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Menúes y opiniones diversas: los precios del Mundial Sub 20 en Mendoza

A lo largo de las jornadas que se han llevado a cabo en el estadio Malvinas Argentinas, miles de hinchas argentinos y extranjeros tienen opiniones diversas sobre los valores que hay, sobre todo de los puestos de comida dentro del recinto.

Ya se llevaron a cabo cuatro de las siete jornadas del Mundial Sub 20 en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. Con más de 35.000 espectadores el primer día y un promedio que ronda los 6.000 en los días restantes, la provincia sigue viviendo a pleno la máxima competencia de selecciones juveniles.

Como en cada evento deportivo, en los estadios hay numerosos puestos de comida y vendedores ofrecen alimentos para calmar el hambre y la sed de los hinchas, y el recinto provincial no ha sido la excepción.

Por eso MDZ recorrió el gigante mendocino para consultar precios tanto de los stands colocados por la propia organización, como la oferta que se encuentra en las inmediaciones del estadio; y por supuesto le preguntamos a los asistentes qué les ha parecido la calidad y el costo de los alimentos.

Precios dentro del estadio

Las opciones para almorzar o cenar son tres: pancho ($1100), hamburguesa simple ($1600), hamburguesa con cheddar y panceta ($1800); mientras que las gaseosas y el agua sin gas salen lo mismo: $1000. Por otro lado, las opciones más elegidas para merendar son café ($600), té ($500) y facturas o medialunas ($400 cada una).

“Al ver el precio de la cerveza, algunos optan por no comprar directamente, pero hay muchos que sí compran. Creo que influye el hecho de disfrutar de un partido tomando una cervecita, y más si se trata de un mundial”, afirmó uno de los vendedores de cerveza. En tanto, un empleado de los puestos de comida aseguró que “hay algunos que se han quejado, más que nada los que son de Mendoza, pero los que no son de acá la mayoría no tienen problema”.

“Más o menos el 60% de los compradores han sido de Mendoza y el 40% turistas. Mucha gente de Brasil, Francia, Gambia; algunos coreanos, españoles y chilenos”.

 

Un detalle que le ha llamado la atención a algunos compradores es que las gaseosas y el agua se entregan sin tapa. “Es por una cuestión de seguridad, y más allá de algunas quejas, tampoco han sido muchas”, señaló otro de los empleados.

Con respecto a los medios de pago, tanto los vendedores de comida como de cerveza aseguraron que los problemas que hubo para aceptar pagos con tarjeta en el primer día de competencia (domingo) fueron ocasionados por la cantidad de gente que asistió al estadio y eso provocó que la señal se saturara.

Actualmente, en cada stand se puede abonar en efectivo o con tarjeta de débito o crédito y solo se aceptan pesos argentinos: “Nos han preguntado si se podía pagar con pesos chilenos, pero nosotros no tenemos permiso”.

Vendedores fuera del recinto

Como ocurre en cada partido que se juega en el Malvinas Argentinas, ya sea de Godoy Cruz en la Liga Profesional, de Copa Argentina o de cualquier espectáculo que acontezca en el estadio mendocino, hay vendedores en las afueras del predio que ofrecen diferentes alimentos.

Sin embargo, durante el Mundial Sub 20 se han visto muchos menos. Algunos están ubicados en la entrada del portón que va hacia la platea descubierta y su oferta se ha limitado a vender hamburguesas, sandwiches de milanesas, tortitas y facturas, además de agua, gaseosas y cerveza.

Los valores de dichos productos se reducen a la mitad si se los compara con los stands del recinto. El sandwich de milanesa cuesta $500 (no se encuentra como opción dentro del estadio); la hamburguesa con lechuga y huevo a $800, las tortitas a $80 cada una (adentro no se consiguen) y las facturas a $100 la unidad. En tanto, cualquiera de las bebidas cuesta $500.

Los vendedores fuera del estadio venden bebidas a mitad de precio.

Al consultarle a los vendedores cómo han sido las ventas a lo largo del Mundial Sub 20, las respuestas se extienden más allá y van hacia un descargo: “El domingo éramos más de diez vendedores, algunos de choripanes, pero para el lunes no pudimos trabajar. Volvimos por voluntad propia, pero estamos hasta que nos saquen”.

También está el caso de un comerciante que ofrece pochoclo a $300: “Hace 18 años que trabajo en los estadios de Mendoza. Al menos yo lo vendo a la mitad que en el estadio y el miércoles hice $12 mil".

Clientes con opiniones divididas

Ya habiendo repasado la situación y oferta tanto dentro como fuera del Malvinas Argentinas, MDZ consultó a muchos espectadores que asistieron a las jornadas del Mundial Sub 20 y los puntos de vista fueron diversos.

Comenzando con los hinchas argentinos, hay declaraciones similares. "Carísimo. $1600 por una hamburguesa con el pan duro. Una porquería", exclamó una mujer que le compró dicho producto a su hijo; una sensación similar que fue repetida por un padre, quien le compró un pancho a su pequeño de 9 años (que asistía al recinto mendocino por primera vez) y definió todo en una sola palabra: “Esperable".

El malestar se extendió no solo a las familias, ya que un grupo de tres amigos aprovechó el entretiempo del partido entre Corea del Sur y Honduras para comer unas hamburguesas con cerveza, y una vez degustadas, describieron la consumición en dos palabras: "Carísimo y pésimo”.

Además, una pareja enfatizó no solo en cómo afectan estos valores a los compradores locales, sino también a los turistas: "No damos una buena impresión al extranjero con estos precios. Dos cervezas por $3000. No me gustaría ir a Brasil y que me cobren esto. Una vergüenza”. Y para saber si esta última apreciación es compartida con los hinchas de otros países que vinieron a ver los partidos de sus respectivas selecciones al Malvinas Argentinas, las respuestas estuvieron divididas.

Un dominicano quiso pasar el mal trago de la derrota de su combinado nacional ante Brasil con una cerveza y compartió este punto de vista: “Sí he notado que los precios en el predio son un poco más altos”.

En tanto, unos fanáticos coreanos que viven en Buenos Aires hace 20 años dijeron que "la comida nos pareció cara". “Es la segunda vez que venimos a Mendoza. Conocimos el Parque Aconcagua, la reserva Villavicencio y paseamos por la ciudad. No nos dio tiempo de recorrer más", agregaron.

No obstante, al seguir caminando las tribunas a lo largo de las jornadas, encontramos más diversidad de opiniones. “Nos parece barato”, aseguraron dos chilenos, mientras que un trío de brasileños se mostraron más neutros: "Los precios los vemos normal. Ni caro ni barato. El café está rico y los snacks no tanto".

Incluso unos hondureños, quienes destacaron el clima otoñal y la calidez de los mendocinos, dijeron que no tenían referencia si la comida está cara o no: "Simplemente compramos para comer por comer ja, ja".