Fenómeno inusual: una laguna de Santa Fe se tiñó de verde y deberá intervenir el Ejército
Un enorme "puente" de vegetación verde atraviesa la Laguna Setúbal de Santa Fe y une las dos costaneras de la ciudad en el margen del sector éste. Se trata de un embalsado o isla natural que llegó de forma natural con la crecida del río y quedó atascado entre los pilotes del antiguo tren ferroviario, impidiendo el paso de las embarcaciones y generando un riesgo para aquellos que practican actividades náuticas. Luego de algunos infructuosos, pero loables intentos de particulares por removerlos, la tarea la ejecutará el Ejército.
Después de varias reuniones entre Protección Civil del Gobierno de Santa Fe, la Municipalidad, Prefectura y el Ejército, las partes habían acordado que las acciones se realizarían este martes, pero a partir de las malas condiciones del tiempo que se presentaron en la Capital se debieron reprogramar y comenzarán a ser ejecutadas a partir de este miércoles por la mañana.
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De acuerdo a lo que informó Roberto Rioja, titular de Protección Civil, en diálogo con MDZ, se estima que los trabajos demandarán entre 15 y 20 días y se llevarán adelante con cuatro embarcaciones del Ejército especialmente preparadas. A su vez, prestará colaboración Prefectura y seguridad provincial con un amplio operativo.
"Se podrían emplear unas lanchas de empuje con las que cuenta el Batallón de Ingenieros 1, conocidas como 'Lanre'. Normalmente se las emplea para poder hacer desplazamientos en los cursos de agua con compuertas de puente, que son tramos de puente con rampas en sus extremos. Estas lanchas hacen los desplazamientos de estos grandes embalsados", explicó a MDZ, Cristian Español, jefe del Batallón de Ingenieros Anfibio 121 de Santo Tomé.
La vegetación que está estancada en la Laguna Setúbal desde comienzo del mes de marzo está compuesta por una gran variedad de especies de gran tamaño y muy robustas. El gran manto verde está compuesto por camalotes, canutillos, catay y repollitos de agua, que crecen sobre las márgenes del sistema fluvial de los brazos del Paraná y descienden con la corriente.
De acuerdo a las estimaciones tiene una longitud entre 500 y 600 metros y un espesor que puede oscilar, dependiendo las partes, entre los 30 y 60 centímetros. Según explicó Zuleica Marchetti, licenciada en Biodiversidad e investigadora de Conicet Santa Fe, al cubrir el manto verde todo el ancho de la Laguna, el agua pasa por debajo y no logra debilitarlo para que pueda descalzarse.
"Estamos hablando de seres vivos, siguen creciendo, emitiendo brotes nuevos y avanzando sobre el agua", comentó la especialista.
Al respecto de la remoción de la vegetación, Roberto Rioja, de Protección Civil indicó que "lo ideal es que se lo lleve la naturaleza, pero también debemos reconocer que esos pilares del ferrocarril no los puso la naturaleza sino que los puso el hombre y fueron los causantes de que se haya formado esto".
En ese sentido, las autoridades nacionales y provinciales se tomaron su tiempo y esperaron contar con los estudios de los investigadores para decidir cómo avanzar con la remoción segura. De acuerdo a lo que explicaron, el mayor cuidado y preocupación lo pondrán en evitar que a partir de los desprendimientos no se generen otro tipo de inconvenientes rio abajo en las tomas de agua y las zonas portuarias comerciales donde circulan muchas embarcaciones.