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Jorge Kohen: "Decidí dejar de ser víctima y transformarme en testigo"

El atentado terrorista perpetrado ese martes 17 de marzo marcó un antes y un después en la memoria de todos los argentinos. El testimonio de uno de los sobrevivientes sigue vigente al igual que el pedido de justicia tras 30 años de impunidad.

Andrea Ginestar
Andrea Ginestar lunes, 20 de marzo de 2023 · 07:03 hs
Jorge Kohen: "Decidí dejar de ser víctima y transformarme en testigo"
Foto: TELAM

Indagar en los recuerdos que marcaron la historia de vida de una persona no es algo fácil ya que los sentimientos, sensaciones y vivencias vuelven a tomar protagonismo durante un instante. Jorge Kohen es uno de los sobrevivientes del atentado a la Embajada de Israel que se cobró la vida de 22 personas y dejó como saldo más de 250 heridos, su testimonio lleva a ese fatídico día donde miles de familias quedaron destrozadas.

Jorge se toma su tiempo para contestar cada una de las preguntas, de alguna extraña manera pareciera viajar a través del tiempo para traer hasta los mínimos detalles que forman parte de su relato. Acompañarlo no es tarea sencilla ya que el dolor que atraviesa cada uno de sus recuerdos se hace visible a medida que avanza la charla.

"Cuando voló el edificio de la Embajada de Israel en Buenos Aires yo estaba en el segundo piso trabajando. La casona de estilo francés albergaba una gran familia, así lo sentíamos, era un lugar seguro hasta ese momento", expresó. El edificio estaba ubicado en una zona residencial, departamentos, algunos pequeños comercios y una iglesia eran parte del paisaje de la zona. Hasta el día del atentado, nada hacía pensar que una cosa así podía suceder... el temor por el odio, la xenofobia y la discriminación aún no estaban dentro de las posibilidades.

"Me cuesta volver al lugar, ver el predio vacío es una conmoción. Mirar los restos de la pared donde estaba mi oficina, las placas con los nombres de los muertos, cuando me acerco se me pone la piel de gallina y me emociono como ahora... ", tras esa frase, Jorge pareciera haber viajado al momento de la explosión que terminó con la vida de sus compañeros y lo marcó para siempre. Hace una pausa, suspira y le cuesta retomar el diálogo producto de la emoción que intenta contener.

Mientras avanza la charla, pienso que el paso del tiempo no alcanza para borrar las percepciones, sensaciones y olores de momentos que marcan la vida de las personas. Jorge es reflejo de eso, convive con el dolor por las pérdidas humanas, la vulnerabilidad y un pedido de justicia que no cesa.

Ciertos olores, sonidos, aniversarios y las campanas que suenan a la hora del atentado, lo trasladan de ese momento donde todo era gris. Un estruendo ensordecedor marcó el inicio de la pesadilla, el polvo en suspensión dificultaba la respiración, no había dolor producto de la adrenalina...en ese momento solamente había confusión e incertidumbre.

"Recuerdo la explosión pero después de eso no me acuerdo de nada. Me contaron que cuando me suben a la ambulancia me ponen un teléfono cerca y escucho una persona llorando, siempre pensé que lo había soñado...me sientan en la camilla y cuando la ambulancia se pone en marcha tuve miedo porque no sabía dónde me llevaban ni qué estaba pasando, golpeé con mis piernas las puertas traseras y me tiré", recordó y agregó: "Nunca ví el edificio en ruinas, tengo bloqueados esos recuerdos pero tengo percepción de los olores de ese momento. Estaba preocupado por mis compañeros y familiares".

La incertidumbre sumada al miedo por encontrarse vulnerable, herido y sin entender lo que estaba sucediendo se apoderó de esa escena que hoy recuerda con más claridad y que cada 17 de marzo revive con dolor pero con la esperanza de poder hacer un cierre a través de una justicia que no llega. "Decidí dejar de ser víctima y transformarme en testigo, la víctima es una foto en blanco y negro congelada y cada cual hace lo que puede. No es una cuestión moral, decidí levantarme y dar testimonio", dijo.

Escuchá la entrevista completa a continuación:

 

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