Vuelven los acampes: la amenaza del líder del Polo Obrero al Gobierno
El líder del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, aseguró este jueves que vuelven los acampes de los piqueteros en el centro porteño si no ven una reacción del Gobierno nacional. “La semana que viene va a haber un acampe si no hay respuesta porque es muy grave lo que está ocurriendo. Vamos a ver si nos dejan acampando. No hay una reacción del Gobierno, nosotros queremos discutir", dijo el referente social a Alejandro Fantino en Neura Media.
"La semana que viene vamos a tener un gran quilombo, porque viene muy mal la cosa. Si te mostrara las cosas que llegan a los comedores populares. Queríamos esperar para anunciarlo, pero si, si no hay respuesta... porque es muy grave lo que está ocurriendo", sumó Belliboni.
Además, el líder de los piqueteros se refirió a distintos temas relacionados al conflicto social y económico en la Argentina y dejó algunos conceptos en relación a ello. "Tenemos una jubilación de 50 mil pesos, ¿qué hace la CGT con eso?", destacó.
Al mismo tiempo, habló de los legisladores de Izquierda y expresó: "Nunca cobré como asesor de Romina Del Plá y Gabriel Solano, como ocurre con todos los asesores de ellos en la Legislatura. Nunca un legislador de Izquieda cobra la dieta, cobra sólo lo que le corresponde al salario de un docente, el resto lo dona a las luchas. Aportamos para los fondos de huelga, por ejemplo con Garbarino y otros obreros que luchaban".
Finalmente, se refirió al envío del Ejército a Rosario y cargó, sobre este tema, contra Juan Grabois: "Yo lo escuché hoy a Grabois, me dio vergüenza ajena. Él justificó el ingreso de las fuerzas armadas en Rosario, algo que era impensado para cualquier dirigente del peronismo que tuviera alguna idea de lo que ha ocurrido en este país con el Ejército y lo que significan los Derechos Humanos en la Argentina".
"El simbolismo que tiene el Ejército en las calles en la Argentina no puede ser negado por nadie. La escuché a Estela de Carlotto que estaba a favor de las fuerzas armadas en Rosario y a las dos horas la escuché decir que se arrepentía de lo que había dicho. Que es una barbaridad que el Ejército esté en las calles de Rosario. Es una justificación inadmisible que hay que restructurar los barrios. Hubo un tiempo que en Argentina se conocía más el nombre del comandante en jefe de las FFAA que el del presidente", sentenció.

