Y ahora, ¿quién se encarga de limpiar lo que dejó la campaña electoral?
Resultó difícil en las últimas semanas levantar la mirada sin toparse con algún cartel que promocionaba a un precandidato para las elecciones que se disputaron este domingo. La propaganda partidaria es parte del proceso electoral que -cada dos años- inunda cada rincón del espacio público con sonrisas perfectas y rostros amigables de quienes buscan un cargo. Sin embargo, luego de que los ciudadanos cumplen su cita en las urnas, los carteles, pancartas, pintadas o pegatinas quedan caducas y pasan a ser simplemente basura que debe descartarse.
Es que, aunque varios de quienes disputaron los comicios siguen en carrera hasta septiembre, todo lo referido a la contienda proselitista debe eliminarse en los próximos 15 días. Al menos, así lo estipula la legislación provincial que aborda este tema. A pesar de ello, no es difícil encontrar algún resquicio de campañas pasadas.
Mendoza aborda el tema de la limpieza post campaña de forma bastante general a través de a ley orgánica de partidos políticos (N° 4.746), la cual sufrió una modificación en su artículo 43 a través de una legislación aprobada en el año 2002. Este apartado prohíbe la destrucción, alteración o superposición de propaganda y también establece que: “Será obligación de cada partido remover los medios de propaganda dentro de los quince (15) días corridos siguientes al de los comicios, bajo apercibimiento de ser realizado por las autoridades correspondientes a costa de cada partido, sin perjuicio de las sanciones pertinentes”.
En 2002 se decidió incorporar más restricciones respecto a los lugares autorizados y la forma de colocación. “Los carteles, avisos y en general todo medio de propaganda y proselitismo partidario, no podrán ser destruidos, alterados o superpuestos por otros. Todos los medios de propaganda deberán ser fijados de tal forma que permitan su rápida remoción, quedando prohibida la pintura de bienes públicos o privados salvo por autorización expresa del dueño o titular y la fijación con pegamentos”.
Quién se encarga de la limpieza
Es desde el ámbito municipal donde más se la legislado sobre este tema y, la mayoría de las comunas comparten ordenanzas similares que regula la colocación de cartelería partidaria y el retiro de esta.
Por ejemplo, Ciudad lo dejó plasmado en su Código de Convivencia. Es en el artículo 24 que el reglamento aborda el tema de la publicidad y –aunque lo hace en términos generales- el mismo engloba también las campañas electorales.
A pesar de lo que a simple vista se puede observar en las calles, la ordenanza establece que “los carteles solamente podrán ser pegados en las carteleras municipales o en los elementos adaptados para tal fin y que están destinados al cierre de lotes y/o obras, por la empresa autorizada para hacerlo por el propietario y por el municipio”. Y es que, tras este apartado, se otorga un cierto margen de maniobra a los partidos políticos: “La colocación de pancartas requerirá la autorización municipal previa y podrán ser colocados solamente en ocasión de alguna celebración pública institucional, política o religiosa”.
A pesar de esta autorización, la reglamentación aclara que “la concesión llevará implícita la obligación de limpiar los espacios de la vía pública que se hubiesen ensuciado, y de retirar dentro del plazo autorizado todos los elementos publicitarios que se hubieran utilizado y sus correspondientes accesorios”.
Respecto al comportamiento de los partidos frente a los operativos de limpieza, desde Ciudad indicaron que “salvo alguna excepción” la reglamentación se cumple y la limpieza se realiza. “Por lo general, cuando no han colaborado se los notifica, se les da un plazo y, si no cumplen, se avanza en las instancias de intimar y multar, pero es raro que se llegue a eso”, aseguraron.
La campaña ya tuvo sus multas
Desde este mismo municipio informaron a fines de mayo que se había decidido a multar al frente La Unión Mendocina que encabeza Omar De Marchi debido a la aparición de pintadas en diferentes muros de Ciudad. “Estas acciones se encuentran penadas por el Código de Convivencia (degradación visual del entorno urbano)”, especificaron desde la comuna que aplicó una multa de $86.000.
También detallaron que ya se había penalizado al Frente de Izquierda en abril luego de que descubrieran papeletas pegadas en lugares no autorizados.



