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Dan a conocer una innovadora terapia para combatir el cáncer de mama

Investigadores del Conicet trabajan en un nuevo tratamiento con la administración de una droga ya aprobada para otros usos. El primer estudio clínico arrojó resultados exitosos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2020 se diagnosticó cáncer de mama a 2.3 millones de mujeres Foto: shutterstock
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2020 se diagnosticó cáncer de mama a 2.3 millones de mujeres Foto: shutterstock

Investigadores del Conicet  desarrollaron un innovador tratamiento para combatir uno de los tumores que afecta anualmente a millones de mujeres en el mundo: el cáncer de mama.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2020 se diagnosticó a 2.3 millones de mujeres con esta enfermedad. Los expertos indican que 7 de cada 10 tumores expresan receptores con progesterona, lo cual esta terapia podría alcanzar a la mayoría de los pacientes con cáncer de mama.

La investigadora del Conicet  Paola Rojas y el becario doctoral Andrés Elía,  que desarrollaron el estudio en el Instituto de Biología y Medicina Experimental bajo el liderazgo de la investigadora Claudia Lanari, avanzaron hacia el hallazgo de un nuevo tratamiento terapéutico para combatir el cáncer de mama luminal. Dicha investigación fue publicada recientemente en la revista internacional Clinical Cancer Research

Por lo general, en la formación de los tumores de mama luminal participan las moléculas de progesterona y estrógeno. Para actuar, estas moléculas se unen a otras moléculas denominadas receptores. “Actualmente, la mayoría de las terapias se encuentran dirigidas hacia el receptor de estrógeno. Lo novedoso de esta investigación es que se propone una terapia dirigida hacia el receptor de progesterona”, puntualizó Rojas.

El equipo de investigadores que participó en el desarrollo del innovador tratamiento contra el cáncer de mama. Foto: Conicet.

Para el equipo de científicos, esto tendría una importancia transcendental en el desarrollo del cáncer de mama y, posiblemente, en su tratamiento. “El receptor de progesterona tiene varias formas de manifestarse; lo que en la comunidad científica se denomina isoformas”, sumó Elía. “Las isoformas A y B son las más conocidas y las más importantes para esta investigación”, detalló..

La presunción era que aquellos pacientes con cáncer de mama con una gran cantidad de la isoforma A del receptor de progesterona eran más susceptibles al tratamiento. Los estudios aplicaron el antiprogestágeno mifepristona, que actúa como inhibidor del receptor de progesterona. 

“Empezamos a ver que cuando el tumor tratado expresaba más isoforma A que isoforma B del receptor de progesterona, tenía menos proliferación o detenía su crecimiento”, explicó Rojas. “Cuando diferenciamos las isoformas y tratamos con la droga, el resultado fue concluyente”, enfatizó. 

Por tal razón, el equipo realizó estudios discriminando ambas isoformas. El último paso, previo al estudio clínico, fue hacer cultivos con muestras de tumores de pacientes. Según Rojas, en este punto pudieron observar que, efectivamente, los pacientes que tenían alta proporción de isoforma A del receptor de progesterona respondían exitosamente al tratamiento con mifepristona

Al ser una droga conocida, usualmente utilizada en la interrupción del embarazo y en el síndrome de Cushing, la mifepristona contaba con una ventaja: había pasado el estudio de toxicidad y de efectos secundarios. “Nos permitió ahorrar pasos e ir directamente a los efectos beneficiosos de la droga”, reflexionó el bioquímico sobre el reposicionamiento del compuesto.

La droga suministrada en esta investigación fue la mifepristona, utilizada generalmente en la interrupción del embarazo. Foto: archivo.

El estudio clínico contó con la colaboración del Hospital municipal Magdalena V. de Martínez de General Pacheco en voluntarias con cáncer de mama, postmenopáusicas y que presentaran una alta proporción de isoforma A del receptor de progesterona.

Por el lapso de dos semanas se les suministró en forma oral comprimidos de mifepristona. Al término de este lapso, fueron operadas. Y, tras la intervención, los especialistas obtuvieron la muestra que les permitió comparar ambas biopsias y entender si la terapia había funcionado. “La mayoría de las pacientes respondieron muy bien al tratamiento con mifepristona”, concluyó el científico.

Hacia el futuro, la intención de los expertos es realizar un estudio clínico “con una muestra más grande, que combine la droga que se utiliza hasta el momento, el tamoxifeno, con mifepristona”, adelantó la investigadora. Y reflexionó: “No hay muchos tratamientos para el cáncer de mama, aunque este tipo de cáncer tiene más alternativas que otros, los tratamientos son escasos, por eso siempre una terapia nueva es bienvenida”.