Muerte digna: expertos en bioética debatirán un posible caso en Córdoba
El comité de bioética de la provincia de Córdoba se reunirá este miércoles para debatir si se retira o no el soporte vital en un caso de un posible caso de muerte digna. El paciente se encuentra internado desde el 12 de marzo pasado en el Hospital de Urgencias de la ciudad Capital y sus características se condicen con la ley 10.058 de “Declaración de voluntad anticipada” y la 10.421 de Muerte Digna que contemplan casos como el mencionado.
Ese trata de una personas de 64 años quien se encuentra en estado vegetativo persistente desde hace tres meses. El hombre sufrió un traumatismo grave de cráneo en lo que se investiga si fue en un intento de asalto.
El retiro del soporte vital se produjo el pasado sábado 10 de junio. Cuatro días más tarde, el 14 de junio, el equipo médico tratante decidió volverle a suministrar la hidratación y la alimentación. Ocurre que la ley detalla el retiro del soporte vital cuando existe un “estado irreversible por un año”.
Si bien el paciente no está conectado a un respirador, sí se alimenta y se hidrata en forma artificial. El caso será tratado este miércoles en el Ministerio de Salud provincial por la comisión que debe reunirse, según la ley, para tratar “casos dilemáticos”.
Diferencias entre muerte digna y eutanasia
Carlos Pecas Soriano, especialista en emergencias y magíster en Bioética, informó “es la primera vez que nos reunimos los miembros del comité ad hoc” para analizar un caso así en Córdoba.
El médico aclaró que “se trata de un paciente que fue víctima de un asalto violento y hace casi tres meses ya que entró al hospital de urgencias con muy mal estado neurológico del cual no se recuperó nunca. Está con un diagnóstico de estado vegetativo persistente. Esto ocurre cuando se muere toda la parte superior del cerebro, vale decir, que el paciente no tiene corteza cerebral, pero sí tiene vivo el tallo. O sea, para que sea donante de órgano, tiene que existir la muerte de toda la corteza y la muerte del tallo: toda una muerte encefálica. El tallo es lo que permite es que pueda respirar pero la corteza le impide tener dolor, tener hambre, tener sed. No tiene contacto con el medio externo, no siente alegría ni placer”, detalló.
“Para que sea permanente, este estado requiere un mínimo de 12 meses. Igual se ha visto en la Bibliografía Mundial que los pacientes de más de 50 años que tienen alguna recuperación, la misma es mínima. Este caso va a ser analizado por el comité de bioética, porque hay un dilema ético. Aún así, la decisión del comité no es vinculante. Hubo un consenso de los médicos que el 10 de junio decidieron suspenderle todo el soporte vital inclusive el tratamiento de hidratación artificial y nutrición artificial. Pero no hay que confundir la muerte digna esta decisión con la eutanasia. La finalización intencional de la vida de un paciente por parte de un médico es a pedido reiterado del paciente inyectándole una droga para que el paciente fallezca. En este caso es retirar el soporte vital, no se le inyecta ninguna una droga mortal”, aclaró.
Carlos Pecas Soriano recordó que hay cinco proyectos de ley de eutanasia en el Congreso para su tratamiento, en uno contó con su participación; pero ninguno fue siquiera debatido en comisión.
El autor del libro llamado “Morir con dignidad en Argentina: verdad y Utopía” advirtió sobre la necesidad de que se trate este tema asegurando que para que haya una vida digna, también debe haber una “muerte digna”.
Como los médicos del hospital de Urgencias dieron marcha atrás en el retiro de los soportes vitales, esta comisión constituida por expertos de bioética y abogados. “Este comité debe analizar casos como este, que no deberían ser judicializadas, porque la ley debería ser lo suficientemente clara para que no haya lugar a cuestiones morales y que son muy difíciles de tratar en la justicia. Porque habitualmente, los jueces desconocen de estos temas bioéticos”, aseguró Carlos Pecas Soriano.