Ciberestafas: alarma por el exponencial crecimiento de casos y el miedo al robo de identidad
A partir del 2020 con la pandemia de coronavirus se incrementaron los casos de ciberestafas a partir de que más cantidad de personas se vieron obligadas a utilizar nuevas herramientas digitales para continuar desarrollando sus actividades. Así lo demuestra una encuesta que realizó el Observatorio Social de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) encargada por la Defensoría del Pueblo de Santa Fe.
Según detalla el relevamiento, el 47% de los santafesinos fue víctima de algún tipo de ciberdelito o conoce a alguien que fue estafado. A su vez, consultados por las modalidades de ciberestafas, las que "preocupan mucho" son: ser víctima del robo de identidad (77,3 %); el fraude a través de tarjetas de créditos (72,7 %), y que sus dispositivos sean infectados con un virus (67,4 %). Mientras que en otro tipo de ciberdelitos, a un 66 % le preocupa "nada" el robo de criptomonedas.
La encuesta de la que participaron 420 vecinos de distintos barrios de la ciudad de Santa Fe y que contó con 21 consultas “buscó tomar información acerca de ciberdelitos, cual es el nivel del conocimiento de la gente, cuantas podrían haber sido víctimas, las maneras de pueden conocer esta actividad y protegerse; para ver si conocemos las temáticas de estos delitos y si tenemos las herramientas para denunciarlos. Estamos muy conformes con la disposición de la ciudadanía para responder a las preguntas de la encuesta”, explicó Liliana Dillon, decana de la Facultad de Ciencias Económicas.
A su vez, según detalla el informe, 9 de cada 10 utilizan el celular para ingresar a internet y el 95% lo usa para mandar mensajes. Además, 6 de cada 10 acceden a plataformas de pago (60,4%) y homebanking (57,8%), siendo los porcentajes mayores en niveles socioeconómicos más altos.
En ese contexto, a dos tercios le genera alguna preocupación realizar compras u operaciones bancarias a través de internet. A su vez, al 77% le preocupa mucho ser víctima del robo de identidad y 72% el fraude a través de tarjetas de créditos.
Al ser consultados sobre el conocimiento de los medios o canales donde radicar las denuncias por este tipo de delitos, el 90% aseguró que los desconocía. Entre los que sí saben, solo fueron reportados por el 8% de los consultados. Para el defensor del Pueblo de Santa Fe, Jorge Henn, la encuesta “reveló la peor de las combinaciones: es un tema visible (por la proyección de su crecimiento), hay temor en la sociedad y la gente no sabe qué hacer”.
Para el funcionario, “hay que preocuparse y ocuparse y deben hacerlo todos los actores sociales porque el dato es que a 2 de cada 3 personas en la ciudad de Santa Fe le asusta el riesgo de caer víctima de un ciberdelito”, completó Henn.
Para Soledad Martínez, capacitadora en temáticas relacionadas a la ciberseguridad y el ciberdelito, es clave darle "herramientas al ciudadano acerca de dónde denunciar, que datos aportar a la hora de hacer la denuncia para que sea lo mas amplia posible y saber que hay posibilidad de hacerlas en materia penal y civil".
Los recaudos de los que se cuidan
Al momento de responder sobre qué cosas evita hacer por miedo a caer en estafas, el 87% indicó la publicación de información y/o datos sensibles, el 82% sólo utiliza su propio dispositivo y el 78% decide no abrir correos electrónicos de cuentas desconocidas.
Un 3,6% dice que no toma medidas de seguridad. Este porcentaje llega al 12,5% en los niveles económicos bajos y a un 36% en los de 70 o más.
Aproximadamente 4 de cada 10 personas se consideran bien o muy bien informados. En los sectores altos y medio altos el porcentaje llega al 50,7%, mientras en el nivel socioeconómico bajo es del 25,0%. Los que se consideran menos informados son los jóvenes entre 18 y 29 años.
Los delitos más comunes
Según detalló Soledad Martínez, en la actualidad los delitos más comunes son el phishing y el vishing. El primero quiere decir suplantación de identidad y ocurre cuando llega mediante correo electrónico, mensaje de texto o cualquier otro medio digital algún enlace con la excusa de actualizar claves o algún otro tipo de engaño.
Los correos electrónicos pueden aparecer como comunicaciones de bancos, servicios de pago, mercados de compra en línea o proveedores de servicios públicos. Buscan acceder a claves, tarjetas de crédito, cuit, entre otros.
Por su parte, el vishing es un tipo de estafa que ocurre mediante un mensaje de voz o una llamada donde se hace pasar por alguien que no es y mediante el engaño se suplanta la identidad de una empresa, organización o persona de confianza, con el fin de obtener información personal y sensible de la víctima.

