Historias de vida

Tiene dos años, sufrió siete paros cardíacos y necesita la ayuda de todos

A poco de nacer con tan solo 580 gramos, Morena contrajo covid y a los días sufrió el primer ataque. Vive conectada a una sonda gástrica y el año pasado desarrolló neumonía bilateral. Su familia necesita viajar al hospital Garrahan en breve. Su mamá, Jaquelina, vende repasadores para reunir fondos.

Zulema Usach
Zulema Usach jueves, 23 de febrero de 2023 · 19:00 hs
Tiene dos años, sufrió siete paros cardíacos y necesita la ayuda de todos
Morena no puede moverse y necesita de atención permanente. Foto: Gentileza

Una sola palabra define todo lo que rodea sus acciones y sentir: amor. El mismo que la llevó a afrontar su realidad a pesar de todos los desafíos. "Apostando por la vida", como ella misma lo expresa al recorrer las calles de Mendoza con su bolso lleno de repasadores en mano, con un solo objetivo en mente: entregarle cada día a su pequeña Morena nuevos retazos de vida en la que nada, sobre todo la alegría y el afecto, le falte. "Ella y yo somos dos en una.  Y así vamos, resolviendo todos los días un nuevo desafío", dice Jaquelina Georgi (42) mientras comparte su historia y la de su hija de dos años y cuatro meses. Ambas necesitan de la ayuda de todos para reparar una silla de ruedas, conseguir un lavarropas y costear al menos una parte de la estadía que le implicará llevar a su hija nuevamente al Hospital Garrahan (Buenos Aires) para ser operada. 

El tono de Jaquelina es amable. Aclara que no le gusta recibir nada "de arriba" y que para eso, ella y su esposo, se esfuerzan día a día. "En el Garrahan tenemos todo cubierto; solo es posible que necesitemos colaboración para alquilar un lugar mientras nuestra hija esté internada. Lo más urgente ahora es poder arreglar su silla de ruedas de mi hija porque ayer -por este miércoles 22- se terminó por romper y para poder trabajar necesito llevar a Morena a todos lados conmigo", comparte Jaquelina a modo de llamado a la solidaridad.

Entre sus palabras hay agradecimiento. No se queja. Solo sabe que debe seguir adelante y con fuerza. Casi no menciona que hace tres días que no duerme porque debe asistir a su pequeña o que dentro de poco tendrá que pasar semanas o tal vez meses durmiendo en los pasillos de un hospital para cuidarla. Ya no cuenta la cantidad de cuadras que camina por el centro de Mendoza todas tardes, salvo la del miércoles, cuando las ventas tuvieron que quedar suspendidas luego de que la silla de ruedas de Morena se averiara. Pero Jaquelina ya sabe cómo salir adelante. Dice que es una "buscavidas" y de hecho su testimonio da cuenta de ello, pero también de su amor infinito.

Su objetivo ahora, además de poder contar con una silla de ruedas conforme a las necesidades de su hija, es recaudar fondos para viajar lo antes posible al nosocomio pediátrico. Morena tiene que ser operada de la vista, pero además los médicos le tienen que realizar una serie de estudios de alta complejidad. Tiene estrabismo bilateral complejo producto de la parálisis cerebral que padece y desde hace un tiempo ha comenzado a desarrollar tumores en las zonas donde ha sido intervenida con sondas y elementos necesarios para poder salvar su vida.

Luchar y defender lo más preciado

El estado de salud de Morena es más que complejo: debido a que no puede alimentarse en forma natural (su sistema digestivo casi no funciona), está conectada a una sonda gástrica mediante la cual recibe la leche especial y los líquidos, además del alimento específico que requiere para poder sobrevivir. Actualmente, la pequeña pesa tan solo siete kilogramos. Por eso, requiere de atención permanente. "Ha estado con diarrea y vómitos, es muy posible que la tengan que volver a internar", se adelanta Jaquelina. Cada día en la vida de ambas es un desafío. Por eso, Jaquelina no tiene dudas de que su pequeña es una "gran luchadora de la vida" y una "elegida de Dios".

La frase toma sentido cuando Jaquelina profundiza que Morena ha estado ya catorce veces en terapia intensiva: tuvo siete paros cardíacos, el primero de todos, al nacer con solo siete meses de gestación.. "La he visto volver de la muerte, muchas veces me dijeron que solo había que esperar y que no había mucho más por hacer. Ella a pesar de ser tan chiquita, nos enseña todos los días el valor de la vida, nos demuestra que cada segundo es un milagro", reflexiona Jaquelina. Lo que cuenta es tan solo un fragmento de todo lo vivido.

Morena nació prematura en plena pandemia de covid. Foto: Gentileza.

Morena nació el 29 de octubre de 2020 a las tres y media de la tarde en el Hospital Luis Lagomaggiore. Pesaba en ese momento 580 gramos. Al día siguiente, en los peores momentos de la pandemia, la pequeña adquirió covid. "Fue su primer gran obstáculo", dice Jaquelina y relata que la primera vez que los médicos salvaron a Morena como consecuencia de un ataque al corazón, fue cuando ella era aún muy pequeña. Luego, hubo una gran cantidad de situaciones en las cuales los especialistas de Mendoza y Buenos Aires, volvieron a salvarle la vida. La última vez, fue hace poco más de un año, el 17 de enero de 2022, cuando Morena desarrolló una neumonía bilateral.

Cada día en la vida de la pequeña Morena es un desafío. Foto: Gentileza.

Elegir la vida contra todo pronóstico

"Fue uno de los momentos más duros de mi vida; nos habían dicho que no había esperanza de que sobreviviera, pero ella es una gran luchadora y pudo salir adelante", rememora la mamá que nunca se doblegó ante la adversidad. Asegura que desde que supo que el embarazo de Morena era de riesgo, ella decidió apostar por la vida. Cuenta que desde las primeras semanas de la gestación, los médicos detectaron anomalías en la ubicación de la pequeña dentro del vientre de su mamá. Allí comenzaron las primeras señales de que la vida desde ese instante cambiaría para siempre. 

Morena se alimenta mediante una sonda gástrica. Foto: Gentileza.

"Me dijeron que tenía que interrumpir el embarazo, porque era su vida o la mía. Yo elegí la vida de las dos, no iba a poder vivir tranquila dejando que ella no pudiera crecer", recuerda Jaquelina de aquellos días en que decidió dejar su trabajo como celadora en una escuela para lograr que Morena creciera. Hoy, sus horas transcurren en cuidar de Morena y sus otros dos hijos. "More o la Gringa, como le decimos, necesita de muchos cuidados. No podemos dejarla ni un segundo porque su vida está permanentemente en nuestras manos", confiesa Jaquelina y aclara que justamente por eso, lleva a su pequeña en la silla de ruedas a donde vaya.

Amor sin límites

Antes de que Morena llegara a la familia, Jaquelina y su esposo ya habían vivenciado qué significa la enfermedad de un hijo. Fue en 2013, cuando los especialistas le diagnosticaron a Joaquín (13) un cáncer de pulmón. "De repente empezó a sentirse mal, tenía un dolor en su pecho. Nunca imaginamos que el diagnóstico sería cáncer de pulmón", cuenta Jaquelina al recordar aquellos momentos dolorosos en los que la vida de su hijo pendía de un hilo. De manera inmediata, llegó el tratamiento necesario  de quimioterapia y una operación en la que le extirparon el pulmón enfermo. "Ahora vive con un solo pulmón, dentro de todo está bien", asegura Jaquelina.

Luego de que Joaquín se recuperara, otro gran desafío llegó para la familia. Una de sus sobrinas necesitaba una familia adoptiva y ella no dudó en abrir sus brazos. "El juez, antes de entregarme la guarda me preguntó: ¿y usted qué tiene para darle? Bueno, yo le dije que no tenía muchas cosas materiales, pero sí lo necesario para darle mucha protección, amor y cuidado", comenta la mujer y busca transmitir un mensaje ejemplificador: "Los niños deben ser bien tratados, todos merecemos una vida y sobre todo, amor", reflexiona Jaquelina. Ahora, ella es quien aboga por la vida de los tres. "Mi esposo es metalúrgico; trabaja mucho y todo el día. Ambos hacemos todo lo posible para que nuestros hijos estén bien", asegura Jaquelina y aclara que debido a la condición actual de su hijo mayor, en el caso de viajar a Buenos Aires para que Morena sea intervenida, deben viajar todos. Para quienes deseen colaborar, Jaquelina comparte su número de teléfono: +54 9 2617 50-3489

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