El arte feminista también tuvo su espacio en la marcha del 8M
En medio de la marcha por el Día Internacional de la Mujer, una de las manifestantes eligió contar su historia a través de una intervención artística en las inmediaciones del Congreso, donde se realizó la convocatoria. Allí, se puede ver a una mujer escupiendo fuego cual un dragón, mostrando el poder de la voz femenina.
Melina, una de las que asistieron a la marcha, eligió el arte como modo de protesta. "Queríamos que haya fuego, como símbolo de mantener la llama encendida", explicó en diálogo a MDZ, en plena manifestación. "El fuego, es ir, hacer, denunciar. Es símbolo de lucha", contó entre los miles de asistentes que se acercaron con banderas, pancartas y bombos.
(Foto: Julián Volpe)
En cuanto a la artista, Melina explicó que las marchas feministas le hicieron sentir "un fuerte cambio, incluso a nivel familiar, que hay cosas que se volvieron inaceptables". Sobre ello, ejemplificó con que "en la calle ya no hay el silencio que había antes cuando le pasa algo a una mujer". Por eso, llamó a "que la lucha siga, que la llama se expanda, porque las cosas están cambiando".
Aunque algo desdibujada por consignas políticas ajenas a la defensa de los derechos femeninos, como el pedido de que Cristina Fernández de Kirchner se presente en la Elecciones 2023 o en defensa de los humedales, la marcha también tuvo su presencia en conceptos esenciales del movimiento. Entre ellos, pudieron verse pancartas que pedían por igualdad en la distribución de tareas cotidianas y remarcando una consigna fundamental para invitar a las mujeres a hablar: "No estás sola".
A pesar del reclamo justo, el desdibujamiento de consignas generó una menor afluencia de la esperada. En horas cercanas a las 19, cuando solía acercarse el mayor grupo de mujeres a manifestarse por sus derechos, podía verse como grandes cantidades de manifestantes se alejaban de la concentración, mientras que eran menos las que se dirigían hacia la plaza.

