Boleta Única Papel, el sistema de votación que Santa Fe incorporó fácilmente hace 12 años
Santa Fe fue la primera provincia de Argentina en comenzar a utilizar la Boleta Única Papel. Su implementación comenzó a partir de las elecciones provinciales del 2011 y le permitió dejar atrás el hasta entonces tradicional formato sábana. Se trata de un sistema de elección dinámico y transparente que rápidamente fue aceptado e incorporado por los santafesinos.
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En Santa Fe desde hace doce años, la birome y la tijera conviven sin ningún tipo de inconveniente. La primera se utiliza para la elección de cargos provinciales al momento de marcar con una X en la papeleta al candidato elegido mientras que la segunda, para las categorías nacionales, en caso de querer cortar la boleta. En este sentido, vale la pena aclarar también que se vota en fecha distintas.
El sistema de votación de Boleta Única Papel consiste en que cada elector reciba una papeleta por cada categoría (gobernador, diputado, senador, intendente y concejal) en la cual aparece la nómina de todos los que participan. De forma clara se debe seleccionar en el casillero a quien se elige y luego introducir en la urna correspondiente. No hay más sobres y están diferenciadas por letras y colores.
La agilidad del sistema radica en que en un mismo salón hay varios box lo que permite que muchas personas puedan estar votando al mismo tiempo y así evitar demoras y extensas filas de personas. Lo propio pasa al momento del recuento de votos, al estar diferenciada cada urna por categoría lo hace más sencillo y práctico y a diferencia de la sábana, evita tener que diferenciar los papeles en el caso de haber habido corte.
Con la Boleta Única Papel se terminó la picardía del robo de boletas, roturas o daños ya que la autoridad de mesa entrega una papeleta a cada elector. A su vez se ahorran el trabajo de tener que ingresar al cuarto oscuro a controlar ya que no hay nada. En el mismo sentido, el sistema garantiza la equidad de la competencia teniendo en cuenta que los lugares de ubicación de cada partido político se dirimen mediante un sorteo a cargo del Tribunal Electoral. Todos tienen igual tamaño, diseño de foto y tipografía.
Dicha situación equipara oportunidades entre las grandes estructuras partidarias y las más pequeñas, las de más y menos recursos, facilitando así apariciones políticas que de otro modo hubieran sido poco factibles.
La valoración positiva de parte del electorado de la Boleta Única radica en la amplía estrategia de difusión, capacitación, observación y evaluación luego de cada comicio que permitió ir enriqueciendo el sistema. Si bien se trata de un sistema de elección sencillo, en un primer momento, las campañas de educación fueron determinantes tanto para electores, autoridades de mesa y fiscales que fueron capacitados al respecto.

A su vez, las instancias de evaluación posterior a las elecciones a cargo del Tribunal Electoral y organizaciones sociales permitieron ir corriendo el instrumento. Por ejemplo, a partir de los errores que generó el casillero de voto en blanco, que provocó votos nulos, se determinó eliminarlo y si una papeleta no está marcada se entiende que igual quedó expresada la voluntad del elector.
Para las elecciones del 2021, a partir de la previa sanción de la Ley de Paridad de Género, se detalla claramente en las papeletas que se trata de elección de concejales y concejalas, intendentes e intendentas. Fueron cambios que también recibieron aceptación mayoritaria.
A más de una década de su implementación y con doce procesos electorales transcurridos, la Boleta Única Papel se ganó un lugar dentro del proceso electoral, generando voces a favor y miradas que buscan enriquecerla con cambios y modificaciones que permitan facilitar una de las instancias más importantes de la democracia: el derecho a votar.

