Falta de mano de obra: la preocupación que alarma a los agricultores mendocinos en invierno
El frío llegó para quedarse en Mendoza. La víspera del invierno se está haciendo sentir en la provincia, con temperaturas muy bajas, y con productores agropecuarios que están pensando de qué manera afrontar la poda: una actividad cíclica en el mundo de la agricultura, y muy necesaria a la hora de cuidar los cultivos.
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Este trabajo tiene como objetivo recortar algunas ramas de la planta o árbol que estén de más y no sirvan en el proceso. De esa manera, se busca aumentar la utilidad de la fruta, y así lograr que se agrande la producción de frutales. Sin embargo, esta época del año es cada vez más complicada para los dueños y encargados de tierras, fincas y viñedos, que se ven envueltos en una problemática de difícil resolución.
La poda es una actividad que cada vez cuesta más, ya que hay dificultad de conseguir podadores que estén dispuestos a realizar esta sacrificada labor: “Hoy prefieren hacer otro trabajo o incluso cobrar planes sociales, aunque la ganancia sea menor de lo que cobrarían en la poda, en donde los jornales son buenos”, comentó uno de los productores consultados por MDZ. Además, el Presidente de ACOVI (Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas), Fabián Ruggeri, explica que "otra de las principales causas es el frío, ya que a muchos trabajadores les cuesta soportar el frío de las mañanas".
En esa sintonía, aquellos trabajadores de la agricultura que entendían y sabían cómo se realizaba la poda, hoy no están dispuestos a realizar la tarea. Este motivo también complica el panorama de la poda para la agricultura, ya que es una actividad en donde se requiere conocimiento, y no resulta sencillo para los agricultores contratar gente que no conoce del tema y capacitarla desde cero.
El productor considera que este problema no será esporádico, y que complicará al sector agrícola en un futuro: “Este va a ser un gran conflicto para la agricultura y vitivinicultura en los próximos años”, expresó preocupado el cultivador.
Además, explica que a partir de ahora, los productores tendrán un gran desafío: lograr que la gente se entusiasme por ir, buscando diferentes maneras de que el trabajo sea más ameno. Una de las propuestas del productor es cambiar las escaleras de hierro, que son muy pesadas, por escaleras de aluminio, más livianas y cómodas para trabajar; y por otro lado, hacer el esfuerzo, siendo conscientes de lo que cuesta, de pagar buenos jornales que incentiven a los podadores a realizar el trabajo.
“Este va a ser un gran conflicto para la agricultura y vitivinicultura en los próximos años”, expresó preocupado el cultivador.
Lo fundamental ante este escenario, según el fruticultor, es mantener la calma; ya que todavía hay tiempo para podar. Aún queda lo que resta de junio, todo el mes de julio y parte de agosto para llevar a cabo la poda, aunque sabe que es importante tomar acción antes de que pase el tiempo. Asimismo, desde ACOVI aseguran que los podadores que terminan el trabajo en una finca, se van directamente a otras propiedades a continuar con la poda, y eso permite que, aunque cueste conseguir mano de obra, siempre se termine consiguiendo
Por otro lado, Ruggeri le confesó a MDZ la cantidad de trabajadores que se requieren para realizar la poda: "Se necesitan de 8 a 10 jornales por hectárea en general, dependiendo del sistema de conducción, por lo que una persona puede podar entre 2,5 y 3 hectáreas por mes, lo cual puede significa que puede podar entre 7 y 10 hectáreas en la temporada".
Es cierto que el panorama actual de la agricultura es muy difícil: la época de la poda ya llegó, y por distintas circunstancias, resulta un verdadero reto conseguir trabajadores que estén dispuestos a podar. La clave para los productores es ser optimistas, y buscar soluciones que seduzca a los podadores para a ir a la finca, a pesar del frío que hace, y ponerse el equipo al hombro, y así sacar esta etapa de poda adelante.