Derecho a la gente

El flagelo de las estafas virtuales, ¿cómo evitarlas?

Las estafas virtuales han venido a ser un flagelo que no conoce de clases sociales, nivel de estudios ni edades. Todos podemos ser víctimas de este nuevo sistema delictual organizado que seguirá creciendo cada vez más. Así lo cuenta en MDZ Damián Torres, abogado penalista.

Damián Torres miércoles, 15 de marzo de 2023 · 15:00 hs
El flagelo de las estafas virtuales, ¿cómo evitarlas?
Muchos hombres fueron estafados luego de tener contacto con mujeres en redes sociales. Foto: Gentileza: mdzol.com

El ingenio de estos delincuentes (que muchos se encuentran alojados en distintos penales del país) es que van mutando constantemente, lo que implica que para cuando uno puede identificar una modalidad sistemática, la misma ya varió. Al principio fueron estafas haciéndose pasar por empleados bancarios y de Anses pidiendo datos de tus cuentas y vaciando las mismas.

También y luego los llamaba un “supuesto abogado” de la familia de una joven menor de edad para decir que si no abonan un dinero, harían denuncias por grooming o abuso, y hoy están de moda los robos de cuentas de Instagram y whatsapp y venta de dólares a un precio más bajo que el mercado, lo que lleva a que miles de personas diariamente sean estafados. Como estas modalidades existen muchísimas variables más.

Es increíble como han logrado armar un sistema completo, organizado, donde poseen cantidad de chips telefónicos, cuentas bancarias que abren y cierran, equipos de “trabajo”, entre otros elementos. Donde obtienen el dinero, tienen luego la habilidad de proceder a ir desviando el dinero de una cuenta a otra, perdiéndose así el registro y no pudiendo ser rastreados.

Han logrado organizar un sistema organizado para el delito.
Gentileza: mdzol.com

Ahora bien, ¿Cómo evitar caer en esta trampa? La respuesta no es sencilla. Pero lo primero que debo decirte es que la clave para que caigas es ganarse tu confianza. Primero dan algunos datos reales, porque te han estudiado bien, lo que llevará a que pienses que todo es normal. Es necesario que cada vez que estés efectuando una operación o ante una situación de esta naturaleza reine en vos la desconfianza, como primer mecanismo de defensa.

En segundo lugar, es necesario que chequees por otro medio la información. Por ejemplo, si en Instagram un contacto conocido vende dólares, cambia el canal de dialogo de manera intempestiva. Anda a whatsapp, o llama y escucha su voz, chequea muy bien el nombre de la cuenta, es decir tomá medidas que hagan que corrobores que la persona es tal. Con empresas lo mismo, pedí su cuit, investiga en internet si existe, mira si está registrada, revisa si tiene página de internet, redes sociales, localización. Es decir, la clave está en que no te quedes quieto.  Corrobora toda la info antes de hacer cualquier operación.

En tercer lugar, tomarte un tiempo para pensar, no actúes de manera apresurada. No dejes que los estafadores te apresuren a tomar decisiones. Si analizas detenidamente vas a darte cuenta de las grietas. Desde infundirte temor en algunos casos, hasta hacerte creer que estás haciendo un gran negocio, el punto en común es que cuanto menos pienses, más efectivos pueden ser.

No dejes que los estafadores te apresuren a tomar decisiones.
Gentileza: mdzol.com

Por último, interroga a la persona, si hablamos de contacto directo. Hacele preguntas que lo saquen de su libreto original. Por ejemplo, si se hacen pasar por un abogado pedile matricula, donde está colegiado. Si es un vendedor o empleado del banco, cuando ingresó, numero de sucursal. Es decir, efectúale preguntas que lo lleven a salirse del libreto armado, que te permitan ver sus reacciones.

Si a pesar de utilizar estos filtros (aclaro que no son únicos), ocurre que sos víctima de un hecho así, es muy importante denunciar y exponer la modalidad, para que otros no caigan en la misma trampa. No tengas miedo en contarlo, al menos quizá ayudes a otros no sean estafados.

*Damián Torres, abogado penalista, autor de los libros “Cuando salvar vidas se convirtió en delito” y “El derecho a decir no”.
@datorresok

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