de confort del hábitat, en crear para modificar las condiciones de calidad de vida, a riesgo de condenar a otros a vivir de determinada manera, mejor o peor. En esto los arquitectos debemos involucrarnos más no solo en el hacer directo, sino también en el control de las políticas públicas inherentes al espacio habitable, tanto en las normativas de planificación como en la ejecución de obras que si resultan inapropiadas, pueden no solo entorpecer el funcionamiento de la urbe sino también atentar contra las condiciones ambientales y la preservación del patrimonio público.

Tenemos una super población de arquitectos ociosa o dedicada a tareas menores.

Las estadísticas actuales, indican que la cantidad de nuestros arquitectos matriculados es elevada en relación con la cantidad de habitantes de nuestras ciudades, con una matrícula universitaria cuya tasa de crecimiento podría superar la del aumento vegetativo poblacional. Este dato podría inducirnos a especular con optimismo sobre un futuro mejor para nuestras ciudades; a más arquitectos, mejor hábitat. Sin embargo, esto no ha ocurrido, no está ocurriendo y no parece que vaya a ocurrir. La política y el funcionariado vienen demostrando estar desconectados de la necesidad de una planificación urbana conceptual sostenida en el tiempo e insisten con procedimientos fuera de lógica.

Por más de 50 años, estoy viendo que los funcionarios deciden de acuerdo con su propio criterio o interés y dan directivas a los profesionales para que las lleven adelante. Y con cada cambio de gobierno se repite el empezar de nuevo. Puedo afirmar que en materia de desarrollo urbano tenemos políticos “planeando” y una super población de arquitectos ociosa o dedicada a tareas menores. Digo esto con la experiencia de haber vivido y gerenciado arquitectura en países donde los gobiernos llevan a cabo políticas públicas generadas a partir de estudios y propuestas desarrolladas por equipos multidisciplinarios donde los arquitectos tenemos roles protagónicos muy relevantes.

Los arquitectos tenemos que ganar ese espacio en los procesos de desarrollo y evolución de nuestros centros poblacionales y potenciar la generación de procedimientos concursales que contribuyan a la plena ocupación de nuestros colegas haciendo arquitectura. Debemos reforzar nuestro accionar corporativo para que la política decida sobre la implementación de nuestros planes para así impedir la práctica de funcionarios “creativos” que una vez perpetradas entorpecen y hasta impiden alcanzar la ciudad que los mendocinos merecemos.

Los arquitectos debemos reforzar nuestro accionar

Invito a mis colegas a festejar nuestro día tomando la decisión de empoderarnos para ser verdaderos protagonistas de un futuro mejor para Mendoza.

* Carlos de Jong - Arquitecto