Los motivos por los que aseguran que "se vino abajo" el boom de compras de chilenos en Mendoza
Los números explican que el turismo de compras de chilenos cayó considerablemente. Distintos empresarios aseguraron a MDZ que el consumo se ha notado y entienden que la merma en ventas en los mayoristas se debe a que el invierno ya comienza a jugar su rol en esta época del año y restringe el paso por alta montaña de la gran cantidad de chilenos que si lo hicieron desde marzo a mayo.
Según los reportes del Paso Cristo Redentor, en las primeras dos semanas de junio pasaron 10.000 personas, mientras que los números de los primeros meses del año indicaban que por fin de semana ingresaban entre 5.000 y 8.000 ciudadanos chilenos vía terrestre por la aduana de Horcones. Estos números se vieron reflejados en caídas de ventas.
El panorama en los mayoristas se puede palpar: ya no hay filas eternas de autos con patente chilena ingresando a los locales para comprar los productos esenciales que acá consiguen tres veces más barato que en Chile. El cálculo indica que se está recibiendo entre un 15% y un 20% de los chilenos que recibían hace un mes.
De hecho, el horario de invierno es uno de los principales motivos que atrasan la llegada de chilenos. La frontera estuvo cerrada durante un día y este sábado a la mañana volvió a habilitarse para el tránsito de todo tipo de vehículos, sin embargo, el gran caudal de este fenómeno tenía lugar los días viernes entre la mañana y el mediodía. Ahora, el paso funciona sólo de 9 a 21, restringiendo así que los chilenos viajen toda la noche, compren y emprendan la vuelta al otro día. El primer susto para los trasandinos fue hace dos semanas cuando el Cristo Redentor estuvo cerrado 6 días y varios de ellos quedaron varados por una semana alquilando en hoteles, esperando en la Terminal o durmiendo en sus autos en Uspallata.
Otro de los factores tiene que ver con las nuevas modalidades del aprovechado tour de compras. Si bien la empresa mendocina que lo realizaba no lo hará más, del lado chileno contaron a MDZ que se están llevando a cabo de otras maneras: viajando durante el día, durmiendo una o dos noches en hoteles de Mendoza, y volviendo al otro día para no asumir riesgos.
Además, hay una parte del fenómeno que es clara: el objetivo estaba en llevar el stock para que durante el invierno no haya riesgos y para pasar ésta época del año sin tener que volver a pisar Mendoza, pero tampoco los supermercados chilenos que al tipo de cambio no les conviene. El boom, igualmente, no tiene que si o si desaparecer, sino que puede reinventarse para volver a tener su lugar nuevamente en agosto-septiembre, cuando las temperaturas mejoren y el Paso vuelva a funcionar sin riesgos por las nevadas en alta montaña.
Al finalizar este primer capítulo de invasión chilena se puede realizar un balance: si bien el fenómeno incomodó a más de un mendocino que quería realizar las compras de manera normal y siempre estuvo el temor a que falte mercadería, eso finalmente no ocurrió. Ya algunos comerciantes le manifestaron a MDZ que pudieron "surfear" bien la situación y que podrían empezar a prepararse por si hay una "segunda parte".

