El Morrison que no es Jim
Este Morrison no tiene nada que ver con Jim. Se llama Van y al igual que el californiano, es un excelente artista que a sus 77 años sigue componiendo y sacando discos como loco. Pero para recomendártelo se me ocurrió hacerlo en una comparación con Jim, enumerando todas las diferencias que tienen el uno con el otro.
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Pero antes vamos a tres momentos donde yo me enganché con el viejo VAN.
1) La primera vez que lo vi cantando de invitado con los irlandeses The Chieftains, en el estribillo de ¨Comfortably Numb¨ en ese histórico concierto de Roger Waters en Berlín de los años 90 que transmitió el canal de las tres pelotas. Además de su voz, me sorprendió y me fascinó su informalidad. Podía ser mi viejo a la salida de un día duro de laburo. Alguien que llega cansado a un bar irlandés después de un día en la oficina, se toma un par de Guinness y se sube a un karaoke a cantar este temazo de los Floyd. Acá va el video.
2) Hay una canción que escucho hace más de veinte años y se llama ¨Brown eyed girl¨. Me enamoró una vez que sonó en un Tower Records y pensé que era una de los Stones que no conocía, ya que su voz me hizo acordar a la de Jagger. Ese día me compré un CD suyo, un grandes éxitos de su primerísima época, que tenía mitad de temas solistas y mitad de su primer grupo llamado Them. Como nos pasó a muchos que hemos comprado CD´s por un solo tema, durante un buen tiempo, solo sonaba ese tema que hoy en día me sigue haciendo muy feliz y sigo bailando solo y cantándolo bien fuerte. Lástima que no sea un clásico de esos que pongan en juntadas y la gente haga lo mismo. Mirá el video, quizás lo conozcas no esté tan solo con este tema.
3) Mi tercer punto de encuentro fue cuando en un curso de ¨Historia del Rock¨ que hice con el periodista Alfredo Rosso, el sensei habló de dos discos claves de su carrera: ¨Astral Weeks¨ y ¨Moondance¨, dos obras de arte de los años 70 que para él eran obligatorios de escuchar. Dos discos hermosamente melancólicos que van del jazz al pop, al folk, la música irlandesa y un poquito de rock. Con una voz potente y a la vez muy emotiva, que te lleva a un estado de tranquilidad similar a la de una buena siesta en otoño.
Ahora vamos con algunas diferencias entre Jim y Van:
Jim Morrison era de Los Ángeles, aunque haya nacido en Florida, y era un ícono de la música de California, la ruta, la rebeldía, la poesía y el desierto. Era el Rey Lagarto de los años 60. Van Morrison nada que ver. Nació en Belfast, Irlanda. Si Jim le decían el Rey Lagarto a Van le decían el León de Belfast, porque pudo conquistar con su música a todo el mundo arrancando desde
una ciudad tan pequeña.
Jim Morrison era una de las personas más extrovertidas, al menos sobre el escenario y ante la prensa. Provocador con la policía, se tiraba el piso en el escenario, se desnudaba, leía poemas, experimentaba con drogas, subía borracho al escenario y todos los yeites de una estrella de rock, Van Morrison todo lo contrario: era muy introvertido, tenía fama de malhumorado y ermitaño. Es una persona muy reservada y seria que a veces lamentablemente se confunde con mala onda. Nunca vas a verlo en un concierto arengando al público, o dando un ¨gracias¨ en español y menos dejar que el público cante alguna parte de algún tema. Va y toca. Pero lo hace impecablemente bien.

Jim Morrison murió a los 27 en Paris en su bañadera, o eso dicen. Producto de una sobredosis de heroína y producto del alcohol, o eso también dicen. Se dicen muchas cosas de su muerte pero nada se puede hacer. Se murió hace muchísimo y dejó un gran legado que durará una eternidad, porque era un excelente artista. Van Morrison que nació solo dos años después, sigue vivo y activo a sus 77 años, haciendo discos y con la voz intacta. De hecho este artículo se me ocurrió cuando escuché su última obra lanzada en marzo de este año, y tiene la voz intacta.
Tiene un Instagram de 100 mil seguidores y en su bio se define primero como ¨Padre¨ y después como compositor. Un artista que quizás se ganó la fama de amargo pero al ver sus redes se nota que es una persona simple que tiene los pies sobre la tierra y sólo quiere hacer buena música.

En solo 10 años de historia la música de Jim Morrison dejó 9 discazos y su música se escuchó en varias películas. Desde las
explosiones al comienzo de ¨Apocalipsis Now¨ mientras suena The End, a los queridos ¨Minions¨, o en ¨Escuela de Rock¨ y ¨Forrest Gump¨. La música de Van Morrison ya cosecha más de 30 discos y también matchea bien con el cine: sonó en ¨Thelma y Louise¨, ¨Nacido el 4 de Julio¨, ¨Vainilla Sky¨, ¨Los Infiltrados¨ y hasta en ¨El Diario de Bridget Jones¨. Además de sonar en algunas de las pelis de Wes Anderson, una cuarta razón de la que me enamoré de su música.
La música de los Doors me lleva a noches de veranos. Sea una ruta, un desierto o calles desoladas en una ciudad que duerme, la música de Jim me lleva a ese clima. Quizás sea por esa mezcla de rock psicodélico con blues y sus letras profundas, sexuales, poéticas y oscuras. La música de Van Morrison es ideal para escuchar este otoño mientras las hojas van cambiando de color o ese fuego se va encendiendo y el café está listo para ser tomado. Y quizás sea por sus letras que son más emocionales, reflexivas y personales: hablan de las relaciones humanas, el amor, los recuerdos, la nostalgia y lo místico.

Hay un punto que los une. A mitad de los años 60 Jim solía hacer un cover de Van, el famoso ¨Gloria¨ que también ha sido versionado por varios músicos, entre ellos por Patti Smith y AC/DC. Fue creado en su época de su banda Them, y hay un registro de ellos juntos haciendo este tema en el famoso bar de Los Angeles ¨Whisky A Go Go¨ que frecuentaban ¨The Doors¨.

Para despedirme, te armé una playlist de algunos temas de Van Morrison que me gustan a mí y que tienen que ver con esta nota. Tiene un montón de discos así que supongo que si no lo conoces tanto, te va a venir bien para una primera entrada. Arranca con The Wall y termina con un gospel rockero bien arriba. Ojalá que te guste Van Morrison y cuando te hablen de Morrison no pienses solo en el gran Jim. Para otro artículo podría hacer algo similar con la confusión que hay entre Ryan Adams y Brian Adams. Ta luego.
*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir"

