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El parto natural, la naturaleza en pleno

Cada nacimiento es un momento único, muy personal, e íntimo en la vida de las personas, que centra a la persona que nace, a la que está pariendo, a su pareja, y también a su entorno, su familia, su comunidad. Eduardo Moreno Vivot, medico pediatra, se hace presente en MDZ y comparte sus vivencias.

La vida me regalo la oportunidad de asistir a muchos nacimientos y en estos 34 años a cambios tanto en lo obstétrico como en lo neonatal. Pase del Pinard, que es como una corneta de madera que la enfermera colocaba sobre la panza de la madre, luego el obstetra sin tocar nada colocaba su oreja y auscultaba al bebe por nacer, a los monitoreos con toda la tecnología. También del obstetra sentado al lado de la madre, esperando que la naturaleza haga su trabajo, a nacimientos inducidos por medicamentos o cesáreas decididas en muy pocas horas por los obstetras porque él bebe no bajaba o cesáreas decididas por las madres por la razón que fuere.

No estoy juzgando a nadie solo describo situaciones que durante mi ejercicio de la medicina me ha tocado vivir, tanto como neonatólogo o como pediatra luego en el consultorio cuando uno pregunta como fue el nacimiento de mi nuevo paciente. Asistir a un nacimiento es uno de los regalos que la vida me dio, ver como va naciendo un bebe, su primer llanto y la felicidad de sus padres en sus expresiones no tienen comparación con nada. El dejar al bebe sobre la madre y que comience ese amor entre estas dos personas, esta simbiosis que es única y poder observarlo, tampoco tiene comparación. El haber permitido que la pareja asista y se acompañen tampoco, no perdamos esto.

Eduardo Moreno Vivot.

Pero vamos al parto respetado. ¿Qué entiendo yo como parto respetado? Respetar la naturaleza que habla. El embarazo tiene su curso de aproximadamente 40 semanas. En un determinado momento se desencadenan procesos en la madre, que se van produciendo, algunos no los percibe y otros si, como los que sienten en su pelvis mientras el bebe se va a acomodando y un día, comienzan procesos de cascadas hormonales, que tienen sus tiempos, necesarios para que todo ocurra naturalmente como esta escrito.

Estos procesos permitirán, al bebe atravesar, yo creo el momento y desafío mas importante de su vida, el pasar de una dependencia total para vivir, el útero, el cordón umbilical, el saco amniótico, la bolsa, el mejor ambiente, a un mundo nuevo donde tendrá que valerse por si mismo, con la ayuda necesaria para ir sorteando las distintas etapas de la vida. El parto natural, es un momento único para esa madre, porque sale de su interior un ser humano, si un ser humano que estuvo creciendo durante 9 meses y que ya está en sus brazos.

Dentro del parto respetado, esta la lactancia inmediata, ese calostro que le aportara los elementos necesarios en estos primeros minutos, el calor de su madre como ese amor único entre ellos dos. También, el estar a su lado durante la internación. También ocurren cosas que no vemos como es la transmisión de bacterias que están en el canal vaginal de la madre que comienzan a conformar la microbiota del bebe, el contacto con su piel continuara y luego todo lo que aporte la leche materna, para continuar
conformando esta microbiota tan importante para la vida.

Hay casos en lo que se debe indicar una cesárea, que no describiré ahora, son causas médicas, tanto de la madre como del bebe o urgencias por riesgo de vida de uno u otro. Pero hay otros casos, no juzgo, solo que, por decisión de la madre, porque le dijeron o porque no quiere pasar por el parto, o el obstetra no quiere esperar el tiempo necesario que realizan la cesárea. Esta es una cirugía, si es una cirugía donde quedan cicatrices, no solamente la que se ve, sino internas y es para siempre y especialmente el útero que en muchos casos impide tener los hijos que esa pareja soñó, por el riesgo que conlleva sobre ese órgano y la posibilidad de
ruptura.

Además, ya hablamos de la microbiota, que no se conforma como ya lo describimos. Pero lo mas importante, es que este bebe es, a mi entender, como arrancado de su lugar entrando la mano y sacándolo, y así, por causas no justificables, lo hacemos nacer, esto para mi es parto no respetado. Creo que debemos, bajar un cambio, voltear la mirada a lo natural, que el equipo de salud y la madre formen equipo, que se respeten los tiempos naturales y establecidos por la naturaleza, que el reloj bilógico actúe y marque el tiempo, volver a sentarse junto a nuestra paciente, esperar el nacimiento.

Hoy se cuenta con la tecnología adecuada para monitorear ese parto y actuar si es necesario para proteger a la madre y al bebe, pero no poner por delante nuestros intereses, tanto el equipo de salud como la madre. Estamos permitiendo que la velocidad del
mundo nos pase por arriba y corramos detrás de el y no que el mundo nos siga, frenemos, por favor, manejemos nosotros el mundo, no que el nos maneje. Hay tanta información que nos marea, y no nos permite tomar decisiones adecuadas en muchos casos y se toman a las apuradas porque nuestros tiempos son mas importantes que los del bebe por nacer y su madre.

Me acuerdo el primer parto que asistí como neonatólogo, vestido para la ocasión, todos se movían con naturalidad menos yo, nervioso, preparado, la madre pujaba conducida por su obstetra y con el apoyo de la partera, pero también se hablaba de temas que quizá no son importantes para esa pareja y de un momento a otro, todo se convirtió en un llanto, en luz, yo miraba y admiraba lo que estaba ocurriendo, me dije la maravilla de la vida frente a mí.

En aquella época, debíamos poner al bebe a la misma altura del útero para que no haya pasaje de sangre en uno u otro sentido y se cortaba el cordón cuando dejaba de latir, que eran pocos segundos, luego se lo mostrábamos a la madre y nos lo llevábamos a revisarlos para después volver a llevarlo a su madre y de ahí a la nursery durante dos horas para observar la adaptación a la vida extrauterina y para finalizar se lo ponía en una cuna y a la vidriera donde la familia lo miraba y admiraba sus movimientos y comenzaban a decir a quien se parece. 

También podemos hablar de la época en donde el padre tampoco participaba, sino que estaba afuera esperando ver el color de la luz, celeste o rosa para saber el sexo de su hija o hijo. Actualmente creo que estamos aprendiendo a mirar más la naturaleza, a que los hechos se vayan desencadenando, a la participación activa de la pareja, cada uno con su rol, a que sea parto natural, que el ambiente sea lo más natural posible, quizá en silencio donde se escuche a la madre y a su pareja, que no haya conversaciones frívolas, a que él bebe se quede con su madre, la llamada hora sagrada, a la lactancia precoz, inmediata, tantos bebes he visto como querer gatear para llegar al pecho de su madre y a que se quede todo el tiempo en el cuarto junto a su madre.

Cuando vienen a verme al consultorio por una consulta prenatal, le hablo de mirar Animal Planet, ver la naturaleza, lo que aprendo yo de ella, la madre busca un lugar en soledad, con las condiciones adecuadas para que ocurra, y quien se las dijo, la naturaleza y da a luz y se ocupa de darle calor, limpiarlo y quien le dice, la naturaleza, y le da de mamar y el cachorro busca hacerlo y quien le dice, la naturaleza también.

Foto: Hernán Churba

Mi mensaje en esta semana, es que paremos y tengamos un rato de reflexión sobre este maravilloso momento. Se que hay agentes externos que nos hacen correr, a las distintas partes de este maravilloso equipo conformado por el equipo de salud y la madre, pero hay alguien que levanta la mano y no lo vemos, que muchas veces pone la mano, diciendo esperen no es mi tiempo, no me apuren, este apuro a algunos bebes, los termina llevando a neonatología con todas las agresiones que ocurren ahí, oxigeno, vías, antibióticos, entiéndanse que son acciones para cuidar la salud pero para él bebe son agresiones además de la separación de su madre. 

La prioridad es le bebe y también su madre, esta simbiosis tan perfecta hay que respetarla y cuidarla muy bien. En definitiva, parto natural, lactancia natural, hora sagrada y quedarse en el cuarto junto a su madre, volvamos a las bases, a lo simple, espontaneo y
natural, por supuesto mientras no haya sorpresas en el camino y por favor no las inventemos.

* Dr. Eduardo Moreno Vivot, medico pediatra.