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El vino, una historia milenaria: cómo llegó a Mendoza

Tiene una historia extensa y se cree que la uva se cultivaba en Latinoamérica antes de la colonización
Cada 24 de noviembre se celebra el Día del Vino Argentino Bebida Nacional. 

Cada 24 de noviembre se celebra el Día del Vino Argentino Bebida Nacional. 

El vino es el producto emblema, el más reconocido de la provincia de Mendoza, y representa a la Argentina a nivel mundial. A este lugar del mundo llegó hace relativamente poco tiempo, pero su historia es más extensa de lo que se pueda imaginar.

Se estima que la vid partió de Asia menor y que desde allí se extendió por toda la cuenca mediterránea; luego llegó a Europa, Australia, África y América, explica un documento de 2018 del Fondo Vitivinícola Mendoza llamado “Vino para principiantes” que narra la historia de esta bebida.

En América Latina la vitivinicultura tiene más de cinco siglos. Las estimaciones dan cuenta de que existían vides antes de la colonización. Sin embargo, las cepas más difundidas llegaron desde Europa.

Cosecha de uvas en Mendoza, 1936. Foto: Mendoza Antigua

Según indica el documento, "el vino era considerado un alimento primordial como el trigo y el aceite de oliva", por eso los colonizadores decidieron traer algunas cepas como consecuencia de las dificultades para trasladar esta bebida. De esa manera, pudieron comprobar que los suelos y el clima de esta región eran óptimos para la vid.

Así, alrededor del siglo XVI se plantaron las primeras cepas en Argentina, en la región de Cuyo. "El cultivo se irradió hacia el norte, siempre bordeando la Cordillera de los Andes, hasta constituir la zona vitivinícola más importante del Cono Sur", destaca el documento del Fondo Vitivinícola Mendoza.

La historia reconoce que la vid fue traída a Cuyo por la expedición fundadora de Pedro del Castillo, en 1561. En el Acta Fundacional del 9 de octubre de ese año, del Castillo destinó una parcela a la labranza de chacras y viñas a un miembro de su hueste.

La uva se cultivaba en Latinoamérica antes de la colonización

El mismo mes de la fundación de Mendoza se plantaron las primeras vides, por lo que se estima que en 1564 o 1565 se realizó la primera cosecha. 

Posteriormente, los inmigrantes trajeron sus saberes de viticultores y elaboradores de vino y los entrelazaron con el conocimiento nativo; “así aprovecharon el sistema de riego diseñado por los huarpes y comenzó a tomar forma la trama vitivinícola”.

Desde la época colonial Mendoza tiene la mayor extensión de viñedos. Ha transformado este oficio para convertirlo en una actividad económica fundamental para la ciudad. Con el tiempo los viñateros y bodegueros han tecnificado y mejorado los procesos, aunque continúa siendo parte destacada de la economía y cultura locales.