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Calefacción en las escuelas: dos caras de la misma moneda

La llegada del frío ya es un hecho; y ante este panorama, las escuelas y sus docentes tienen como objetivo proteger a los alumnos de las bajas temperaturas.

El invierno  apareció en escena y la calefacción comenzó a tomar un rol fundamental en esta estación. Las estufas y calefactores se convierten en protagonistas principales en este contexto donde el frío cada vez es mayor, y la escuela, como institución, no es ajena a esta situación.

Lo cierto es que no todas las escuelas tienen las mismas realidades ya que las características edilicias de cada una son diferentes, la intervención del gobierno no es siempre igual de rápida, y eso produce que no todos los establecimientos educativos se encuentren en igualdad de oportunidades.

MDZ dialogó con docentes pertenecientes a diferentes escuelas, y comentaron cuál es la situación actual en sus respectivas instituciones. Una de ellas, trabaja en un establecimiento educativo ubicado en la zona de Anchoris, y asegura lo siguiente: “La calefacción que hay es bastante obsoleta, de años y años, ya que son calefactores antiguos de tiro balanceado, y el calor se va para afuera, y cuando los niños vienen a la escuela, llegan muy abrigados. La escuela en la que yo trabajo es muy chiquita y de muchos años, y están divididos los cursos de primero a séptimo, en dos lugares. En uno funcionan tres, y luego de pasar un patio grande, está el otro módulo donde funcionan los otros cuatro cursos, junto con un jardín”.

Los niños deben estar calefaccionados en las escuelas para combatir el invierno.

La docente cuenta que cuando se rompe un calefactor, llaman al gobierno, al sector de infraestructura, “pero el tema es que siempre se demoran en venir, nunca tienen una cuadrilla a disposición para que vaya hasta la escuela en tiempo y forma. Hay que esperarlos, y eso debería ser urgente, ya que trabajamos con niños, y ellos no se merecen atravesar una situación de tanto frío”,

Según el relato de la educadora, la institución termina llamando a algún gasista que vaya al edificio y lo arregle, y esos gastos que termina solventando la cooperadora de la escuela, que tiene como objetivo que los niños no pasen frío.

Esta maestra considera que “deberían ocuparse de recorrer las escuelas en primavera y verano, para poner todo en funcionamiento normal y que esté en condiciones para cuando las clases empiecen de nuevo; pero esto nunca sucede. Los calefactores no se revisan, y eso es lo que termina poniendo al sistema educativo en un nivel cada vez más bajo”.

Por otro lado, se vive una situación muy diferente en uno de los establecimientos educativos de Agrelo, que según cuentan, tiene una infraestructura totalmente diferente a la recién mencionada institución de Anchoris: “La escuela tiene dos sectores: uno antiguo y uno nuevo. El antiguo consta de 5 aulas que tienen dos calefactores cada una, mientras que el nuevo está calefaccionado por losa radiante. En la zona hace muchísimo frío y tiene una buena calefacción”.

Las estufas juegan un papel fundamental para el aprendizaje óptimo en invierno.

Sin embargo, la realidad de los nenes de la zona es realmente dura. Una de las docentes de dicha escuela, afirma que, si bien algunos niños van bien abrigados, otros tienen abrigos muy precarios, debido a que la escuela cuenta con chicos muy vulnerables, ya que en el lugar hay un asentamiento que se ha ido construyendo con el paso de los años, y abarca entre 5 y 6 kilómetros: “Por eso, en el caso de nuestra institución, se ha puesto el foco en que el edificio esté bien calefaccionado”, sentenció.

Con respecto al accionar del gobierno provincial, la maestra de Agrelo declara que el comportamiento del Estado es diferente al que se observa, por ejemplo, en Anchoris: “Todos los años el gobierno envía un presupuesto llamado ‘fondo calefacción’, con el cual se arreglan las estufas. Se hace la observación de las mismas para ver si están en buen funcionamiento después de no haber sido usadas en el verano, y se convoca a un gasista matriculado”.

Asimismo, relató un hecho reciente ocurrido en la escuela: “En el nuestro caso, se rompió la caldera justo en invierno, así que se le solicitó al gobierno escolar que vinieran a verla, y la arreglaron. Es más, trajeron una nueva caldera, y ya está instalada. Esto ha ocurrido en estos días, y la calefacción en estos momentos está funcionando correctamente”.

El ropero escolar: un válido recurso para los niños en situación vulnerable

Resulta realmente duro ver o conocer a niños que se encuentren sumergidos en la línea de pobreza, y la situación resulta aún más alarmante en invierno, época en la cual es indispensable que los niños cuenten con una campera o un buzo en buenas condiciones que le permita combatir el frío.

Una de las docentes consultadas comentó que efectivamente Agrelo es un lugar en el cual las bajas temperaturas se hacen sentir. En esa sintonía, se consultó con una maestra de otra de las escuelas de la zona acerca de cómo se actúa ante una situación en donde un niño llega sin abrigo o con ropa muy precaria.

En una de las escuelas, los niños en situación vulnerable reciben las prendas necesarias para estar bien abrigados.

Sobre el tema, la educadora aseguró que en su institución, existe un ropero escolar: “Funciona muy bien, porque en colaboración con bodegas y hoteles cercanos, se traen zapatillas nuevas sin estrenar, ropa y abrigo sin usar; que se va repartiendo a los chicos y padres que vayan necesitando. Tratamos de que todos estén bien abrigados y con zapatillas que funcionen bien”.

El accionar del gobierno de Mendoza ante problemas de calefacción en las escuelas

Es natural que los sistemas de calefacción en las escuelas tengan fallas, como puede ocurrir en cualquier hogar o establecimiento; y ante ese panorama, el organismo que debe responder a las demandas escolares es la Subsecretaria de Infraestructura Escolar.

MDZ le consultó sobre el tema a Bernardino Rodríguez, Director de Mantenimiento y Reparaciones dentro de dicha Subsecretaría. En primer lugar, explicó que su área no solo se dedica a problemáticas referidas a calefacción, si no también a todo lo referido a problemas de infraestructura en las escuelas.

Desde el gobierno, aseguran que todos los reclamos y desperfectos técnicos de calefacción son atendidos en tiempo y forma.

Por otro lado, comunica que siempre se revisan, al menos una vez al año, los sistemas de calefacción de todas las escuelas de Mendoza, y que además, muchas escuelas ya cuentan con instrumentos modernos de calefacción, como por ejemplo, la loza radiante.

Por último, en lo que respecta a problemas de calefacción en instituciones escolares, Rodríguez aseguró, en contraposición de lo que cuenta una de las maestras consultadas, que “todos los reclamos son atendidos, ya que trabajamos con más de 20 personas, entre gasistas y cuadrillas, dedicadas a resolver problemas de gas en los calefactores”, y en ese sentido, afirmó convencido: “Las eventuales fallas se solucionan inmediatamente. En la provincia hay más de 1.000 escuelas, pero aún así, siempre resolvemos en el acto los inconvenientes que se presenten”, sentenció.