Violencia en el fútbol: la AFA y la Liga Mendocina deberán pagar por la violencia de los barras
Era un partido importante de fútbol de salón: una final para ascender entre "Poliguay" y San Martín. Pero terminó en un hecho policial por la violencia generada por barras, con heridos y un muerto. Ahora, la Suprema Corte de Mendoza confirmó que la Asociación del Fútbol Argentino y la Liga Mendocina fueron responsables de ese descontrol y deberán indemnizar a la familia de uno de los heridos. Más allá del monto de dinero que deberán pagar, el antecedente es importante porque hace responsables a los organizadores del fútbol por la violencia que se genera en las canchas.
El partido trágico ocurrió en diciembre del 2013. El evento, finalmente, quedó reducido a ser una excusa para un enfrentamiento entre barras de Independiente Rivadavia y Atlético Argentino. Gustavo Pelegrina había ido a ver el partido, pero quedó en medio de la pelea y fue asesinado de un disparo en la cabeza.
Hubo corridas, golpes y agresiones. Una de las víctimas fue un niño al que se le quebró una pierna. En el caos había tiros, golpes con objetos contundentes y otras agresiones. Según el relato de los padres, en ese momento pierden de vista a su hijo "por el tumulto que huía de la balacera iniciada por los agresores. El pequeño es golpeado, cayendo al piso, siendo literalmente pisado por las personas resultando fracturada su pierna derecha", relataron en la causa. Los padres demandaron a la AFA y a la liga y la justicia les dio la razón: ambas instituciones estaban a cargo de la organización del partido, donde se cobró entrada.
Luego de las dos sentencias (en primera instancia y en cámara) las instituciones fueron a la Suprema Corte y el máximo tribunal confirmó esa decisión culpando a la AFA y la Liga. La indemnización original era por algo más de 2 millones de pesos, pero debería actualizase. Los demandantes consideraban que "la Liga Mendocina de Fútbol como la Asociación de Fútbol Argentina (AFA) resultan ser solidariamente responsables por los daños sufridos por el menor en razón de ser los organizadores del evento deportivo". Y la justicia les dio la razón.
Algunos de los agravantes del caso son el ingreso de personas con objetos prohibidos, la falta de contratación de seguridad (a pesar de haber cobrado) y la negligencia. "De las pruebas rendidas en autos surge que el poder de vigilancia se trasladó a la Liga, quien tuvo injerencia en el mismo por ser la organizadora del evento y haber obtenido un beneficio económico destinado justamente a gastos de seguridad", expresan los jueces. "Ante la lesión sufrida por el espectador en un evento deportivo donde debió haberse contratado personal policial porque el reglamento lo exigía, resultan insuficientes los argumentos defensivos de la Liga Mendocina... La Liga Mendocina en el presente caso tiene el deber de preocuparse por la seguridad de las personas que asisten al espectáculo del fútbol. Los acontecimientos de violencia, los daños sufridos por las personas, la inseguridad que existe por estos sucesos, no puede pasar desapercibida para un dirigente razonable y prudente. En suma, dada las circunstancias de hecho relatadas y razones de derecho desarrolladas, propicio confirmar el pronunciamiento recurrido en materia de atribución de responsabilidad", resumieron desde la Corte.

