Nevadas intensas: qué puede pasar con la crisis hídrica este año
Las últimas nevadas ocurridas en la cordillera de los Andes y la alerta por fenómenos intensos para los próximos días, generan esperanza en miles de mendocinos que, año tras año, sufren la escasez de agua en la región durante los meses de calor. Los cambios de temperatura y la alteración de los ciclos hidrológicos provocan precipitaciones e inundaciones más intensas en algunas zonas de nuestro país pero también sequías más pronunciadas como la que actualmente vive la cordillera de Mendoza.
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Las imágenes proporcionadas por los organismos que tienen base en alta montaña dan cuenta de nevadas intensas y una acumulación de nieve importante que dificultó el tránsito por las rutas cordilleranas. Sin embargo, a pesar de las expectativas respecto a la disponibilidad de agua que estos fenómenos generan en la población, los expertos explican que, para estar tranquilos, resta esperar lo que suceda de ahora en más durante los meses de invierno.
Según los datos que se desprenden del Boletín de Información Hidronivometeorológica de la Dirección General de Irrigación, la situación actual de los embalses hace pensar que la temporada de verano será complicada en cuanto a disponibilidad de agua. Si se tienen en cuenta los datos del año 2022, la acumulación de nieve es menor en todas las cuencas.
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"En las estaciones que posee Irrigación en alta montaña, hasta ahora se han producido 2 nevadas, una a fines de mayo y la actual. Si se consideran los máximos valores de precipitación al día 23 de junio de este año, respecto del 23 de junio del 2022, este año ha nevado la mitad, casi todas las cuencas", expresó Rubén Villodas, jefe del departamento de Hidrología del Departamento General de Irrigación.
"La actual nevada, que se está produciendo en todo el frente cordillerano provincial, es la más importante hasta el momento y se estima que durará todo el fin de semana", agregó.
Según los especialistas, en función de la mega sequía que golpea la provincia de Mendoza desde hace más de 10 años, pareciera ser que el nuevo clima estará definido por una menor cantidad de nieve producto del cambio climático.
Un pronóstico incierto
Respecto a la escasez de agua que tenemos desde hace algunos años, aunque este año sea un año normal de nevadas, los caudales van a ser menores a los normales. "Mucha agua se va a infiltrar y recargar acuíferos que han ido descendiendo por el largo período de escasez. Por ejemplo, en la cuenca del río Mendoza, en el año 2022 nevó el 90% más que en el 2021 (casi el doble), pero la diferencia de caudales en la temporada 22/23 has sido sólo un 10% mayores a la temporada 21/22", destacó Villodas.
"En el país no se realizan pronósticos de precipitaciones en alta montaña, por lo que nos guiamos por referencias internacionales que usan modelos climáticos regionales. Estos pronósticos indican que para el trimestre junio/julio/agosto, las probabilidades de nevadas es superior al año normal. De ese trimestre, han transcurrido 25 días, y el pronóstico no se está cumpliendo. Falta esperar a ver qué ocurre en los próximos dos meses que son los más nevadores", finalizó.
Situación de los embalses
- Potrerillos se encuentra al 80% de su capacidad máxima, en una situación bastante mejor que la del año pasado, aunque más bajo que los registros históricos.
- El Carrizal tiene un 65% de su capacidad, valor superior al 2022 y similares a los años previos.
- El sistema de embalses del Río Diamante (Agua del Toro y Reyunos) está al 53%, valor mínimo de los últimos 12 años, similar al del año pasado.
- El sistema de embalses del río Atuel (Nihuil y Valle Grande) tiene el 60% de su embalse máximo, valor promedio de los últimos dos años.