Guía menduca para visitantes circunstanciales, o no tanto
Si se acerca a nuestra provincia con la idea de tomar unos buenos vinos, no es que haya un error en su concepto, aunque quizá sea bueno admitirlo, puede que algo más que algún tinto se encuentre por estos lares. Debe usted saber, oh ilustre visitante, que sí, tenemos viñas hasta en el aeropuerto, así es que vaya disfrutando de la vista, con esos cerros nevados de fondo, entre los
que se encuentra el famosísimo Aconcagua, que no es ni más ni menos que el pico más alto del planeta, fuera del asiático sistema montañoso de los Himalayas.
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Tenga cuidado con las acequias, esos pequeños canales que bordean nuestras limpias calles. Tal vez piense usted que tanta pulcritud urbana se deba a que así (limpiamente) somos de comportarnos en la vía pública, o a que el Municipio sea de andar limpiando bien. Pero no descarte usted la posibilidad de que, esas mismas acequias que buscan con ahínco sus rodillas para moretonearlas, se encarguen también de ayudarnos a limpiar las veredas, sirviendo de receptáculo de suciedades varias. O quizá sea un poco de cada cosa, cómo saberlo.
Le comento, oh turista, que cuando alguna persona de por acá le diga que debe tomar por una calle “para arriba” o “para abajo” no es un chiste, ni un comentario que deba usted tomar a la ligera. Las calles suben (y bajan) bastante, y si se llega hasta el parque caminando, serán los agotados músculos de sus piernas quienes se lo recuerden; si luego sigue para el oeste, puede llegar quizá hasta el mismísimo paso cordillerano que lo lleva a Chile, aunque queda a más de doscientos kilómetros, debo serle sincero. Pero que el camino sube, sube: arrancará usted en la ciudad a ochocientos metros sobre el nivel del mar y llegará a más de tres mil en el cruce al vecino país, así es que deje de lado su porfiadez pues, las calles suben hacia el oeste, créanos.
Otra cosa que puede usted notar, distinto a lo que observa en su gran ciudad, es que acá cometemos el error de medir las distancias en metros o kilómetros, no en minutos; discúlpenos, al momento de escribir este texto sigo sin entender su avanzado método, será porque somos cerrados los montañeses, es lo que nos tocó. Nuestro lenguaje tiene también para ofrecerle
nuevas palabras, aunque en realidad son viejas y bien aceptadas por la RAE, pero en fin: “topar” significa según la primera acepción de esa palabra en el diccionario “chocar con otra”, y eso es lo que ocurre cuando le dicen que una calle topa; choca con otra y no sigue, va usted a tener que doblar para arriba o para abajo.
Además, si se viene en verano, podrá usted disfrutar de las piletas en algunos de nuestros clubes; en ellas hay una parte que es “panda” y sí, nuevamente, existe la palabra, no es un invento menduco, le juro che. Métase por lo pando si es que no sabe nadar,
hágame caso. Le cuento además que aquí, al igual que en muchísimos otros lugares del planeta en los que las personas no viven a grandes distancias de sus trabajos, se mantiene la costumbre de dormir la siesta después del almuerzo; cada vez menos se mantiene, es que nos vamos modernizando, pero se mantiene. Usted no tiene la obligación de dormirla, pero se la recomiendo: sobre todo porque le permite almorzar tomándose uno de esos vinos tan ricos que se fabrican por estas tierras, y le recarga la energía para seguir disfrutando de la zona hasta entrada la noche.
Y ya que le ando recomendando, y si llega a la noche porque me aceptó el convite de la siesta, sin lugar a dudas le resultará más que interesante observar nuestro cielo. Sí, ya sé que (en teoría) es el mismo cielo de su majestuosa urbe, pero le juro que, si se va por la ruta para arriba, hacia el oeste, en una de las tradicionales noches despejadas de Mendoza, la inmensidad del universo va a estar a su alcance, allí, entre millones y millones de estrellas que usted nunca podrá ver desde la ciudad, recordándole que somos seres muy pero muy chiquitos y que, sin tanta contaminación sonora ni visual, se puede vivir de otra forma. De nada, vuelva cuando quiera che, le juro que esto también es Argentina.

