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Vecinos de Rosario y Santa Fe cuelgan pasacalles para alertar por robos

Se trata de una nueva modalidad que comenzó a utilizarse en las dos principales ciudades de la provincia ante los reiterados hechos delictivos. Piden que las autoridades ministeriales que intervengan.
Vecinos piden seguridad Colgaron pasacalles para reclamar seguridad en Santa Fe
Vecinos piden seguridad Colgaron pasacalles para reclamar seguridad en Santa Fe

Primero fueron las rejas, luego las alarmas particulares, después las comunitarias  y ahora llegaron los pasacalles. Es la manera que encontraron vecinos de Rosario y Santa Fe para alertar a quienes circulan que lo están haciendo en una zona peligrosa. El problema es el mismo desde hace década, pero se extendió con el paso del tiempo: la inseguridad.

En los barrios que no conviven con la violencia extrema vinculadas al enfrentamiento entre bandas narcocriminales, existen otro tipo de delitos que están vinculados a entraderas, arrebatos y motochorros que están a la orden del día. Por más que Rosario y Santa Fe estén separadas por más de 150 kilómetros, la situación de cansancio se reitera y genera reacciones.

Vecinos alertan delincuentes

"Señor Gobernador estamos hartos, queremos seguridad", reza uno de los pasacalles que colgaron vecinos de barrio Sur de Santa Fe. Con fondos negro y grandes letras en color blanco, el cartel cruza de vereda a vereda y se hace notar entre los arboles característicos de la zona. Están ubicados a pocas cuadras de Casa de Gobierno y una de las más lindas que tiene la ciudad.

Los vecinos del sur comenzaron a organizase desde el año pasado. Tienen grupos de WhatsApp, alarmas, cámaras de vigilancia y tratan de estar atentos a ruidos o situaciones extrañas que se puedan dar en la vía pública. “El hartazgo es generalizado, estamos cansados de pedir respuestas que no llegan. Al poner un cartel o un pasacalles, los medios de acercan, son nuestro único recurso", confían a MDZ.

Una situación similar comenzaron a experimentar vecinos del barrio Escalante,  a partir de los constantes hechos que se producen en la calle, durante las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde. Se trata de uno de los tantos lugares que perdió con el paso del tiempo las costumbres de disfrutar los espacios verdes o el mate en la vereda.

“Sin respuestas oficiales: la seguridad la ponemos nosotros. Atención chorros: tapiales y alambrados electrificados, el que avisa no traiciona”, fue uno de los carteles que apareció días atrás en el barrio.

Los motociclistas armados recorren las calles buscando sus víctimas que pueden estar caminando o esperando el colectivo en alguna esquina. Una de las nuevas modalidades que comenzaron a implementar es arremeter contra los portones de edificios y viviendas particulares. Una vez en el interior arrasan con motos, bicicletas y cualquier otro tipo de objeto que les resulte interesante para revender.

“No tenemos respuesta por parte de las autoridades. No hay controles ni ningún tipo de patrullaje en esta zona de la ciudad. Estamos hartos y cansados. Tenemos miedo. Por eso decidimos poner en marcha esta iniciativa”, explicaron los vecinos consultados por MDZ.

En Rosario la situación es similar. Estudiantes del Instituto Politécnico y vecinos aseguran que la zona se volvió muy insegura y también decidieron colgar un llamativo pasacalles. "Atención!! Vandalizan ventanillas de autos y roban", reza el cartel.

De acuerdo a los testimonios, en el barrio se producen frecuentemente hechos vandálicos en los automóviles, rotura de vidrios y robo de neumáticos.

Control policial sobre las motos

Ante esta situación, en abril del 2022 el Gobierno de Santa Fe publicó un decreto que facultó a la policía a realizar controles de motocicletas. El mismo se ejecuta en aquellas ciudades que firmaron convenio con el ministerio de Seguridad, como el caso de la Capital provincial.

La decisión surgió a partir del dato que manejaba la policía: en el 70% de los casos en donde se cometían delitos se utilizaba la motocicleta como medio de escape.

De acuerdo a las cifras oficiales, en un año la policía retuvo en la ciudad de Santa Fe más de 10.000 motovehiculos a los que a su vez se deben sumar las intervenciones de la Municipalidad local. El número en sí mismo permite tomar dimensión de la realidad y el tamaño del problema.

En la mayoría de los casos las irregularidades tienen que ver con falta de patente, chapa adulterada, documentación que acredite la propiedad y pedido de captura.

De acuerdo a los datos que informó el ministerio de Seguridad, la medida permitió bajar el delito al 47%. “No tendría sentido retener vehículos y que el delito no descendiera", explicó Jorge Fernández, secretario de Política y Gestión de la Información del Ministerio de Seguridad de Santa Fe.