Centennials

Centennials: qué piensan y qué quieren los jóvenes de la generación más incomprendida

Independizarse, ¿resulta una utopía para ellos? Algunos estudian, otros además trabajan. ¿En qué están los jóvenes de hoy? En MDZ dialogamos con algunos de ellos para acercarnos a sus realidades.

Carla Galiano
Carla Galiano domingo, 21 de mayo de 2023 · 09:00 hs
Centennials: qué piensan y qué quieren los jóvenes de la generación más incomprendida
Los centennials son la generación laboral más joven. Foto: Freepik

Los centennials son la generación con edad laboral más joven. Aquellos de "veintitantos", presentan un nuevo paradigma y serán los "adultos" del futuro. Algunos se encuentran estudiando, otros ya alcanzaron la independencia o van en busca de ella. Resulta un rango etario complejo y cada joven está en un proceso distinto. 

Se trata de la generación "menos comprendida", más deseada por la política y también el grupo etario que más sufre las consecuencias de la crisis: la desocupación de los jóvenes de hasta 29 años duplica al promedio general, también en el caso del trabajo informal. En los últimos años también se transformaron en los "electores deseados" por los dirigentes políticos. Pero, ¿cúal es su realidad hoy en un contexto turbulento y cambiante? ¿Qué piensan de su generación? ¿Hay coincidencias en sus relatos? MDZ escuchó a algunos jóvenes de esa generación para saber qué piensan.

Hogar, dulce hogar

Muchos de ellos han logrado conseguir un trabajo y estudiar, pero aún no alcanzan a independizarse. Este es el caso de Martina, una joven de 26 años que trabaja en el Ministerio de Educació y estudia. Actualmente vive con su madre, que es el mayor sostén económico, y su hermano. “Me pago la facultad y mis gastos, puedo vivir bien con mi sueldo, pero me tengo que acomodar a fin de mes”.

“Yo considero que mi generación no encuentra su lugar acá en Argentina"

“No me quejo de mi situación actual,  soy una privilegiada porque tengo comida y un lugar calentito donde dormir. Pero sé que por la cantidad de horas que trabajo, debería alcanzarme para irme a vivir sola”. Aunque confiesa que es su sueño desde siempre, hoy está evaluando en un futuro convivir con alguien, para abaratar los costos. “Es muy difícil lograrlo, se que por la cantidad de horas laborales, no puedo conseguir otro trabajo, entonces  por lo menos este año ese objetivo no lo voy a alcanzar”.

Confiesa que sus aspiraciones a futuro tienen que ver con irse a otro país, con el objetivo de juntar plata, volver a la Argentina y vivir más “cómoda”. En su ámbito familiar, sus hermanos tienen un plan muy parecido al de ella, inclusive una de sus hermanas, ya se fue a España a vivir.

“Amo Argentina, pero a la vez es un lugar que me frustra. Soy parte de un voluntariado, estoy muy cerca de situaciones vulnerables y veo la realidad de la gente. Sé que hay gente buena, pero es muy difícil vivir acá. Tengo esperanzas, pero porque soy medio ilusa. Soy una persona que le encanta lo social, estoy muy atravesada por eso, y lamentablemente los trabajos que están vinculados están muy mal pagos”, relató.

“Yo considero que mi generación no encuentra su lugar acá en Argentina. Es muy loco porque afuera sí lo encuentra y hay una comunidad de argentinos allí. Pero al mismo tiempo creo queremos bastante a nuestra tierra y a su gente. Me parece que estamos atravesados por una brecha entre el querer crecer, explotarse y el tener la posibilidad de hacerlo. Hasta hace un tiempo no era tan común el vivir de lo que te gusta hacer y no solo trabajar para vivir, creo que tenemos ese pensamiento. Nos encontramos en un constante equilibrio, desequilibrio, entre lo que realmente queremos hacer y lo que se puede hacer en este país. Si nos vamos a otro lugar, quizás sí podemos lograrlo un poco más”, concluyó.

Disconformes

Nicolás, tiene 24 años y desde hace 4 años trabaja despachando combustible en una estación de servicio. Hace poco se recibió de programador. Por razones personales dejó la carrera universitaria. Vive junto a su mamá y sus 5 hermanos, por lo que resulta muy importante su aporte económico en su hogar: “En mi situación, puedo vivir bien con mi sueldo, por suerte estoy en blanco. También aporto en mi casa. Planeo vivir solo a corto plazo y poder trabajar como programador. Creo que en este país lo puedo hacer”. 

"La gente adulta todo el tiempo nos intentan rebajar por ser jóvenes y nos transmiten que por esa razón tenemos que aguantar trabajos de mierda"

Con respecto a cómo ve a su generación remarcó: “Yo creo que como jóvenes nos encontramos muy disconformes, no vemos cómo poder progresar en este país. Siempre estamos intentando agarrar laburos en negro trabajando banda de horas para después ver que no alcanza. La gente adulta todo el tiempo nos intentan rebajar por ser jóvenes y nos transmiten que por esa razón tenemos que aguantar trabajos de mierda. Veo que a nivel política hay muchos dinosaurios, que generan leyes que a nosotros no nos sirven. Solo piensan en ellos”.

El cambio como objetivo 

Ignacio tiene 24 años, es licenciado en Ciencias Económicas y trabaja para la Dirección General de Escuelas. Actualmente vive con su madre. “Ella se encarga de todos los gastos de la casa. La plata que yo tengo es para gastos personales. Por eso es que con el sueldo que tengo me alcanza bastante bien. Lo uso para las juntadas con mis amigos y ahorrar. También voy comprando cosas de a poco, para el día de mañana irme a vivir solo. Hace poco me compré un televisor, pero los electrodomésticos son bastante caros”.

Con respecto a su situación actual, el joven confiesa que está conforme, pero que a corto plazo su plan es no seguir igual, “Me quiero ir a vivir solo, por la experiencia, no porque la está pasando mal ahora”. 

Además, en un futuro el joven aspira a cambiar de trabajo, y admite que aunque recientemente se recibió quiere seguir estudiando. “No quiero quedarme siempre en el mismo lugar, por lo menos ir buscando algo más, tanto de plata como de horas, porque hoy estoy trabajando cinco horas por día”.

 

“No quiero quedarme siempre en el mismo lugar”

 

“Hoy no veo a nuestra generación con tantas posibilidades. Es lo que veo con mis amigos y conocidos, muy pocos están recibidos. La mayoría trabaja pero hacen changuitas o tienen laburos en negro, que si en un futuro lo mantienen no les va a servir para el estilo de vida que tienen hoy que viven con los padres”, sostuvo.


Emprendedores 

Ailín tiene 26 años, vive con su novio en un departamento que alquilan. “Para irnos a vivir juntos estuvimos ahorrando 6 meses y comprandonos de a poco cosas. Mientras, vivíamos en la casa de mi abuela y sus padres, eso nos permitió ahorrar ya que no teníamos que pagar un alquiler. Ambos teníamos trabajos estables y un emprendimiento de venta de productos térmicos en común”.

Hace dos semanas decidió renunciar a su trabajo como vendedora en un local de indumentaria femenina. “Monetariamente ya no me estaba sirviendo, lamentablemente no pudimos llegar a ningún arreglo y yo no estaba conforme. Estaba en blanco pero de forma parcial. La idea es buscar otro trabajo, ya que todavía a nuestro emprendimiento le falta crecer para poder vivir de él”, señaló.

Su objetivo a futuro es poder llegar a “tener algo propio”. “Tengo esperanzas en este país, nunca he pensado en irme a otro lado. En un futuro me gustaría tener mi hogar. Si podes llegar a independizarte siendo joven, siempre y cuando trabajes y puedas compartir los gastos con alguien. De todas formas, sé que en muchos casos es difícil”, remarcó. 

El caso de Lautaro resulta poco común, con tan solo 23 años, tiene su propio emprendimiento y ha logrado independizarse. Además, se encuentra en el quinto año de la carrera de Psicología. En su relato muestra un entusiasmo particular, aunque me confiesa que siente que "es un caso excepcional".

"Hay bastantes posibilidades de laburo, pero lo que te pagan es muy poco. Muchas veces se aprovechan de los jóvenes"

“Tengo un grow shop online, hace dos años y medio, una tienda que cuenta con todo tipo de productos para las plantas. Especialmente vendo artículos para el cultivo de cannabis. Puedo vivir muy bien, puedo ser independiente y darme mis gustos. Mi mamá me paga la facultad, pero por elección de ella, yo podría cubrir los costos”, dijo.  

Actualmente vive en el centro de Mendoza con dos amigos de su edad, uno de ellos se encuentra estudiando, lo ayudan económicamente los padres, y el otro está trabajando. Este último, según contó Lautaro, tuvo que dejar de estudiar ya que no podía hacer ambas cosas y sostenerse económicamente. Los tres comparten los gastos. Lautaro admite que podría vivir solo, pero no lo prefiere.  

"Sufro de cómo estamos económicamente  por mi emprendimiento, todos los días lidio con la suba de precios por el dólar. Somos un desastre a nivel país. De todas maneras, a futuro pienso recibirme y que mi negocio siga creciendo, poder combinar estas dos cosas. El emprendimiento me encanta, sino no le hubiera dedicado tanto tiempo, no pienso dejarlo”, añadió.

“Esta bastante difícil el tema de vivir solo, estudiar y trabajar. Si no te bancan tus viejos es complicado. Hay bastantes posibilidades de laburo, pero lo que te pagan es muy poco. Muchas veces se aprovechan de los jóvenes. Tampoco los sueldos no acompañan la inflación, yo lo veo en mis viejos”, cerró.

"Los veintitantos" resultan una época clave en la vida de las personas, sin embargo cada joven atraviesa dichos años de una forma distinta. La búsqueda de un rumbo, de independencia, de trabajos dignos, y de nuevos proyectos , atraviezan a estos relatos. El objetivo de esta nota fue visibilizar que hay en la cabeza de las nuevas generaciones, que se ven envueltas en un contexto económico turbulento y voráz. La independencia resulta difícil de alcanzar y las realidades son diversas, en una Argentina donde la precarización laboral abunda. 

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