La filosa visión de los uruguayos sobre los emprendedores argentinos que se radican
El fenómeno de los argentinos que emigran sigue en aumento y, entre los países elegidos, Uruguay está en los primeros lugares. La estabilidad económica y política sumada a la cercanía son los principales motivos que se esgrimen por quienes deciden radicarse en ese lugar.
Otro de los factores que atraen del país vecino es que comparte las mismas costumbres y hábitos que la Argentina. El Río de La Plata separa una sociedad de la otra, pero son tantos los puntos en común que, a simple vista, es difícil diferenciar a un ciudadano de un lado y del otro.
Desde la soberbia que se suele remarcar de los argentinos, se entiende que se vea a Uruguay como una provincia más del país.
Sin embargo, pese a las aparentes semejanzas, hay muchas diferencias que marcan una distancia mayor de la que puede determinar una frontera fluvial.
Esto se percibe en el proceso de adaptación de los argentinos que se han mudado al país vecino y el efecto que produce en los uruguayos.
No solo son familias las que eligen radicarse del otro lado del río, sino que muchas empresas están buscando establecer su base allí por distintos beneficios.
Debido a la cantidad creciente. Comienzan a sentirse los efectos.
Andres Burecovics es un abogado uruguayo, director B&P Consulting, una compañía de consultoría legal que asesora a empresas para radicarse en ese país. El segmento con el que trabaja es con emprenderos tecnológicos.
Este es un sector que está en expansión y donde la Argentina se destaca en la región. Por estas ventajas comparativas que ofrece Uruguay – desde cuestiones fiscales y de normas que alientan la inversión - son muchas las starups argentinas que se están mudando a ese país y buena parte las tiene como clientes.
“Hay muchas starups de argentinos y argentinos metidos en proyectos de todo tipo”, dijo a MDZ.
Por este motivo, su experiencia sirve para marcar los contrastes que existen entre los argentinos y uruguayos y cómo ven en ese país a los emprendedores argentinos que están llegando.
“Lo más de notorio de los argentinos que se radican en Uruguay es cierta ansiedad. Enseguida quieren cambiar todo. Ven en Uruguay un potencial enorme, un terreno fértil, pero de cierta forma desaprovechada. Entonces, buscan la forma de resolver en un día todo lo que ellos creen que hay que hacer para mejorar” explicó.
En ese sentido, remarca la dificultad de los argentinos de entender que los uruguayos son distintos: “Parte de la idiosincrasia del país es ir despacio. Uruguay es como es porque hace las cosas de una forma. Si la hiciera de otra, como algunos argentinos plantean cuando llegan, sería otro país”, agregó a MDZ.
En su cuenta de Twitter @estudiobpgroup realizó una descripción del proceso que experimentan los emprendedores argentinos cuando se chocan con la realidad uruguaya:
- Acostumbrados a vivir en otra frecuencia por completo, los argentinos empiezan a notar con qué con poco esfuerzo Uruguay podría ser Singapur. Únicamente haría falta un poco de voluntad.
- Ni siquiera habría que poner plata, bastaría con señales por parte del gobierno y la plata aparecería sola. Pero no sucede, y sobreviene un periodo de pequeña frustración. El argentino frustrado cae en lo que llamo "Sindrome de Einstein-Monroe".
- Esto es el bias natural que tiene el ser humano de pensar que la combinación de ciertas variables únicamente puede tener el outcome (resultado) sesgado que a él le conviene. El nombre viene de una famosa anécdota que probablemente nunca haya sucedido entre Albert Einstein y Marilyn Monroe.
- Ella le dice "imagina si tuvieramos un hijo con mi belleza y tu inteligencia", a lo que él responde "Hay iguales chances de que salga con mi belleza y tu inteligencia". Uruguay es Uruguay, no es Singapur. Pero tampoco es Venezuela o Argentina.
- La razón por la cual es así, es porque Uruguay es lento, predecible y extremadamente reacio al cambio. Esos pequeños tweaks (retoques) que transformarían Uruguay en Singapur, suceden en un imaginario en el cual Uruguay es rápido, tira primero y pregunta después.
- Por eso el inmigrante tiene que ver a Uruguay por lo que es. Aprovechar lo bueno e ir a suplir lo malo a algún otro lado. Uruguay es Uruguay porque no cambia rápido. Caso contrario probablemente sería Argentina, no Singapur.

